El
neofeminismo y los y las neofeministas nos deben algunas explicaciones como las
relativas a: cuándo debe regir el
criterio de la paridad o por qué en
unos casos se denuncia su incumplimiento y en otros no.
Me
surgen las anteriores preguntas al constatar cómo, en un periódico tal El País
caracterizado por su filiación feminista, hay espacios como los blogs o el
humor gráfico en que la mayoría absolutísima de autores son eso autores y no
autoras, sin que nadie se rasgue las vestiduras.
Y quizá
podríamos completar el cuadro interrogándonos sobre el porqué de tan pocas mujeres,
¿será que los hombres habrán concertado voluntades para impedir o limitar al
máximo la presencia de mujeres? ¿Será que tampoco un medio con tan decidida vocación
profeminista es capaz de sustraerse al poderoso influjo del patriarcado? ¿O
quizá tendrá algo que ver la actitud de las mujeres?
Pero más
todavía, teniendo en cuenta que cada uno de esos hombres rechazaría algo así
referido a otro campo de actividad, y que muchos de ellos no se cansan de
repetir la anomalía de tan pocas mujeres en lugares como la rectoría de
universidades o los consejos de administración, no estaría obligado quien así
opina a explicar por qué paridad en un sitio sí y en el otro no.