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14 marzo, 2007

El Circo de la igualdad

De pequeño iba mucho al Circo. Era un espectáculo que me fascinaba. Los números iban “in crescendo” y siempre había un más difícil todavía, que el presentador acompañaba con aquellos ¡ale hop!.

Nunca creí que la vida tratase de imitar al Circo, pero ¡qué sabía yo lo que me quedaba por ver!

Imagínense que tengo intención de conocer un problema social, pongamos que el acoso sexual en el mundo de la empresa. Y supónganse, que como soy feminista, elijo una muestra que excluye a las hombres. Supónganse el siguiente cuestionario:

Acoso leve:

- Chistes de contenido sexual sobre la mujer

- Piropos / comentarios sexuales sobre las trabajadoras

- Pedir reiteradamente citas

- Acercamiento excesivo

- Hacer gestos y miradas insinuantes

Acoso grave:

- Hacer preguntas sobre su vida sexual

- Hacer insinuaciones sexuales

- Pedir abiertamente relaciones sexuales sin presiones

- Presionar después de la ruptura sentimental con un compañero

Acoso muy grave:

- Abrazos, besos no deseados

- Tocamientos, pellizcos

- Acorralamientos

- Presiones para obtener sexo a cambio de mejoras o amenazas

- Realizar actos sexuales bajo presión de despido

- Asalto y como acoso

Y que la inmensa mayoría de las encuestadas que dicen sentirse acosadas lo son por acoso leve. Como el objetivo último de este estudio, es una buena campaña publicitaria y necesito una sola cifra, pondero el peso relativo de cada uno de ellos combinado con la gravedad del acoso (a esto E. Badinther le llama amalgamar) hasta obtener el dato del 10% de mujeres acosadas. Pero ¡ojo!, he observado que entre las encuestadas las hay que viven algunas de las situaciones señaladas más arriba sin considerarlas acoso; y como yo soy una técnica avisada entiendo que eso no puede ser por lo que se hace necesario revisar al alza la cifra de acoso declarado hasta elevarla al 15 por ciento, lo que denominaré “acoso técnico”.

Observen ustedes que mi astucia me ha conducido a corregir todas las posibles desviaciones, como incluir al hombre en la encuesta, lo que sólo distorsionaría los resultados y dificultaría su publicidad, pero también evitar el error que supondría no corregir la ceguera a la que esta sociedad patriarcal ha conducido a muchas de nuestras conciudadanas que viviendo situaciones de auténtico acoso, como tener que soportar piropos o chistes de contenido sexual, incluso soportar preguntas e insinuaciones declaran no sentirse acosadas. Y qué decir del número, como de prestidigitador, que me ha permitido convertir las percepciones subjetivas de cada entrevistada en un índice objetivo, una cifra redonda, que como ya sabéis denomino “acoso técnico”. Pero vengamos a la realidad, ya que todo el interés de esta encuesta lo es en la medida que sirva para corregir esta lacra social, y como también ustedes saben, nada mejor para alcanzar este objetivo que una amplia difusión en los medios de comunicación y, nada de una escena de compañeros contando un chiste de contenido sexual, es necesario dar la información acompañada de imágenes sobre tocamientos, acorralamientos, asalto y acoso... El objetivo bien lo merece.

Les parecerá que algo tan ambicioso y una pretensión de tal tamaño no serán nunca realizables...... Y, si les digo, que además lo haré con todo el apoyo oficial y financiado con el dinero público, lo que me garantizará no sólo la financiación sino que el estudio alcance la resonancia que se merece. Seguro les parecerá que mientras no lo vean no se lo creerán. Pues váyanselo creyendo. Todo esto ha sucedido, con la diferencia de que la encuesta no la hice yo, sino el Instituto de la mujer.

