Las feministas de género dicen tener su razón de ser y su objetivo último en la conquista de la igualdad. Los hechos sin embargo no hacen más que desmentirlas. Quisiera desde este blog no solo denunciar la deriva neofeminista, también combatir la estigmatización de los hombres y reivindicar la dignidad de lo masculino.
04 marzo, 2008
No a la manipulación estadística
Dicen Marcela y Hervé, “La lectura atenta de la encuesta despeja sin embargo rápidamente las dudas. Como vamos a demostrar, obtiene los resultados por una definición preestablecida de aquello que se pretende medir, jugando con la imprecisión de las palabras para inducir al engaño. El efecto de sugestión que las preguntas ejercen sobres las respuestas nos hace plantear dos preguntas: ¿Cómo, un trabajo tal, ha podido ser encargado por una institución del Estado? ¿Cómo comprender que haya sido recibido con tan poco nivel de crítica? La verdad estriba en que la encuesta no pretendía tanto descubrir como revelar y que, al mismo tiempo que venía a confirmar un sentimiento confuso, se inscribía en un discurso de legitimación de un proyecto político característico de una nueva tendencia del feminismo, que ha adquirido visibilidad en el momento de votar sobre la ley de paridad: ante la persistencia de las desigualdades entre los hombres y las mujeres, la encuesta orienta hacia una respuesta sin ambigüedad: la inferioridad social de las mujeres está sostenida por una organización de la violencia, ejercida por los hombres bajo las formas más diversas, de la que el efecto único sino el objetivo es dominar al otro sexo; entonces no se remediará esta situación más que haciendo aflorar la violencia, escondida por las víctimas y ahogada por los verdugos, y puniendo a los responsables.”
Otro tanto de lo mismo sucede con las diferencias salariales, que en esta campaña el presidente ha vuelto a sacar, aún cuando su ministro señor Caldera tuvo que desmentir en esta entrevista una noticia del mismo estilo, aparecida en el diario El País, y el desmentido fue justamente con esta frase “Por el mismo trabajo, hombres y mujeres perciben el mismo salario, el problema radica en que los hombres ocupan los puestos mejor pagados y de mayor responsabilidad”. De todos modos la efectividad del desmentido del señor Caldera ha sido tan poca que a cualquiera que preguntásemos hoy daría el dato que se repite una y otra vez en los medios de que las mujeres cobran menos
Ahora leo en El País la siguiente carta al director y me doy cuenta de lo difícil que resulta desprenderse de unos datos que por muy irreales o fantásticos que sean, se repiten machaconamente en los medios. A este buen hombre seguro que cargado de buenas intenciones había que decirle que lo que el cree a pies juntillas no es más que una falsedad y una mentira, puesto que, y en este caso más que nunca, una verdad a medias no es otra cosa más que una mentira. El estudio al que se refiere la carta había sido elaborado por una ONG con dinero público y sus conclusiones eran las que analicé en esta entrada de diciembre del 2005. Es decir habría en cualquier caso que dar el mismo consejo a ellos que a ellas ya que los porcentajes son similares.
En los tres casos nos encontramos con estadísticas ampliamente cuestionadas y cuestionables y sin embargo, sus resultados son artículos de fe para la mayoría de la ciudadanía. Podríamos preguntarnos por qué es esto así y hasta cuándo los organismos del Estado y los medios de comunicación pueden seguir dando por válidas estadísticas tergiversadas que sólo pueden inducir al error. Habría que preguntar a las organizaciones feministas qué hacen para acabar con tanta desinformación. ¿No deberían ser ellas y los institutos públicos de la mujer quienes más empeño pusieran en estadísticas veraces y de calidad? Sea como sea, lo que no tiene ninguna explicación plausible es que los organismos del Estado y el propio Gobierno manejen datos elaborados de forma tan sesgada o simplemente tan inexactos. La honestidad intelectual y la gravedad de los temas de los que se habla así lo exigen.
01 marzo, 2008
Poco importa
Entre el estupor y el desconcierto
Tengo que reconocer que me muevo entre el estupor y el desconcierto con esto de la igualdad y el feminismo. Por ejemplo, me sorprende muchísimo cuando la simple propuesta de una educación diferenciada para niños y niñas en el mismo centro escolar es catalogada por muchas y muchos como segregacionista, pero cada día contribuyamos más a la idea de que en la sociedad hay dos tipos de cuestiones: las generales y las de la mujer. En las generales estamos todos y todas, en las de la mujer están las mujeres. Algo así como: lo tuyo es tuyo y mío, lo mío es mío solo. Puede que la anécdota del señor Solbes salvando la legislatura en la que había ocupado un lugar más bien gris y discreto ayude a entender lo que queiro decir.
