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12 mayo, 2010

Insólito

Después de que lo hiciera la oposición, luego de que se lo recordara una y cien veces Fernández Ordoñez y muchos otros economistas, más tarde de que se lo pidiese primero y se lo imponga ahora la Unión europea, al Presidente Rodríguez Zapatero lo llama Obama para pedirle que deje de anunciar que dice que va a hacer y haga algo. Insólito, realmente insólito para el Presidente pero también para el conjunto del país que parece no saber estar exigiendo a sus gobernantes lo que es su obligación: resolver los problemas de los ciudadanos y no enmascararlos. Estoy convencido que es necesario replantearse el funcionamiento de las prácticas gubernamentales pero de muchas otras instituciones sociales que no están sabiendo estar a la altura.


P.D. Viñeta de El Roto

08 mayo, 2010

Debate educativo 2

Finlandia y España son dos sociedades diferentes, por eso pensar que se puedan trasladar de la una a la otra, sistemas como el educativo, así, sin más, me parece descabellado. Pero creo que debemos tomar del ejemplo finés algunas nociones que nos permitan combatir ideas que empiezan a darse por sentadas y, por tanto, sin posibilidad de debate sobre las mismas, como por ejemplo la aceptación de que un elevado grado de fracaso escolar es consustancial a las sociedades modernas, como si se tratase de dos cosas que necesariamente hayan de ir unidas. El caso de Finlandia, sociedad puntera en desarrollo económico y social muestra bien a las claras, que es posible un sistema escolar en el que no sólo el fracaso escolar es mínimo sino también, que prácticamente no hay diferencias en los resultados entre los sexos y eso en un sistema que es enteramente  público. Para contrariar todavía más la verdad oficial en nuestro país un sistema en el que, la  metodología de aprendizaje es la tradicional y completamente desburocratizado. Por cierto, en el que los niños no van al colegio hasta los 7 años y aquí pretendemos hacer también escolar la etapa 0-3 años.

Justamente por ese motivo la procedencia social del alumno apenas guarda relación con el resultado académico.  Todo lo contrario de lo que aquí sucede donde los alumnos obtienen resultados en función del extracto social del que proceden y de su condición de género. Es más, hasta la llegada del actual ministro de Educación, ese argumento se esgrimía como de autoridad, no para reconocer que la escuela estaba fracasando en su labor de hacer aflorar las aptitudes y talento de cada uno de sus alumnos más allá de su procedencia económica o de su género, sino para decir que estaba pasando lo que debía pasar: en España la escuela se había hecho universal con retraso en relación con otros países y de ahí debía derivarse que por esa misma razón nuestros alumnos tuvieran un nivel inferior. Es decir, se razonaba al revés, nuestros alumnos no fallaban porque la escuela fallase, sino porque el nivel educativo de sus padres pesaba como una losa sobre los resultados académicos de los mismos.

He vuelto a leer el Documento final  que recoge la última propuesta del ministerio  y me asombra que, con las cantidad de entidades que participan, nadie haya considerado necesario hacer mención al desigual reparto del abandono y fracaso escolar, particularmente en lo que se refiere al sexo de los alumnos y la procedencia socioeconómica, y que de ningún modo se puede pretender que quedarían recogidos en párrafos como:”Hay que prestar especial atención a los colectivos socialmente más desfavorecidos para conseguir su inclusión social y escolar, con el fin de conseguir una igualdad real de oportunidades educativas y evitar situaciones de absentismo o abandono escolar prematuro.” Claro está, que si tenemos en cuenta que los sentados a la mesa son todos aquellos, que ante afirmaciones como la de la anterior ministra de que el vigente sistema educativo era el mejor de nuestra historia, no se tomaron la molestia de desmentirlo,  quizá nuestra sorpresa haya de ser menor.

En mi opinión, aún cuando en el texto se recogen algunas propuestas que van en la dirección correcta, también al fijar objetivos o denominar algunas cosas, se trata de un nuevo intento fallido, y vamos ya por el n-ésimo, de reformular nuestro sistema educativo. Ni la metodología, ni los interlocutores parecen los necesarios para la gran reforma que el  sistema educativo está pidiendo, si de verdad queremos salir del marasmo en el que nos encontramos. Mientras tanto, todos lo pagaremos: profesores, alumnos, padres y sociedad en general, y es posible que ante un sistema que por causa de una mala concepción y funcionamiento, se produzcan situaciones de difícil gobernabilidad y control, en lugar de ir al origen del problema se sigan arbitrando medidas, que en el mejor de los casos sólo serán paliativas, como la multiplicación de personal destinado a los alumnos que fracasan y que no por ese dejarán de seguir fracasando, o propuestas como la de declarar autoridad pública al profesor, situando al alumno ante un personaje en el que no sabe donde acaba el maestro o profesor y donde comienza el policía.

