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27 noviembre, 2010

Derechos de los hombres

En realidad la decisión de ayer del Consejo de ministros quizá no tendrá  efectos prácticos más que en un muy reducido número de casos, pero eso no la hace menos grave, pues la publicidad de la que ha venido precedida la medida, esos 800.000 niños maltratados por sus padres, insiste en la falacia de que el varón representa la maldad, toda la maldad y la mujer la bondad, toda la bondad, sin fisuras ni posible término medio, ya que ahí la expresión padres  se aplica exclusivamente a los progenitores varones .  Esto es, no existe en toda la extensión de nuestro país ni una sola mamá maltratadora, o si la hay se la ignora,  aunque el periódico de hoy recoja la siguiente noticia:


Pero también  porque constituye una nueva demostración de fuerza de un grupo de mujeres y hombres, que no pararán hasta ver a los jueces como meros ejecutores de leyes en las que el veredicto sea un automatismo y para quienes no sólo la ciencia es un instrumento masculino de dominación, sino que el Estado de derecho y la igualdad de derechos no son más que pantomimas de un Estado liberal que hoy ya no sirve y al que hay que ir enmendando y vaciando de contenido en la dirección de la caricatura que, cada día más, se perfila como su sustituto.

No era suficiente con  la LIVG y  la negación del SAP. Hace falta cada día una vuelta de tuerca más, para que aprendan esos que piden custodia compartida, quién manda aquí. Y con todo lo que ha llovido en los últimos años y a pesar de haber aprobado en sede parlamentaria una comisión de estudio sobre la custodia compartida no sólo no se plantea ninguna urgencia en torno a la misma, al menos en el calendario del legislativo para 2011 no figura, sino que posiblemente se demore todo el tiempo que el lobby feminista considere necesario para que la ley imite a la catalana y no a la aragonesa.

En mi opinión los hombres debiéramos trabajar en el estudio de estas cuestiones y hacer un catálogo de derechos irrenunciables, en todo lo que tiene que ver con la reproducción y el matrimonio, comenzando porque se tenga en cuenta la decisión del varón a la hora de tener un hijo,  que la prueba de ADN en el momento de nacimiento de una criatura permita decidir al padre si desea o no asumir esa paternidad cuando biológicamente no le corresponda, separación de bienes como régimen por defecto para el matrimonio y posibilidad de cláusulas en relación con los hijos en caso de separación,  reparto del patrimonio conyugal en el caso de ruptura del vínculo matrimonial, custodia compartida como régimen por defecto …


No podemos seguir esperando nuevos golpes que a estas alturas está claro que es la única política que conoce el feminismo institucional de género y el oportunismo electoralista. Es necesario agruparse en torno a reivindicaciones que vayan más allá del estrecho límite en que quieren encerrar la figura del padre y la masculina. Y ahí ya entramos en juego cada uno de nosotros. Pues debemos recordar que en la cuestión de la reproducción sucede algo que creo no sucede en ningún otro momento, una situación que no da lugar a derechos, sólo a obligaciones, porque todos los derechos pertenecen en exclusiva a la mujer.




26 noviembre, 2010

Pura misandria

La aprobación hoy por el Consejo de Ministros de modificación del artículo 92 del Código Civil para privar de la custodia de los hijos al hombre involucrado en un proceso de maltrato, en mi opinión,  ni es derecho, ni es justicia, ni es feminismo... Es pura misandria.

24 noviembre, 2010

Fracaso escolar masculino

En principio esta entrada no era más que una respuesta a la petición de Raus de que le contase cuáles creía yo que podían ser causas del mayor fracaso escolar masculino. La razón de que la sitúe aquí es porque me parece que podemos aprovechar esta forma de desarrollo colaborativo a otros temas: reproducción, mercado laboral, salud, etc. en orden a ir elaborando un mínimo común denominador de ideas que compartamos  y que quizá, en algún momento, nos pueda servir para presentar ante quien nos pregunte ¿y, vosotros, qué queréis o que pensáis? Y ahora la respuesta a la petición:

En mi opinión Raus, las razones del mayor fracaso escolar tienen que ver con cuestiones que van más allá del ámbito de la escuela, sobre las que en este momento quizá no sería el momento de incidir, y otras relacionadas directamente con el ámbito escolar, el modelo educativo y el cuadro de profesorado en que se está desarrollando  ésta.

