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20 marzo, 2012

¿Cuándo debe regir el criterio de la paridad?


El neofeminismo y los y las neofeministas nos deben algunas explicaciones como las relativas a:  cuándo debe regir el criterio de la paridad o por qué  en unos casos se denuncia su incumplimiento y en otros no. 

Me surgen las anteriores preguntas al constatar cómo, en un periódico tal El País caracterizado por su filiación feminista, hay espacios como los blogs o el humor gráfico en que la mayoría absolutísima de autores son eso autores y no autoras, sin que nadie se rasgue las vestiduras. 

Y quizá podríamos completar el cuadro interrogándonos sobre el porqué de tan pocas mujeres, ¿será que los hombres habrán concertado voluntades para impedir o limitar al máximo la presencia de mujeres? ¿Será que tampoco un medio con tan decidida vocación profeminista  es capaz de sustraerse al poderoso influjo del patriarcado? ¿O quizá tendrá algo que ver la actitud de las mujeres?

Pero más todavía, teniendo en cuenta que cada uno de esos hombres rechazaría algo así referido a otro campo de actividad, y que muchos de ellos no se cansan de repetir la anomalía de tan pocas mujeres en lugares como la rectoría de universidades o los consejos de administración, no estaría obligado quien así opina a explicar por qué paridad en un sitio sí y en el otro no.


19 marzo, 2012

Día del Padre

No es que sea un forofo de las efemérides pero lo que sucede con el día del Padre quizá sea revelador de muchas otras cosas. Las referencias a la conmemoración son prácticamente inexistentes en la prensa escrita, de la otra no puedo hablar porque las ocupaciones no me  han permitido dedicarles ni un minuto, y además de un artículo de Sostres al que se hace referencia en la bitácora Padres divorciados, y de la entrada de Nada es gratis, que viene a decir que más bien nuestra presencia no es muy importante,  lo que he encontrado es esto.

Feliz día del Padre.

17 marzo, 2012

¿Debate o censura?


El posicionamiento del neofeminismo frente al Informe de Ignacio del Bosque,  por ejemplo, en el comentario de María José Porteiro en la entrada de Pilar Careaga en el blog Mujeres o  tantas otras manifestaciones, como las recogidas aquí, muestran con toda nitidez hasta qué punto las cuestiones de género están fuera de cualquier cauce “civilizado” y las reacciones recuerdan más al fanatismo religioso que a un debate del s.XXI en un país civilizado. Como sorprendente y totalitaria resulta esa pretensión de apropiarse de la Humanidad, con la consiguiente duda, ¿si ellas representan a la Humanidad en qué grupo estaría Ignacio del Bosque y quienes apoyan su posición…?

Como tantas veces hemos denunciado desde estas páginas este asunto lleva mucho tiempo manejándose muy mal, aunque de forma bastante opaca –no es verdad que siempre les interese la visibilidad-  y son solo circunstancias como la presente las que permiten ver el verdadero rostro de aquellas en quienes por parte de casi todos se han depositado los poderes y resortes para, en teoría, construir una sociedad de iguales. Las ínfulas con que están abordando este tema las neofeministas debiera hacer sospechar a quienes hasta el presente han  apoyado cuanta “sugerencia” les fue hecha desde esas posiciones a lo largo de los últimos años y, les obliga a dar explicaciones de por qué todo esto haya de estar desarrollándose de esta manera. 

P.S. Si en un asunto como el  sexismo lingüístico los académicos de la RAE y los lingüistas son los que deben callar.

Si en el tema de la discriminación salarial femenina lo de menos es si tal cosa es captada por la inspección de trabajo y la economía.

Si la especificidad de la violencia en la pareja heterosexual versus la violencia en la pareja homosexual solo es perceptible cuando se profesa la ideología de género.

Si cuando argüimos estas cosas o pedimos custodia compartida, el neofeminismo inmediatamente recurre al anatema no ya de machista, que últimamente se les está quedando corto, sino a la acusación de favorecer la violencia de género, o a arrogarse la representación de la Humanidad...

¿De qué habremos de echar mano quienes creemos que tal cosa no es un argumento sino un acto de intimidación?  ¿Qué habremos de hacer quienes pensamos que la ideología de género no sólo no conduce a la igualdad, sino más bien a todo lo contrario?