06 mayo, 2010

Una forma (nefasta) de gobernar

Todos recordamos aquellos primeros tiempos en los que la palabra clave para entender el estilo del señor Zapatero lo constituía el famoso talante. Palabra sobre la que se discutió su significado, interpretando cada uno según su procedencia ideológica, más o menos lo que quería. El interés por lo que tal cosa podía significar fue decayendo hasta el punto de que a día de hoy no  constituye objeto de preocupación para nadie.

Más que eso preocupan los efectos de una forma de gobernar que a falta de otra mejor denominaré democratismo. En un paralelismo curioso con lo que está sucediendo en la enseñanza se  diría que, al igual que en ésta se ha sustituido al profesor que enseña por el profesor que tutoriza y al alumno que aprende por el alumno que construye su autoaprendizaje, en el terreno político se hubiera sustituido al Presidente que gobierna por un Presidente que supervisa las acciones de gobierno que previamente ha delegado.

Visto desde fuera,  observo que en buena medida el estilo de Zapatero consistió en que, una vez elegidos los sectores sobre los que pretendía apoyar su acción de Gobierno, decidió entregar en manos de  quien creía que mejor los representaba el poder de decidir qué política llevar adelante. Todo ello sin percatarse de que la acción del Gobierno no consiste en una labor de coordinación y representación, sino que el Ejecutivo por ser el poder más fuerte, además de las funciones que le son propias es responsable en buena medida del  funcionamiento general de las instituciones.  

Y así, en el tema autonómico decidió dejar en manos de los catalanes lo que hubiera de ser su Estatut y con ello buena parte de la política territorial de todo el Estado; en el tema de la  igualdad de género hizo otro tanto de lo mismo depositando todo el poder de decisión en las organizaciones feministas; y en la política social concediendo a los sindicatos un protagonismo y un poder que prácticamente hicieron indiscutibles sus posiciones, incluso en el momento presente cuando por mor de no haber realizado una reforma del mercado laboral, que finalmente tendrá que ser, estamos corriendo unos riesgos  que claramente se nos deberían evitar.

Lo cierto es que la situación del país en el momento actual no puede ser más crítica, con una crisis económica a la que no se le acaba de hacer frente, pero también con una amenaza de crisis institucional seria en lo que afecta al Tribunal constitucional y el Estatut, y en casi todo lo que tiene que ver con la justicia con el caso del juez Garzón y el Tribunal Supremo o muy serias acusaciones  contra los magistrados; y en lo relativo a la igualdad de género, con un  conflicto que hasta el momento permanece oculto y larvado pero que en algún momento saldrá a la luz.

Y saldrá a la luz,  porque el paquete legislativo relativo a la misma no puede ser más injusto y discriminatorio e inasumible en un Estado de derecho. Crisis que, por lo demás,  no se detiene en esos aspectos y alcanza terrenos como el fracaso del sistema educativo o una clara desafección hacia la clase política. Y para nada de eso el Gobierno parece ofrecer respuesta, aferrado a la idea de que, no es ante los ciudadanos ante quien debe responder, sino ante un PP que adolece, sino de los mismos, de parecidos vicios y defectos. 

05 mayo, 2010

Debate educativo 1

No me resisto a no entresacar algunas citas del Informe McKinsey en un momento como el presente en que se discute el  Pacto educativo y circula por la red un Manifiesto de Profesores y Maestros para señalar: que tal como recoge el Informe es posible mejorar el rendimiento del sistema educativo y hacerlo en pocos años siempre que se identifiquen con claridad las variables decisivas; que la calidad del conjunto del sistema depende en gran medida de los resultados obtenidos en Primaria; que los sistemas educativos mejores son al mismo tiempo los más igualitarios y que ambos aspectos van unidos; y,  que todo ello depende de la capacidad del sistema para atraer hacia la profesión docente a los mejores profesionales ya que como en varios apartados del informe se recoge la calidad del sistema educativo tiene como techo la calidad de sus docentes.
Y ahora las citas:

La evidencia disponible sugiere que el principal impulsor de las variaciones en el aprendizaje escolar es la calidad de los docentes.