Pero, saben ustedes que en el Circo siempre hay un más difícil todavía. ¿Qué les parecería que después de la intensa campaña de publicidad en los días y semanas siguientes a la publicación de los resultados, más en concreto, cuando ya casi va transcurrido un año desde la aparición del estudio, decido ir ciudad por ciudad anunciando los resultados al lado del Alcalde y concejales de cada ayuntamiento....? ¿Qué les parece si además los presentó no como resultado de una encuesta sino como el reflejo de la realidad? Seguro, eso ya les parecerá de aurora boreal. Pues para que vean que en el Circo de la Igualdad nada es imposible, lean la siguiente noticia aparecida en http://www.elprogreso.es/noticia.asp?sec=&edic=13/03/2007&id=342537 edición digital de el diario El Progreso de 14 de marzo de 2007:

“Un 15 por ciento de las trabajadoras en España sufrieron acoso sexual en su centro laboral el pasado año, si bien poco más de un uno por ciento acudió a alguna institución para buscar soluciones, según informó hoy la directora del Instituto de la Mujer, Rosa Peris.”

Sorprendidos eh¡ pues prepárense que esto no ha hecho más que empezar.

13 marzo, 2007

“Diferencias de género” en TV

En mi casa, a la sobremesa, se conecta la Cuatro de tal modo que, además de algún episodio de Friends, a veces miro algo del programa Channel nº4. Recuerdo que cuando comenzaba su andadura llevaron, y hablo de memoria, al presidente de una asociación de padres separados de una provincia del Levante, quien tuvo una intervención que causó un gran impacto, además de por lo brillante de su exposición, por la novedad de ver a un padre sometido a régimen de visitas de sus hijos, haciendo un análisis sereno y riguroso de la nueva ley de divorcio y lamentando que se hubiera frustrado la posibilidad de regular la custodia compartida. En ese momento pensé que el programa podría tener un buen futuro y marcar una pauta diferente a los otros canales. Lamentablemente cada día que pasa mis esperanzas se ven más defraudadas.

Hace pocas fechas, llevaron a 3 madres a las que la justicia les reclamaba la devolución de los hijos al país de sus padres bajo la acusación de secuestro. De ninguna manera es mi intención juzgar a estas personas concretas de las que lo único que sé es lo que veo y leo, mi reproche va más bien hacia el programa ya que habiendo en España tantos padres acusados por sus ex –esposas de lo mismo, llama la atención que no se hubiera hecho algo parecido con algunos de ellos. Pero con parecerme muy poco equitativa esta actitud, peor me está pareciendo que por segunda vez inviten al programa -una vez mediante una larga conversación telefónica y en la tarde de ayer forma presencial-, a una madre a la que una juez privó de la custodia de sus hijos porque, según la sentencia, los explotaba económicamente.

Y me parece muy mal, porque es injusto que, en el único caso entre 10.000, que se le quita la custodia a una madre para dársela al padre, se ofrezca el programa para que la madre se despache a gusto tanto contra la juez como contra su ex –marido al que, por otro lado y hasta dónde yo sé, no se le ha dado tan siquiera la oportunidad de defensa. El programa de ayer tarde me he negado a verlo pero el de hace unos días el único acusado y al que había que juzgar pareciera que fuera el padre por haber planteado la denuncia.

Es por eso que quiero preguntar y preguntarme si realmente se están dando “diferencias de género” en la TV porque, si la expresión es acertada, el discriminado en este caso no es la mujer sino el varón y de qué forma !!!!!!.

12 marzo, 2007

Más sobre la ley contra la violencia

Leo en El País de hoy, 11 de marzo de 2007, que están planteados 113 recursos que cuestionan la constitucionalidad de la Ley contra la violencia de género. Hacia el final de la página se recogen un posicionamiento en contra y otro a favor de la Ley.

El posicionamiento en contra corresponde a José Luís Díez Ripollés catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Málaga y miembro del Grupo de Estudios de Política Criminal , quien sostiene que se está utilizando el Derecho Penal para modificar conductas y entiende que al diferenciar el trato a hombres y mujeres, el Código Penal equipara a la mujer a una “persona especialmente vulnerable” y se pregunta si las feministas son conscientes de ello, a lo que el mismo responde “aunque quizás se estén sirviendo del derecho penal para otros fines más ideológicos, como reparar la indudable injusticia histórica ejercida sobre el género femenino. Pero tampoco está para eso el Código Penal”

El posicionamiento a favor corre por cuenta de Montserrat Comas, presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género para quien “El trato desigual parte de la desigualdad de géneros”.