16 marzo, 2012

Los niños (varones) y la escuela


En una entrada reciente de Nada es gratis se ha hecho referencia al siguiente estudio: De Marianne Bertrand y Jessica Pan, The Trouble with Boys: Social Influences and the Gender Gap in Disruptive Behavior (NBER 2011), que el autor Manuel Bagues resume así:

Bertrand y Pan siguen durante doce años la trayectoria de veinte mil niños. En primer lugar, estudian la influencia de la escuela.  Curiosamente, las diferencias en las habilidades no cognitivas entre chicos y chicas no varían en función del grado de disciplina de la escuela, de la edad a la que los niños comienzan la guardería o del sexo del maestro. Sin embargo, la estructura familiar resulta ser un factor clave. Los niños (varones) que se han educado fuera de la llamada familia tradicional (ambos padres biológicos presentes) tienen graves carencias en habilidades no cognitivas. Por ejemplo, la probabilidad de ser expulsados por mal comportamiento de la escuela, uno de los mejores predictores del fracaso escolar, es muy superior (25% vs 10%). Según los autores, en parte esto se debería a que las madres solteras tienden a pasar menos tiempo con sus hijos varones que con sus hijas. Además, las madres solteras también declaran una mayor distancia emocional respecto a sus hijos varones. Pero la principal razón es que los niños son especialmente vulnerables en las familias monoparentales. Estas familias dedican menos tiempo a sus hijos (e hijas) pero es el desarrollo no cognitivo de los hijos varones el que se ve afectado en mayor medida. El aumento en el número de niños que no convive con ambos padres biológicos habría agravado el problema en las últimas décadas”.

Curiosamente en la bitácora: La cause des hommes, se recoge también un artículo de Le Monde sobre el mismo tema en el que básicamente se destacan los mismos aspectos de más arriba, es decir, la particular incidencia sobre los niños varones de la estructura familiar en orden a sus mayores problemas de comportamiento y sus mayores posibilidades de fracaso escolar.
Me parecía que no debía dejar de mencionar de alguna manera un estudio tan esclarecedor en una bitácora para la que el fracaso escolar masculino se ha convertido en unas de sus prioridades.

15 marzo, 2012

Superioridad moral


Es verdad que había anticipado un tiempo para reflexionar sobre la bitácora y si lo que estaba haciendo era lo mejor, o cabía hacer otras cosas, pero el debate sobre el sexismo lingüístico está dejando al descubierto tantas cosas que hace imposible sustraerse a decir algo al respecto. Como prueba véase el comentario de María José Porteiro agradeciendo ¡nada menos que en nombre de la Humanidad! el artículo de Pilar Careaga.

Parece consustancial con el neofeminismo que  quien habla en su nombre se sitúe de partida en una posición de superioridad moral, de despotismo ético que dirían otros,  convirtiendo así  en una quimera  lo que a propósito del liberalismo decía en un artículo en El País, J. M. Laporta, en los siguientes términos:

toda la actividad política y los proyectos de la sociedad se tornan en un gran proceso de deliberación entre personas libres y autónomas que intercambian sus ideas presididas por la virtud de la tolerancia y la guía de la racionalidad. No tienen sitio por ello aquí la descalificación y el improperio, la imposición o el trágala, o la manipulación de los datos y la excitación tramposa de resortes emocionales.”

Mientras no seamos capaces de restablecer la idea de que en el terreno político, moral, ideológico no hay posiciones de primer orden y posiciones subordinadas, sino posiciones diferenciadas, que es necesario fundamentar en cada caso, admitiendo que el otro es un igual y, por tanto, con el mismo derecho a expresarse y defender sus posiciones, no habremos avanzado nada, ni será posible establecer unas condiciones mínimas para un diálogo y un acuerdo compartido.

Pretender que el neofeminismo es la única manera de encarar el asunto de la igualdad y, que quien no parta de sus presupuestos está incapacitado para expresarse, porque solo puede representar la defensa de derechos ilegítimos, es una estratagema que hasta el momento ha reportado grandes dividendos a esas posiciones pero que, evidentemente, no es admisible desde ningún punto de vista: ni ético, ni político, ni ideológico.  

11 marzo, 2012

Receso


Aprovechando este pequeño parón en la  actividad de la bitácora quiero comentaros que hace un tiempo que le vengo dando vueltas a la idea de un receso en la misma, y tengo la impresión de que éste puede ser un buen momento. Un saludo a todos. 

08 marzo, 2012

... peor para la realidad.



Escribe María Sahuquillo un artículo en El País en el que toca el sempiterno tema de la brecha salarial, que junto a la violencia de género sitúa como los lastres más importantes para la igualdad en Europa.  Brecha salarial que si hasta hace bien poco se usaba alterna y confusamente tanto para indicar la diferencia media de remuneración  como, en otros momentos, se acompañaba de la coletilla “…por igual trabajo”,  ahora viene referida a “por un trabajo de igual valor”. Estamos de nuevo ante una invención lingüística para ocultar que como resultaba insostenible lo de “por igual trabajo”, se cambia de denominación para seguir manteniendo la ficción de una discriminación salarial por ser mujer que nadie: ni sindicatos, ni inspección de trabajo, ni sobre todo la economía real detectan.