Considerada en conjunto, la evidencia sugiere que, aun en un buen sistema, los alumnos que no avanzan con rapidez durante sus primeros años de escolaridad por no gozar de docentes de suficiente calidad tienen escasas posibilidades de recuperar los años perdidos.

Los sistemas con más alto rendimiento de los estudiados reclutan a sus docentes en el primer tercio de cada promoción de graduados de sus sistemas educativos: el primer 5% en Corea del Sur, el 10% superior en Finlandia y el 30% superior en Singapur y Hong Kong.

En Finlandia, los alumnos no ingresan a la escuela hasta los siete años y asisten a clase solo de cuatro a cinco horas diarias durante los dos primeros años de escolaridad. No obstante, a los 15 años de edad son los mejores del mundo en pruebas de matemática, ciencias, lectura y resolución de problemas, 50 puntos por encima de sus vecinos noruegos.

En todos los sistemas que estudiamos, la capacidad del sistema educativo para atraer a las personas más capacitadas a la docencia tiene estrecha relación con el estatus de la profesión.

Los nuevos docentes de todos los sistemas estudiados han mencionado el estatus de la profesión como uno de los factores más relevantes que los llevó a tomar la decisión de seguir esa carrera.

Los sistemas educativos con más alta eficiencia reconocen que la única manera de mejorar los resultados es mejorando la instrucción: el aprendizaje ocurre cuando alumnos y docentes interactúan entre sí, y por ello mejorar el aprendizaje implica mejorar la calidad de esta interacción.

Conseguir a las personas más aptas para ejercer la docencia y desarrollarlas hasta convertirlas en instructores eficientes permite a los sistemas educativos contar con la capacidad que necesitan para ofrecer una mejor instrucción que lleve a mejores resultados. Los sistemas educativos con mejor funcionamiento van aún más allá, y ponen en práctica procesos diseñados para asegurar que todos los niños sean capaces de aprovechar esta mayor capacidad. Estos sistemas fijan altos objetivos a alcanzar por todos y cada uno de los niños, y luego controlan su rendimiento en comparación con las expectativas, interviniendo allí donde estas últimas no son satisfechas. Los sistemas educativos con alto rendimiento intervienen eficazmente a nivel de cada escuela, e identifican aquellas que no tienen un rendimiento satisfactorio con el objetivo de elevar los estándares de eficiencia.

Los sistemas de excelencia intervienen a nivel de cada alumno, y desarrollan dentro de las escuelas procesos y estructuras capaces de identificar cuándo un estudiante está comenzando a retrasarse, interviniendo para mejorar el rendimiento del niño.
La medida en que un sistema educativo puede aprovechar los beneficios de una mejor formación depende de su capacidad para hacer uso eficaz de ella: el sistema debe garantizar que todos los niños, y no solo algunos de ellos, tengan acceso a una excelente instrucción. Asegurar que todos los niños se beneficien con una formación de alta calidad no es solo un fin importante en sí mismo, sino que las evaluaciones llevadas a cabo en todo el mundo indican que el buen funcionamiento de todo un sistema depende de que así sea.

A modo de conclusión: 1) la calidad de un sistema educativo tiene como techo la calidad de sus docentes, 2) la única manera de mejorar los resultados es mejorando la instrucción, y 3) lograr altos resultados universalmente sólo es posible poniendo en práctica mecanismos que aseguren que las escuelas brinden formación de alta calidad a todos los niños.


03 mayo, 2010

La figura del profesor

Aún cuando el informe McKinsey llega a la conclusión de que los profesores constituyen el factor principal en la consecución de buenos resultados en la educación, por estos lares, parece que llevados de un principio que se podría formular diciendo: acabemos -por viejo- con todo lo que tenga más de 25 años, estamos descubriendo que no sólo no se trata del más importante factor del éxito educativo, sino del principal obstáculo a vencer por un joven que guiado de su instinto y  su ordenador,  un ambiente de flores y sonrisas, es capaz de conseguir una educación mucho más eficiente que la que pudiera brindarle cualquier carcamal por mucho que éste sepa de lengua, matemáticas o filosofía.