Es decir el fundamento último de una ley como la citada por la que se han denunciado desde su entrada en vigor a 150.000 hombres, consiste para la señora Comas en la “desigualdad de géneros”, y yo me pregunto, ¿Puede una ley basarse en algo de tan difícil concreción? ¿Puede una ley estar tan fuertemente contaminada por una ideología como la que representa “la perspectiva de género”, que ni tan siquiera es compartida por el conjunto de las feministas, cuanto más el conjunto de la sociedad, para poner un marcha una ley y un procedimiento judicial, puesto en cuestión por buena parte de la carrera judicial, y que tantos estragos está causando no sólo en la imagen de la justicia, sino en la vida de cientos y miles de hombres?

Porque desigualdad de género era la que ponía de manifiesto la encuesta realizada el año pasado por el Instituto de la mujer sobre el acoso en el mundo laboral y ahora una encuesta similar realizada a nivel europeo la desmiente completamente. Desigualdad de género era la recogida en el trabajo que bajo la rúbrica de Charo Nogueira publicaba El País en vísperas de la aprobación por el Consejo de Ministros de la recientemente aprobada Ley de Igualdad, y en el que se decía que las mujeres en nuestro país ganaban un 40 % menos que los hombres, y luego se demostró que las cifras estaban completamente tergiversadas y el propio ministro Caldera ante el revuelo ocasionado por la misma tuvo que salir a desmentir la mayor, que por el mismo trabajo mujeres y hombres cobrasen diferente. Y podríamos seguir hablando de muchas otras desigualdades de género que, cada vez más, se muestran como falacias, incluso algún día realizar un monográfico sobre la honestidad intelectual del feminismo institucional.

A veces, me pregunto cómo es posible que habiendo como hay tanta gente que tiene claras estas cosas, no estemos siendo capaces de revertir tanto desatino, al tiempo que pienso lo difícil que es entender cómo fue posible, que la voracidad de los políticos por hacerse con la mayor tajada del voto femenino, haya conducido a que las Cortes aprobaran por unanimidad, -en un país donde tan difícil es cualquier consenso-, una ley que buena parte de la carrera judicial vió y sigue viendo con claros indicios de inconstitucionalidad.

10 marzo, 2007

Día de la mujer trabajadora

Estos días con ocasión del día de la mujer trabajadora, he leído y escuchado de todo. Desde la reiteración hasta la saciedad de los argumentos archiconocidos sobre la violencia doméstica, y la ausencia de denuncia previa, sin que llegue a entender quién ha establecido que lo único que se puede decir al respecto es lo que viene siendo la verdad oficial, hasta un sindicalista a quién seguramente se le habrá olvidado explicar por qué tenemos la tasa más alta de Europa en siniestralidad laboral, 1.000 muertos al año, casi todos varones, pero ofrecía una lección magistral en relación con la cuestión sexo-género, como él la denominaba

Yendo en el coche escuché en Radio3 a una mujer que explicaba que el gran problema de la violencia sexista tenía su raíz en la educación y, más en concreto, en los estereotipos transmitidos sobre los papeles de hombre y mujer en la escuela. Como no me cogía desprevenido el argumento, al tiempo que la escuchaba, pensaba para mí que la educación por lo menos hasta el final de la ESO corre mucho más del lado femenino que del masculino. Primero, en casa por el lado de las madres, en la escuela después, porque son amplía mayoría en esos niveles las maestras por relación con los maestros. Por lo demás no son pocos los autores que sostienen que el espacio educativo se adapta mucho mejor a las niñas que a los niños, y quizá la mejor prueba sea que los resultados escolares así lo confirman, y por lo que a los estereotipos se refiere a mi me resulta dificil entender por qué una mayor responsabilidad de los hombres que de las mujeres.

Visto el problema así parecía que la denuncia de la señora incidiría en la mayor responsabilidad de ellas que de ellos; sin embargo, el tono en que se expresaba era claramente femenino y feminista y el mensaje parecía más claramente ir en otra dirección.