Pero quizá más asombroso todavía es lo que aparece en un recuadro en el citado artículo donde literalmente se dice:
La mayoría de los españoles dice que en su empresa existen las mismas oportunidades de promoción para hombres y mujeres, según un sondeo de Metroscopia. Un 76% comparte esta opinión. Hay matices por edad y sexo: para los hombres menores de 34 años, esa sensación se convierte casi en certeza, pues el 94% suscribe que las mujeres no se tropiezan con más dificultades que ellos en el trabajo. Entre las mujeres jóvenes, el porcentaje es menor, del 66%. “Su impresión de la realidad deja traslucir un presente al que aún le queda recorrido hacia la igualdad”, explica Susana Arbas, directora general de Metroscopia.”

El párrafo no tiene desperdicio y confirma cuantas aseveraciones se vienen haciendo sobre las estadísticas de género en el sentido de que no pretenden tanto conocer un estado de opinión como confirmar un prejuicio. Pero lo que resulta más increíble es que sea la propia directora de la empresa demoscópica la que confirme que esto es así,  ya que ante la rotundidad de los datos recabados por su propia empresa, la reacción no puede ser más contraria a cualquier deontología profesional  y más en la dirección de: si la realidad no confirma mis hipótesis peor para la realidad.  Por qué pregunto yo ¿habrá que derivar de sus palabras que lo que hay que hacer es bombardear a la opinión pública hasta que exprese lo que ella desea?

Se confirma así lo expresado por el escrito de la RAE sobre el sexismo del lenguaje cuando decía:

"… de forma que el criterio para decidir si existe o no sexismo lingüístico será la conciencia social de las mujeres o, simplemente, de los ciudadanos contrarios a la discriminación."  



Sustitúyase sexismo lingüístico por discriminación salarial y se verá que estamos ante la misma actitud: aunque la realidad niegue por todos lados la discriminación salarial femenina, bastará que el neofeminismo la siga sosteniendo para que ésta se convierta en verdad  y, si entre la población este estado de opinión tiene escaso apoyo lo que proceden son nuevas campañas de “información”.


04 marzo, 2012

Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer

Importante informe de la Real Academia de la Lengua sobre las diversas guías que entidades como la Junta de Andalucía, CCOO, UGT, las universidades de Málaga, Granada o Murcia así como la UNED habían publicado a fin de evitar el lenguaje sexista. Como señala El País:

"En un artículo escrito por el académico Ignacio del Bosque y suscrito por 26 académicos de número, se sostiene que, si bien existen usos verbales sexistas, las recomendaciones de dichas guías difunden usos ajenos a las prácticas de los hablantes, conculcan normas gramaticales, anulan distinciones necesarias y obvian que no hay discriminación en la falta de correspondencia entre género y sexo."

Ahora ya solo cabe esperar que por parte de representantes cualificados de la economía se haga otro tanto en relación con la discriminación salarial femenina y la judicatura reconsidere lo contenido en la LIVG y, en general, en la asimetría observada en la aplicación del código penal a hombres y mujeres, porque serían pruebas inequívocas de que se estaría restableciendo la justicia y la equidad en la lucha por la igualdad y la no discriminación por razón de sexo.


28 febrero, 2012

¿Por qué igualdad de género?

¿Por qué ha sido necesario adjetivar la igualdad como de género?

¿Clarifica u oscurece una denominación así?

¿Por qué han de ser paritarios los representantes políticos o los rectores de Universidad, mientras en muchas otras esferas de la vida se admite que los sexos puedan estar completamente descompensados: presentadoras de televisión, trabajadores de la construcción o maestros?

¿Por qué aquella formulación de combatir la discriminación por razón de sexo, a pesar de estar en la Constitución, no es actualmente operativa?

Cuando a la gente se le habla de igualdad de género ¿pretende escondérsele que tal cosa no contempla la custodia compartida como opción preferente en caso de separación, tampoco  acabar con la brecha de género en la educación?


P.S. Quizá debiera aclarar el porqué de una pregunta y una entrada como ésta que a alguno le pudiera resultar extemporánea. La razón es que recientemente se han añadido algunos blogs en El País que expresamente dicen estar por la igualdad de género, esa expresión que,  a pesar de contener la palabra igualdad, en realidad la niega constantemente, en lo citado en el cuerpo de de la entrada, pero también cuando defiende la asimetría y desigualdad jurídica, y más allá de esas circunstancias porque en su teoría y su práctica niega cualquier posibilidad de discriminación de los niños y  los hombres, porque  justamente ellos constituirían la “clase dominante” de este orden social patriarcal.

Es por eso que me parece que ya que el neofeminismo pretende que este debate ideológico y político no llegue a producirse, recordar a quienes han decidido tomarlo como una seña de identidad, y apuntarse a él como si de una moda se tratase, las importantes implicaciones que algo así conlleva, y lo hagan en la conciencia de su verdadero significado que como digo está muy lejos de lo que sin apriorismo ideológicos se entiende por simetría, equidad e igualdad. En fin, que se trata de una pregunta que hay que seguir haciéndose y haciendo a los demás si queremos que en torno a este asunto se produzca una clarificación que hasta el presente nos está siendo negada.