Y que a nadie se le ocurra alegar que así lo confirman los mejores sistemas educativos del mundo, o que todos aquellos que llegaron muy alto en lo que fuere: ciencia, investigación, política, etc. todos recuerdan a algún buen profesor que fue capaz de orientarlos y animarlos para llegar hasta dónde están, porque no es doctrina oficial y para que se pueda comprobar hasta que punto su figura se puede caricaturizar obsérvese este cartel de la UNED que tomo de Deseducativos. Una segunda cuestión que destaca el informe McKinsey es que la mejor forma de garantizar la igualdad es que todos los alumnos puedan disfrutar de buenos profesores, de lo que también sería estupendo que tomásemos nota. Quienes tengáis mucho interés en el asunto mirad también el documento Para entender el informa PISA 


P.D. Una cuestión de género: ¿creéis que los del cartel de la UNED se atreverían a sustituir al gris profesor por una profesora?  Yo apuesto que no.  

P.D.2 viñeta de Erlich 

01 mayo, 2010

Todavía el hiyab

Interesante entrevista en la que por fin se habla de hechos concretos y no se proyectan los prejuicios de cada uno a su libre albedrío:

-       Parece claro que es Najwa  -y no su padre o su novio, como tantas apuntaron-  quien decide ponerse el velo.

-       Parece claro también que el reglamento de orden interno del instituto no correspondía a un colegio “pijo” que quería dejar fuera a una musulmana, sino que se hizo pensando en las gorras y viseras de los chicos, pero que al quedar redactada la prohibición como “cabeza cubierta” evidentemente dio pie a que alguien se sintiera discriminado pensando por qué él no podía estar con visera o gorro en clase y ella con hiyab sí. En cualquier caso conviene saber que no era el rechazo a un símbolo religioso lo que provocó la decisión ya que la chica pudo asistir a clase durante un mes con él puesto.

-       El instituto, aún cuando ninguna autoridad educativa salió en su defensa, hizo lo correcto, aplicar un reglamento aprobado por el Consejo escolar y  ratificado por la administración educativa. El argumento de que debe prevalecer el derecho a la educación se puede aducir en este caso pero también en cualquier otro, lo que haría inaplicable cualquier resolución que implicase la expulsión de un alumno, incluida la del chico que se negase a quitar la visera y, me supongo, que nadie interpretaría en ese caso que al chico le asistían todos los derechos.

-       El debate abierto en nuestro país a propósito de este caso se ha hecho prescindiendo de todos estos datos y hechos, por lo que cada cual aplicó con todo rigor sus prejuicios sin atender a la verdad de los hechos y en consecuencia sin saber si quizá a quien acusaba de actuar malévolamente, era responsable o no. A mi entender que ninguna autoridad educativa  haya salido a explicar lo sucedido  y sin embargo se haya dejado caer que todo podía estar movido por la xenofobia y el odio al musulmán me parece gravísimo. Pero en nuestro país, en los últimos tiempos cargar contra determinadas personas e instituciones sale gratis y tengo la impresión de que la institución escolar se encuentra entre ellas, pues aunque todos afirman que desean reforzar la autoridad del profesor llegado el momento a nadie la importa actuar como se ha hecho en este caso.  

30 abril, 2010

El 80% del empleo destruido era masculino

En el último año se han destruido cerca de 700.000 empleos. De ellos, 8 de cada 10 estaban ocupados por hombres...

Lo vengo diciendo en esta bitácora desde el comienzo de la crisis: no es verdad que el rostro de la crisis sea femenino, ni que lo prioritario siga siendo favorecer fórmulas de contratación femenina. Las teorías feministas son mera ideología que ni buscan la verdad, ni tan siquiera tienen en cuenta los hechos. Mientras la destrucción de empleo masculino era galopante, el feminismo y su entorno seguía hablando de la discriminación de la mujer en el empleo, de que si el paro tenía rostro femenino, de que si era necesario seguir buscando fórmulas que primaran el empleo de las mujeres... Y lo más lamentable es que esas fueron las consignas que siguió el Gobierno y el entramado de intereses que rodea al feminismo.