En un periódico de tirada local leí un artículo de una feminista que se quejaba de la escasa asistencia a las competiciones femeninas. Si uno se para a pensar en el asunto puede concluir que quizá las primeras que no van son las mujeres, o también que somos libres y elegimos a dónde queremos ir, con los condicionantes propios de cada caso. Lo que me resulta más complicado entender y sin embargo la autora parecía tenerlo clarísimo, es por qué se puede hablar en este caso de discriminación de la mujer.

Finalmente una anécdota. En mi centro de trabajo somos hombres y mujeres. Uno de los compañeros decidió el día de la mujer trabajadora regalarles una caja de bombones. Hubo mujeres que lo acogieron bien, quizá mayoría, hubo otras a las que les pareció fuera de lugar. En relación con los hombres la iniciativa también fue acogida con división de opiniones. Pero quién con más contundencia se expresaba sobre la conveniencia de un día como el de la mujer trabajadora era la autora del artículo de más arriba, para quien un día como ése no refleja más que lo “tontas que somos”.

Que el tema de la igualdad es difícil quizá lo refleje el hecho de que quienes más reparo y críticas están haciendo a la marcha de la legislación y las prácticas de cierto feminismo, sean otras feministas; pero también que algunos de los que más lejos llegan en sus críticas al varón, sean otros varones, o que quienes con más euforia proclamen que el siglo XXI es el siglo de la mujeres, lo hagan desde su condición masculina y en algún caso luego de haber sido acusados en otro tiempo de machistas, por el mismo feminismo que hoy los arropa.

En cualquier caso para mí lo más lamentable es la ausencia de debate. Lo que tendría que estar siendo una discusión sobre los términos de un contrato entre hombres y mujeres para una sociedad mejor, se está convirtiendo en un trágala sin derecho a réplica porque la ventanilla de la discusión y el debate está cerrada y en su lugar sólo podemos asistir a un monólogo sobre el tema, mejor a una multiplicidad de monólogos, de los que, por otra parte, es difícil extraer cualquier conclusión, fuera de la culpabilidad del varón, pues cada cual centra su opinión sobre algún aspecto del mismo y lo hace desde su particular perspectiva, de tal forma que aún en clave femenina, los mensajes a veces no sólo son diferentes sino claramente contradictorios, de tal modo que lo único realmente unitario sea que todos están hechos en clave reivindicativa cuando no de queja pura y dura.


En como si el feminismo dominante hubiera optado más por la sentencia que por el debate o la explicación. ¿Será esta otra de las particularidades del feminismo? ¿Se tratará de algo más profundo y que tiene que ver con las diferencias entre hombre y mujer? ¿Será que lo exige el propio tema?

Concectado con todo esto aunque en otro plano sería muy interesante un trabajo sobre los equívocos del lenguaje y el enorme filón que en el mismo encuentra el feminismo dominante. Dos palabras clave a mi entender serían machismo y género. Si uno pregunta si ambos, hombres y mujeres, pueden ser o realizar prácticas machistas quizá todos digan que sí que es un problema de ambos, pero si uno sigue la pista, verá que finalmente el problema del machismo es un problema de la única responsabilidad de los hombres, y si en un paso más y nos preguntamos, qué es responsabilidad de los hombres en esta sociedad, encontrará que la respuesta es, todo. ¿Todo? Todo no, sólo lo negativo, pues los avances de la mujer y las conquistas del feminismo son mérito exclusivo de las mujeres, aún cuando tengan su origen en, por ejemplo, una Asamblea legislativa compuesta muy mayoritariamente por hombres. En relación con la palabra género se pretende hacer pasar por neutra y descriptiva una palabra cargada de la más rancia ideología, una ideología de buenas y malos, cual es la recogida en la llamada perspectiva de género.