Por si no fuera suficiente con la administración exclusiva de la mujer: Instituto de la mujer, consejerías de la mujer en las comunidades autónomas, concejalías en los ayuntamientos, cátedras de la mujer en las universidades, centros de estudio de la mujer, organizaciones profesionales de la mujer etc. etc. etc. I.U. propone un Ministerio de la mujer. Si esto no es segregacionista como había que tildarlo, de separatista… o quizá pensar que como los del Señor los caminos de la igualdad son inescrutables y debemos ver recto donde los renglones están torcidos. Tengo la impresión de que para hablar de este tema encontrásemos más fuente de inspiración en la creencia que en la razón o
Me sorprende que la reacción de algunas feministas ante el tema de la muerte de mujeres se salde elevando el tono y buscando una palabra más gruesa con la que calificarlas, ahora es: terrorismo de género. Hubo también quien se apresuró en afirmar que eso debía redundar en mayor apoyo a las organizaciones feministas. Quizá los estados de shock sirvan para eso. ¿Qué se pretende desviando la atención sobre un nuevo término? Es un nuevo término que clarifica o es un nuevo término para oscurecer las cosas. Estamos de nuevo anta una cuestión como la denominación “género” o las ya más viejas de machismo y patriarcado que significan lo que las feministas quieran que signifique en cada caso, o mejor dicho, cobran significación cuando de acusar al hombre se trata, haciéndolo un ser vil y repugnante. Hasta aquí no se ha llegado gratuitamente. Estamos en línea con Andrea Dworkin para quien el matrimonio constituía una forma de violación y las mujeres eran supervivientes (sí, el uso del mismo término que para los que habían sobrevivido a los campos de concentración nazis era intencionado). Se puede arrogar el feminismo las víctimas de la violencia de género ¿Pasará como siempre que la regla vale para los asuntos generales pero no para los de la mujer que se regirán por la que mejor parezca en cada caso? No habíamos quedado que nadie podía apropiarse a las víctimas fueran estas del terrorismo o del género. Creo que con una AVT ya hemos tenido bastante.
29 febrero, 2008
Sueltos
Creo que están muy bien los llamamientos generales para combatir la xenofobia, pero también sería bueno intervenir también en el caso concreto. Y ya en este punto, la pretensión de Ana Obregón de expulsar a su ex –novio de “su” gimnasio o sus amenazas veladas del tipo "Si hablara, Darek tendría que irse del país" representan algo más que prepotencia y entran de lleno en el de la xenofobia. Estoy convencido que si los sexos estuvieran intercambiados ambas declaraciones merecerían un tratamiento algo más serio que la frivolidad con que está siendo tratado en la prensa y los programas rosa.
En unas declaraciones a la radio Manuel Chaves dice que quiere que le suceda una mujer. Que sería muy importante para la igualdad. Lo que no entiendo es por que lo fía para cuando él se retire y no lo ha hecho ahora. Desde luego, si es sincero, sus declaraciones tendrían otro valor si supusiesen la renuncia para él y no para quien haya de venir. Al margen de que tratándose de un hombre que lleva gobernando Andalucía veinte años y del Presidente del Partido Socialista debe tener cuidado para que no pueda interpretarse que esta nombrando sucesor (en este caso sucesora)
28 febrero, 2008
Indecencia
Parece que la realidad no deja de producir noticias desagradables. Ahora un fotógrafo italiano ha decidido hacer esto. Me parece que la monstruosidad intelectual que se esconde detrás de quien es capaz de hacerlo merecería algo más que un ruego de que retire tal cartel porque pueda incitar a los pedófilos.
27 febrero, 2008
Demasiada violencia
26 febrero, 2008
El debate
He visto el debate. Me pareció tan encorsetado como lo es en general la realidad política en nuestro país, donde dos señores pretenden que todo lo que se puede decir de política lo representan ellos y donde no hay más contrincante que el que tienen enfrente. Afortunadamente no es así y en multitud de ocasiones muchos españoles no nos hemos visto reflejados por ninguno de los dos. Pero en fin es como está el panorama en estos momentos.
En relación con la igualdad decir que Zapatero habló de una “igualdad de las mujeres” que parecía tener entidad por sí misma y sin necesidad de ponerla en relación con nada y Rajoy cerró su intervención en la que para hablar del futuro escogió el personaje de una niña. Quizá todo un símbolo de cómo están las cosas.
Me sorprendió más tarde que en la encuesta de Opina quienes hacían ganar a Zapatero eran los varones entre 35 y 56 años. Sin embargo las mujeres daban ganador a Rajoy y, los jóvenes, un empate. Teniendo en cuenta que toda la legislatura y la campaña las ha dedicado Zapatero con preferencia a las mujeres y los jóvenes el resultado no parece muy acorde con el esfuerzo.