Mientras tanto ni un sólo instituto oficial, ni una sola instancia del Gobierno alertó de que lo que estaba ocurriendo nada tenía que ver con lo que el Ministerio de Igualdad y el feminismo institucional repetían machaconamente un día y otro día. Ahora sale a la luz este panorama de destrucción de empleo masculino cuando ya ha sido aprobada la ley de economía sostenible, las medidas para combatir la crisis y España presentó en Europa sus planes de reactivación económica en los que, por supuesto, no se contempla como prioritaria la creación de empleo masculino; cuando ha llegado la hora de reducir el déficit público y no se puede gastar un euro a mayores.


En mi opinión, lo que este dato está reflejando es que el Gobierno y la administración  no se están comportando como instancias neutrales  a las que deben  preocupar los intereses de todos sus ciudadanos por igual, sino con un claro sesgo de género que ni es bueno socialmente ni tampoco desde el mero punto de vista económico. Tanto clamar porque no se desaprovechara el talento y la capacidad femenina para caer de bruces en que, si se trata de los propios del género masculino entonces todo está permitido.


P.D. viñeta del El Roto

29 abril, 2010

Siniestralidad laboral. Código penal


Dejo estas dos referencias de prensa, a la espera de poner comentarlas en algún momento. Como adelanto decir que, en  lo de la siniestralidad laboral, no se está notando un gran trabajo por parte de los sindicatos; y en lo relativo a la nueva reforma del Código penal para endurecer el ya de por sí endurecido Código español, indicar que si hubiéramos de buscar algún signo de identidad de la izquierda que permaneciese en pie, tampoco podríamos citar éste de la política penal.

Siniestralidad laboral

Nueva reforma del Código penal


El feminismo y el hiyab

No debiera sorprender a nadie que quien haya puesto en circulación las ideas de visibilidad-invisibilidad referidas a las personas y los colectivos, fuese el feminismo, porque a mi entender son verdaderas maestras en este juego de aparecer-desaparecer de los asuntos y la opinión pública según el cariz que se presuma puedan tomar los acontecimientos.  Gran entereza y presencia a la hora de los derechos, ausencia total a la hora de los deberes. Denuncia permanente y constante de la situación de la mujer musulmana, también por su vestimenta, y ausencia total ahora mismo que se discute sobre el hiyab en los centros públicos de educación. De frente cuando interesa, de perfil cuando se piensa que puedan venir mal dadas.

Viene esto a cuento del actual debate sobre Najwa Malha y el hiyab en el que dependiendo de a que comentarista se lea pueden aparecer como responsables de la situación desde el ministro Gabilondo a la presidenta de Madrid Esperanza Aguirre, pasando por la Conferencia episcopal, el conservadurismo católico, la intransigencia musulmana,  el claustro de un instituto pijo que ha decidido hacer un reglamento en el que se contempla que no se puede asistir a clase con la cabeza cubierta, el padre de la chica, los jóvenes musulmanes que exigen a sus novias que se pongan velo, la rebeldía de una joven que ha decidido tal cosa para afirmar su identidad, el machismo…

Pero nadie, absolutamente nadie hace mención, sea en un sentido u otro, del feminismo; y eso,  a pesar de que sin lugar a dudas esta cuestión jamás se hubiera suscitado en los términos en que lo hace,  si lo que ocurre hoy no hubiera estado precedido de intensas campañas en contra de una prenda que según esta corriente ideológica representa una humillación para la mujer musulmana. Aunque también es cierto que, en este caso y para muchos, parece más un gesto de rebeldía y afirmación que cualquier otra cosa, circunstancia ésta que cualquier feminista rebatirá fácilmente con el simple hecho de hablar de imposición del padre o del novio.  En fin, me sería más fácil entender que estuviera presente en el debate de forma elogiosa que  su ausencia del mismo.

Por lo demás a los “opinadores” de la prensa española  no les vendría mal algún tipo de reciclado. Aún hoy se pueden leer artículos en los que no se percatan de que en el asunto de Najwa Malha no se trata de un debate sobre si hiyab sí o no en la calle, sino si un centro público de enseñanza puede establecer, y hacer respetar,  una norma que diga que los alumnos no pueden estar en el aula con la cabeza cubierta, sin hacer referencia a si se trata de una visera o un hiyab y, desde luego ,siempre que no se establezca sobre la marcha para no escolarizar a un alumno o grupo de alumnos por motivos de tipo religioso o de otra índole.