Un poco a vuelapluma paso a citarte las que yo creo que puedan estar incidiendo en los resultados de unas y otros.  Como verás ni se trata de un relato perfectamente ordenado y cerrado sino lo que más o menos me fue saliendo a bote pronto y por supuesto abierto a su discusión y desarrollo.

Para  no alargarme excesivamente citaría tres: la ausencia de la figura masculina en las primeras etapas educativas: guardería y primaria, etapas importantísimas porque es en ellas donde se fijan los cimientos de los desarrollos educativos posteriores, en particular lectoescritura, primeras nociones de matemáticas y técnicas de trabajo y estudio. Y, debemos tenerlo claro, etapas en las que se gesta el fracaso escolar que no se evidenciará de forma efectiva hasta la ESO, pero que tiene su raíz en estas etapas.

Mientras los alumnos varones, que acostumbran a ser mejores en el ámbito matemático, no tienen ocasión de desarrollar esta área dado que la dedicación en calidad y cantidad a la misma en estas primeras etapas es muy baja en nuestro país, salen perdiendo en técnicas de estudio al faltar una asignatura que justamente se centrase en esta cuestión y que en particular los chicos necesitan más, por cuanto ni la claridad de sus notas ni la de su caligrafía es comparable a la de las niñas, que por regla general lo hacen mejor.

Tampoco se refuerza el área de lectura en la que los niños también acostumbran a hacerlo peor. Hasta el punto de que entre los niños de hoy, la poesía y en cierta medida la novela se está empezando a identificar como cosa de niñas. Y desde luego no ayuda nada escuchar como  yo escuché en una emisión de radio a propósito de Harry Potter, que sólo una mujer podía haber hecho un despliegue tal de imaginación como la obra reflejaba.

Desde otra perspectiva diríamos que  las niñas prefieren los juegos de rol que se adaptan mucho mejor al ámbito escolar, frente a los niños que prefieren juegos de reglas, con mayor autonomía  y  competitividad. Las niñas suelen ser más tranquilas y los niños precisan más la acción, el movimiento y, en general, son más inquietos, cuestión que el profesorado femenino soporta peor y en las que el masculino tendemos a ser más condescendientes porque de alguna manera nos vemos reflejados en ellas.   

Como no, una enseñanza en la que el peso del razonamiento verbal, en el que las niñas por término medio son mejores,  tiene un peso tan abrumador en detrimento de la visión espacial o el razonamiento matemático, ámbitos en los que los chicos son mejores, terminan lastrando bastante el currículo masculino. Sólo por darte una pista del peso de dos materias en las que ellas y ellos dan resultados diferentes, tengo que decirte que en una comunidad como la mía, los niños en la ESO  estudian 4 lenguas: de la comunidad, castellano, y dos extranjeras  lo que representa 14-15 horas de lenguas, frente a 3-4 de matemáticas lo que claramente inclina el currículo a favor de ellas.

Finalmente decir - y aquí es cuando el fracaso acaba materializándose- que la adolescencia de los chicos es más conflictiva que la de las chicas tanto en casa como en la escuela, ya que es el momento de la autonomía y la reafirmación frente a los adultos y es en ese momento cuando el comportamiento contestatario y la confrontación con el medio escolar  es mucho mayor, circunstancia que el profesorado femenino gestiona más difícilmente. La entrevista a Louann Brizendine de más abajo quizá te dé pistes sobre lo que estoy diciendo.

¡Ojo! sólo estoy citando aquellos aspectos que entiendo son diferenciales para chicos y chicas, y no valorando el sistema educativo en que nos movemos, que como ya sabes considero un completo fiasco y que incidiría agudizando el fracaso masculino al valorar la actitud por encima de los conocimientos, lo que redunda, sobretodo en la ESO, en detrimento de los chicos.


