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24 septiembre, 2008

Vamos a contar mentiras tralará

Como todo lo que tiene que ver con la “igualdad” va por rachas y ahora toca hablar de prostitución porque así lo ha decidido el Ministerio de Igualdad, de nuevo nos tropezamos en los medios con la mentira estadística de las 400.000 prostitutas ejerciendo en nuestro país y se trata de la enésima mentira del feminismo de género. Mentira que como en otras ocasiones -tal la de a igual trabajo menor sueldo para las féminas- y tantas otras que sería cansado mencionar, lleva camino de establecerse porque ha quedado establecida como verdad oficial y revelada. Y ya pueden hacer lo que quiera CC.OO que, después de haber estudiado en profundidad el tema y del conocimiento del mismo a través de sus afiliadas, ha dejado claro que esa cifra no puede tomarse en serio, como ya puede Malaprensa analizar el fenómeno y demostrar lo absurdo de la misma coma ya hizo en su momento aquí, que tal número terminará yendo a misa.
Y los juegos a partir de ella ofrecerán otras cifras igual de fantásticas sobre hombres que acuden a estos servicios, cifras de dinero que se mueven, etc. etc.

En algún momento alguien habrá de explicar por qué en este asunto y todo lo relativo a la “igualdad” es tan fácil jugar con la mentira, mientras tanto no tendremos más remedio que movernos entre ella.

03 marzo, 2007

La prostitución

Os recomiendo la lectura de la columna de Juan José Millás en El País del 02/03/2007 El chaflán, quien a propósito de la decisión de no regularizar la prostitución construye, como casi siempre, una hermosa columna, aunque en este caso la columna versa sobre esquinas y chaflanes.

A mi entender, cada día que pasa los parecidos entre el feminismo de género y cierta moral religiosa son mayores. Veamos el tema de la prostitución. Parecería como si al negarse a regularla su actitud moral fuese más elevada. Como si dejara de existir por el hecho de no reconocerla legalmente. La verdad parece más bien otra y la intención algo más retorcida. A la Iglesia, le sirvió durante mucho tiempo, para que el hombre tuviera que reconocerse pecador. A este feminismo para seguir demostrando la perversidad del varón.

Lo cierto es que como dice J.J. Millás “Una vez tomada la decisión de no legalizarla, (se refiere a las autoridades), solicitaron la ayuda voluntaria de las empresas periodísticas, pues parece que se puede prohibir la prostitución, pero no su publicidad. Incluso se puede prohibir la prostitución, pero no su práctica. De hecho la prostitución, si lo hemos entendido bien, continuará siendo legal, aunque no estará regulada. Lo que quiere decir que la única ley a la que se plegará será la del mercado (y quizá de las mafias).......”