Cualquiera de estas cuestiones merecería un tratamiento más pormenorizado y extenso, pero sólo pretendo con estas notas compartir con vosotros algunas de las cuestiones que me preocupan, o me parecen de mayor interés para conocer el gran problema del que estamos hablando, sus mil caras y como hincarle el diente a una cuestión, que claramente no estamos sabiendo abordar, de tal modo que redunde en beneficio de todos, beneficio muchos veces proclamado pero de difícil visualización para los que con más interés nos hemos decidido a estudiar el tema.

05 marzo, 2007

Sobre la ley contra la violencia

Athini me pasa esta dirección donde encontrareis un artículo muy interesante sobre la ley contra la violencia de género
http://www.lapaginadefinitiva.com/aboix/?p=27

04 marzo, 2007

Despotricar contra el hombre es gratis

El viernes 2 por la tarde asistí a un espectáculo que me costaba creer pudiera estar produciéndose. Me llamó la atención una polémica que se desató en el programa Channel nº 4. Una chica, que debe llevar uno de los apartados del programa y de la que no tengo el gusto de saber el nombre, quiso que se debatiera sobre una encuesta realizada a hombres para saber qué tenemos en la cabeza.

Como os podréis imaginar, los hombres somos esos seres con una sola neurona, que no dejamos de pensar en el sexo, y si declaramos cualquier otra cosa que no sea esto, mentimos como bellacos. No digamos ya cuando confesamos que nos gustan de ellas alguna otra cosa que no sean sus atributos sexuales. Y al menos uno de los contertulios varones, para ser más exacto Ramoncín, parecía reconocerse en el estereotipo. Me molestó que pretendiese hablar en nombre de todos los hombres.

El simplismo maniqueo y estrecho de la visión de género, que dice que los hombres somos así y las mujeres asá, parece que pronto será la única forma admitida de hablar en determinados medios y sitios. Es decir, debemos admitir sin rechistar el estúpido estereotipo que nos convierte en clones del que hablo en otro lugar. Pero con llamarme la atención esa cuestión, no fue lo única.

La chica no contenta con sostener lo de neurona única, pretendió que los contertulios varones ratificasen la mentira de las respuestas de la encuesta que no se ajustaban a esa idea, pretensión a la que Ramoncín no tuvo problema en apuntarse, no así Pablo Motos, por lo que enrabietada y ufana espetó que lo que realmente preocupaba a 9 de cada 10 hombres era el miedo a sufrir un gatillazo y las mujeres lo sabían.

Pablo Motos hizo gesto de contestar y Siñeríz que no se perdía detalle, quizá esperando que la respuesta no fuera de su agrado levantó los brazos pidiendo silencio en el plató, dejando caer una expresión del tipo verás lo que dice ahora éste, y como éste dijera que eso era tanto como decir que a las mujeres lo que le preocupaba era “la sequedad vaginal”, el enfado fue monumental.

Hasta ese momento todas las sandeces que se habían dicho sobre los hombres, parecía como si no hubieran sido dichas allí. O sea, de los hombres se puede decir cualquier cosa, sin que nadie deba sentirse ofendido, pero mucho cuidado si alguien devuelve una generalización del mismo calibre sobre las mujeres. Este es el mundo en el que estamos.

El día anterior había oído en la 2, en una entrevista a Buenafuente, y una de las preguntas iba acompañada de lo siguiente “tú que eres uno de los pocos hombres de tu edad heterosexuales interesantes...”

Mientras, esto y otras cosas de mayor calibre y gravedad viene sucediendo sin que rechistemos. Como dice Ivon Dallaire, “Los hombres somos el único grupo contra el que se puede despotricar públicamente sin que nadie, ni ellos mismos, ose asumir su defensa”.

03 marzo, 2007

La prostitución

Os recomiendo la lectura de la columna de Juan José Millás en El País del 02/03/2007 El chaflán, quien a propósito de la decisión de no regularizar la prostitución construye, como casi siempre, una hermosa columna, aunque en este caso la columna versa sobre esquinas y chaflanes.

A mi entender, cada día que pasa los parecidos entre el feminismo de género y cierta moral religiosa son mayores. Veamos el tema de la prostitución. Parecería como si al negarse a regularla su actitud moral fuese más elevada. Como si dejara de existir por el hecho de no reconocerla legalmente. La verdad parece más bien otra y la intención algo más retorcida. A la Iglesia, le sirvió durante mucho tiempo, para que el hombre tuviera que reconocerse pecador. A este feminismo para seguir demostrando la perversidad del varón.