Pero traigo a colación esos datos, porque según encuestas recientes, en EE.UU eran tantos los hombres como las mujeres a los que no importaba que el ganador de las presidenciales fuera una mujer; en torno al 70 % en ambos casos. Algo sucedido había sucedido en Francia con Ségolème Royale. Pero, en fin, después de que se concediera el voto a las mujeres en
A la vista de este panorama que la perspectiva de género sea la que se imponga en nuestra legislación no deja de ser una triste y trágica paradoja. Sorprende que en textos legales se sostenga lo que dicen los preámbulos de las leyes de género en nuestro país, pero luego la realidad no haga más que desmentir ese pretendido afán de dominio una y otra vez. Ni un sólo dato de la realidad sociológica lo apoya y en multitud de ocasiones la intervención de los hombres ha sido decisiva en la conquista de derechos para la mujer, hasta el punto de hacerlo con más ahínco que ellas mismas. Confio en que esa pérdida de perspectiva sea transitoria.
23 febrero, 2008
Preámbulos de dos leyes
( LEY ORGÁNICA 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.)
"El pleno reconocimiento de la igualdad formal ante la ley, aun habiendo comportado, sin duda, un paso decisivo, ha resultado ser insuficiente. La violencia de género, la discriminación salarial, la discriminación en las pensiones de viudedad, el mayor desempleo femenino, la todavía escasa presencia de las mujeres en puestos de responsabilidad política, social, cultural y económica, o los problemas de conciliación entre la vida personal, laboral y familiar muestran cómo la igualdad plena, efectiva, entre mujeres y hombres, aquella «perfecta igualdad que no admitiera poder ni privilegio para unos ni incapacidad para otros», en palabras escritas por John Stuart Mill hace casi 140 años, es todavía hoy una tarea pendiente que precisa de nuevos instrumentos jurídicos."
(LEY ORGÁNICA 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres.)
Hoy no quiero ser yo quien exponga una opinión o realice un comentario, sólo dejaros estos dos extractos de los preámbulos de las leyes citadas, para que comentéis lo que os sugieran.
21 febrero, 2008
En relación con la educación
Simultáneamente centraría mis esfuerzos en las materias troncales : Lengua - lectura y escritura-, Matemáticas, y un idioma extranjero. Creo que haría falta reforzar los horarios de estas materias junto a Naturales y Sociales y quizá prescindir de una excesiva fragmentación (que en la ESO supera las 10 asignaturas por curso) y desde luego me parece exagerado una segunda lengua extranjera obligatoria para todos, al menos, mientras no se garanticen unos mejores resultados en las que actualmente estudian: castellano, inglés y de la comunidad en su caso.
Quiero decir con esto que, mientras que los resultados de nuestra enseñanza sean los que reflejan los informes PISA y tantos otros, o mientras nuestros alumnos entren en la Universidad sin dominar convenientemente una lengua extranjera, cualquier pretensión de una segunda me parece una auténtica quimera. Eso desde luego no debiera excluir que quien tuviera especiales aptitudes lo pudiera hacer, pero no establecerlo como obligado para el conjunto de los estudiantes. En cualquier caso la entendería mucho más en el bachillerato que en la ESO donde, ahora mismo, existen problemas gravísimos de aprendizaje y además del abandono se da un bajo nivel formativo y casi ausencia de nivel de excelencia (En nuestro país no llega al 5% mientras en Finlandia alcanza al 20 %).
Creo que en el mundo que vivimos hace falta abrir un espacio en la enseñanza obligatoria para los titulados de las Facultades de Informática. No es posible creer en la intención de incorporar las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) a los centros escolares al tiempo que se les cierra cualquier espacio en la educación obligatoria a los titulados de la Facultades de Informática. Y, desde luego, hacer un esfuerzo en el que tiene que ir acompañada la dotación de medios a los centros de la correspondiente formación de los profesionales de la enseñanza. Hay que señalar aquí que es más preocupante la falta de formación de muchos profesionales que otra cosa, hasta el punto de que hay medios inutilizados o infrautilizados, por ejemplo, centros que poseen pizarra electrónica pero en los que no se usa porque nadie sabe hacerlo.
Los ordenadores, según varias experiencias, ayudan a mejorar el rendimiento, especialmente de los alumnos con más dificultades de integración en los centros escolares y, ese sólo objetivo, evitar que una enorme masa de chicos, también chicas, pero mayoritariamente chicos, abandonen la enseñanza en proporción que en varias comunidades supera el 50% y más por falta de actitud que de conocimientos, creo que haría que la experiencia mereciese la pena.
Por supuesto que mi posición es a favor de una enseñanza laica, sin ataduras ni con grupos religiosos o ideológicos, por lo que los contenidos de las materias no debieran responder a un planteamiento de creencia, sino estar sujetos a la razón y al método científico. Me desconcierta por ejemplo que Educación para la ciudadanía pueda consistir en cosas bien distintas, incluso contrapuestas, según el centro al que un alumno o alumna asistan.
En este tema como en el anterior dejo esta entrada con la intención de que si entre vosotros existe gente preocupada por este tema podamos intercambiar opiniones. En cualquier caso lo que más me sorprende en relación con la educación en nuestro país es la negativa de las autoridades educativas para reconocer el mal momento por el que pasamos y que amenaza con hacerse crónico si no se adoptan medidas eficaces.