P.S. Como parece que había algún problema con el enlace, copio la entrevista realizada por el periodico de cataluña a Louann Brizendine el 31 de mayo de 2010

Louann Brizendine (Kentucky, EEUU, 1952) escucha miles de historias de hombres y mujeres. Madres, padres, solteros, casados, divorciados, enamorados… Todo eso, combinado con investigaciones científicas, le permite trazar el mapa del cerebro. Primero, le tocó el turno al femenino. Ahora, al masculino. Casada y madre de un varón, la neuropsiquiatra describe el comportamiento de los hombres desde el nacimiento. Que no se desanimen las madres de niños.
–Si su libro cae en manos de una mujer embarazada, le entrarán unas ganas terribles de que su bebé sea una niña. Los niños se pelean por los juguetes seis veces más que ellas.
–Para las madres, los niños son más difíciles de educar. Las niñas comparten sus cosas 20 veces más que los niños, que están compitiendo el 65% de su tiempo.

–Desesperante, pero afirma usted que los niños inquietos aprenden mejor que los tranquilos.
–Sí, la palabra correr les estimula las células cerebrales y los músculos. Los niños aprenden las matemáticas moviendo los músculos, al contrario que las niñas. Los profesores deberían entenderlo.

–De todas maneras, por más tranquilo que sea un niño, cuando llega la pubertad se satura de testosterona y se convierten en un monstruo.
–A los 5 años, un niño adora a su madre, se quiere casar con ella. Y luego, gradualmente, entre los 9 y los 15 años los niveles de testosterona suben un 250%. Esto pasa por sus circuitos cerebrales y la consecuencia es que se aleja de su madre. Necesita poder hacer lo que los psicólogos llaman separación-individualismo. Necesita ser su propio hombre. Necesita dejar a la madre y buscar a la novia. Es muy triste, sí.

–No soporta a su madre. Dice usted que le repele, incluso, su olor.
–La madre le intenta acariciar y él no quiere ni que ella esté cerca. No sabemos por qué ocurre. La hipótesis es que los chavales se apartan así del incesto.

–¿Y qué puede hacer una madre?
–Un día, cuando mi hijo tenía 14 años, le dije: «Cariño, dime lo que no te guste de mí y yo trataré de evitarlo». Él me miró y me dijo: «Tu mera existencia me molesta».

–Si usted lo ha superado… La testosterona hace que a los chavales se les altere la percepción de la realidad. Ven a alguien aburrido, pero ellos interpretan que esa persona está enfadada.
–Sucede, no sabemos por qué. Es un misterio científico. La hipótesis es que se trata de un momento de la vida en que los niños empiezan a defenderse y también a ayudar a defender el grupo. La consecuencia es que se convierten en personas muy sensibles a los signos de rabia o de potencial agresión en la cara de otro hombre.

–«El cerebro masculino solo necesita 12 centésimas de segundo para clasificar a una mujer como sexualmente interesante o no». ¿No es necesario hablar para conquistar a alguien?
–Eso es un primer impulso inconsciente. Luego, claro, todo se refina. Todo depende de cómo hable ella, cómo sea…

–En el libro relata usted el caso de una pareja en la que él le pide matrimonio a ella solo cuando otro chico la ronda. Una teoría un poco machista, ¿no?
–El cerebro masculino es muy territorial, también para guardar a la mujer. La quiere conservar para él solo. Si piensa que otra persona se la va a quitar, hará todo lo que tenga en su mano para retenerla.

–¿De verdad son los hombres los que sugieren ampliar el repertorio sexual con sus parejas?
–Sí, son ellos los quieren distintas posturas y lugares. Y también sexo oral. Los hombres tienen de 10 a 15 veces más testosterona que las mujeres, así que tienen tres veces más interés en el sexo, como promedio, que la mujer.

–Usted defiende que la narcolepsia sexual en los hombres existe realmente.
–Sí, el hombre necesita dormir después de practicar el sexo. No le quepa ninguna duda. La mujer piensa que no la quiere, que si la quisiera él estaría hablando. Pero no, tiene que dejarle por lo menos 20 minutos de siesta.

–El cerebro masculino y el femenino son muy diferentes respecto de las emociones.
–Son unos cerebros más parecidos de lo que la gente cree, pero, efectivamente, hay algo en lo que no tienen nada que ver: en cómo experimentan las emociones. A los hombres les falta empatía emocional. Si la mujer se siente mal y llora, ellos nunca dicen: «Cariño, sé cómo te sientes».