Lo cierto es que como dice J.J. Millás “Una vez tomada la decisión de no legalizarla, (se refiere a las autoridades), solicitaron la ayuda voluntaria de las empresas periodísticas, pues parece que se puede prohibir la prostitución, pero no su publicidad. Incluso se puede prohibir la prostitución, pero no su práctica. De hecho la prostitución, si lo hemos entendido bien, continuará siendo legal, aunque no estará regulada. Lo que quiere decir que la única ley a la que se plegará será la del mercado (y quizá de las mafias).......”

24 febrero, 2007

¿Por qué?

¿Por qué hay preguntas que ni tan siquiera se formulan?

¿Por qué los niños hacen cosas diferentes que las niñas sin preguntarse el por qué?

¿Por qué hay preguntas para las que nadie se siente interpelado?

¿Por qué nadie contesta a la pregunta de por qué en los países nórdicos es donde más violencia de género existe?

¿Por qué, si somos iguales, a la guerra sólo van los hombres?

¿Por qué, si somos iguales, de los 2.000.000 de trabajadores de la construcción el 98 % son hombres?

Si los hombres son los que gozan de privilegios, ¿por qué son los que van a la guerra, los que se matan en las obras, los que perecen en cayucos y pateras, los que llenan las cárceles y los que mueren antes?

¿Por qué hay un instituto que vigila la emisión de publicidad degradante para la mujer, pero cuando esta publicidad es degradante para el hombre nadie protesta?

Si las mujeres son las parias de la sociedad patriarcal, ¿por qué son las que más pieles visten, mas gastan en perfumería y las que más uso hacen de la cirugía estética?

¿Por qué, si son más las mujeres con título universitario, la sociedad no tiene esa percepción?

¿Por qué en muchas escuelas siendo mayoría muy mayoritaria el número de maestras, la dirección la forman los escasos maestros que hay?

¿Por qué hay tantos hombres que, sin ningún atisbo de duda, se prestan a ser el brazo ejecutor de las políticas feministas que ellos no deciden? ¿Cuándo se actúa así no se está perpetuando una forma patriarcal de ver las cosas?

¿Por qué, si uno quiere discutir los postulados feministas, debe hacerlo en un foro de hombres? ¿Por qué en ese foro de hombres escriben sobre todo mujeres?

¿Por qué se han cerrado los foros de Mujeres en red? ¿Por qué afectando al 100 % de la población las políticas de igualdad, ni se discuten en el Parlamento, ni en la prensa, y los foros feministas financiados con fondos públicos se han cerrado? ¿Será que el debate no conviene?

¿La invisibilidad, es una imposición o una estrategia?

Si fue necesario cambiar APA por AMPA, Asociación de madres y padres de alumnos, (con lo que estoy en completo acuerdo) ¿Por qué para todo lo demás con “responsabilidad de los padres” llega? ¿ Será que el sexismo en el lenguaje también conoce sólo una dirección?

¿Por qué, después de tantos años, los estereotipos en lugar de ir a menos, van a más? Alguna vez el feminismo se decidirá por hacer balance o, ¿será quizá que aún no hemos comenzado?

Si, como dice el feminismo de género, los niños de hoy son más machistas y violentos que nunca. ¿No habrá que preguntarse qué se está haciendo mal, incluso quién lo hace peor?

¿Por qué, aunque nunca ha triunfado un partido feminista, las políticas feministas más radicales tienen el éxito que observamos?

¿Un feminismo tan institucionalizado, tan próximo al poder y los recursos públicos, no correrá y nos hará correr el riesgo, de convertirse en un conglomerado de intereses?

En los 80, el feminismo lanzó la consigna de “lo privado, público” ¿la proliferación de programas rosa actual, en los que se entra a saco en la vida de la gente, constituirá una de las últimas manifestaciones de este pensamiento?

Las mujeres y el feminismo se quejan del tiempo que la televisión dedica al fútbol ¿Serán conscientes de que todo el tiempo restante es para ellas?
Perdón, con algunas pequeñas excepciones en las que se pueden ver programas de interés general.

¿Por qué hay encuestas que sólo se hacen a mujeres, y encuestas en las que no importa el sexo? ¿Por qué cuando interesa se dan los datos por sexo, y otras veces no?

Ahora que se ha despojado al padre de cualquier autoridad, ¿la educación de los hijos es un problema de todos?

¿Por qué el hombre sólo es padre si la mujer lo desea? ¿Por qué, en lo que tiene de obligación, jamás puede dejar de serlo?

Si se dicta una ley contra la violencia de género y esta violencia no va a menos, ¿la solución seguirá siendo dotar la misma política de más fondos? ¿qué tendría que pasar para que algunas cosas se reconsiderasen?

¿Qué hace que en la ley del divorcio las cláusulas abusivas contra el hombre sean legales?

Si una agrupación sólo de hombres es sexista, una de sólo mujeres, ¿lo será también?

Si se busca la igualdad, ¿por qué algunas leyes nos pretenden tan diferentes?

Si los hombres son los del dinero, ¿por qué casi todos los mendigos son hombres?

Si al Instituto de la mujer sumamos las Consejerías de la mujer, las Concejalías de la mujer, las Cátedras de la mujer....... ¿no estaremos creando una administración paralela?

Si deben ser las mujeres quienes entiendan y gobiernen “sus propias cosas”, será que los hombres no tenemos cosas propias.

20 febrero, 2007

Humán= ser humano, hombre o mujer.

Quiero traer a vuestra consideración la propuesta de Jesús Mosterín en su obra "La Naturaleza humana", del vocablo humán para referirse al ser humano, hombre o mujer; pero también transcribir algo de lo que dice en las páginas 260 y 261, del mismo:

“La mayor parte de las lenguas del mundo (incluido el griego, el latín, el sánscrito, el hebreo, el chino, el japonés, el ruso, el alemán, el holandés, el quechua y un largo etcétera) distinguen los dos conceptos, el de humán y el de hombre, pero el francés y el español no lo hacen, lo cual es un defecto, que aquí hemos subsanado echando mano del morfema castellano human-, que aparece en palabras como “humano”, “humanidad”, “humanizar” y “humanamente, y convirtiéndolo en el sustantivo humán, que rima con orangután. La forma plural del “el humán” es “los humanes”, según la regla habitual. En español actual, “hombre” casi siempre se refiere al humán macho, al varón (término que ha caído en desuso pues hombre ha ocupado su campo semántico).......

.....................................

En griego, humán se dice ánthropos, de donde proceden nuestras palabras antropología y antropocéntrico. Hombre se dice anér, y en genitivo, andrós, que da lugar a andrólogo y andrógeno. Mujer se dice gyné, y en genitivo, gynaikós, de donde procede ginecólogo y gineceo.

En latín, humán se dice homo, que a su vez procede de humus, tierra, pues el ser humano es terrestre, por oposición a los dioses celestes. De humus se deriva en español inhumar y humilde . Hombre en latín se dice vir, de donde procede viril y virtud. La virtus (virtud) es la fuerza del hombre, la hombría. Mujer se dice mulier o femina.

En sánscrito, humán se dice manusa, hombre se dice nara, y mujer, stri.

En alemán, humán es Mensch, hombre es Mann, y mujer es Frau o Weib. Un filósofo alemán jamás confundiría los derechos humanos con los derechos del hombre. Cuando Kant dice que todas las preguntas filosóficas se reducen a la pregunta por la naturaleza humana, Was ist der Mensch? (¿Qué es el humán?), no está defendiendo una tesis machista. Los filósofos griegos y alemanes distinguen tajantemente entre humán (ánthropos, Mensch) y hombre (anér, Mann). Los traductores que planchan sus textos, traduciéndolo todo por hombre, eliminan importantes matices y prestan un flaco servicio al lector. “

....... continúa con las referencias al chino, al japonés y otros idiomas