–Y ellas ¿qué hacen?
–Las mujeres sí lo hacen, para ellas es más fácil. Hay una serie de diferencias bastante claras. A los hombres les gusta ir rápido a la solución de los problemas. Si ven a su novia o su mujer llorando, les comentarán cosas útiles para que ellas puedan solucionar el conflicto que tienen en ese momento, pero no les dirán que entienden por lo que están pasando.

23 noviembre, 2010

Apariencias y engaño

Desde el Gobierno se nos dice: que el sistema educativo es equitativo aunque el fracaso escolar sea escandaloso;  que vivimos en el reino de la igualdad aunque no sepamos qué significa tal cosa en relación con el matrimonio, los hijos o la violencia doméstica; que constantemente se están ensanchando las libertades y los derechos, aun cuando lo que con más claridad se aprecie sea el crecimiento exponencial de presos en las cárceles; que se han de dictar leyes restando autoridad a los padres aunque la resultante es mayor  violencia de los hijos; que la crisis hay que repartirla entre todos aunque no sabemos por qué no se ataja el fraude fiscal y los que  se libran son los que más tienen…

Cuando uno descubre que Angela Merkel mantiene posiciones en relación con impuestos a la banca de los que Zapatero no quiere ni oír hablar, o que las políticas en relación con el paro, la educación, y el reparto de costes de la crisis es más equitativo en gobiernos de la derecha europea de lo que lo es aquí con un gobierno pretendidamente de izquierdas es momento de decir que ya está bien de apariencias y engaño. Lo  más preocupante, sin embargo, es el ambiente acomodaticio en que parece instalado el poder y sus aledaños donde lo que reina es el pensamiento líquido y la aquiescencia incondicional. Leyendo a algunos uno diría que levitan porque son capaces de hablar de la realidad social de este país sin mencionar ninguno de los problemas arriba mencionados, incluso sin mencionar ningún problema, eso sí, sin que falten las reverencias al género o al poder estatal o autonómico.

Está claro que tendrá que ser desde la red que devolvamos un poco de cordura a lo que está pasando.

20 noviembre, 2010

Poder fáctico

Repasando el programa legislativo prioritario presentado por el Gobierno para lo que resta de legislatura, de nuevo nos encontramos con un poder que viene guiando, con mano de hierro,  la agenda legislativa del Gobierno desde que Zapatero subió al poder, en todo lo que tiene que ver con el empleo, la promoción social  y la calidad de vida de los sexos,   y que no es otro que el del feminismo institucional y de género. 

Y así, en  esta nueva tanda legislativa, y aunque su presencia se hace notar en toda iniciativa de este tipo, destacan  tres nuevas leyes de su  cuño: Ley de igualdad de trato, ley de reforma de las políticas activas de empleo y Ley de modificación de determinados artículos del Código Civil en materia de patria potestad, tutela y sucesiones en relación con la violencia de género y la violencia doméstica.

La cuestión es que no hay ley aprobada en los últimos años en los que no sea patente su huella,  de tal modo que sumando las leyes que directamente ha promovido  y las no contestadas, por ejemplo toda la legislación relativa a la educación, a nadie le debiera caber duda de que nos encontramos ante el  poder fáctico más importante en nuestro país, siendo difícil encontrar un rincón de la vida social al que no hayan llegado, sea para consolidar un determinado estado de cosas sea para promover modificaciones a favor de sus  intereses.

Mientras tanto analistas de nuestra realidad, que miran al país con un óptica menos sectaria y con menos intereses de género, en particular todo lo referido a la educación, nos ofrecen una visión del país que contrasta fuertemente con una pretendida modernidad de cartón piedra que ha decidido que el mérito y la capacidad son cosas del pasado y que terminará por arruinar todo cuanto de valioso se había ido construyendo con gran esfuerzo en las últimas décadas.

17 noviembre, 2010

Feminismo obligatorio

Reconforta saber que uno no se ha equivocado de país, y que otros congéneres descubren lagunas que a él le parecen manifiestas pero, que sin que se sepa muy el motivo, permanecen  en un limbo de silencio que no deberían estar.  En El País de hoy Aurelio Arteta escribe un artículo con el título de: En boca cerrada, en el que echa en falta y lamenta la ausencia de comentario por parte de quienes “saben” sobre algunos aspectos de  la realidad que considera se enriquecerían grandemente con su opinión.

En particular se refiere a cuatro: la democracia, la educación, el nacionalismo obligatorio y el idioma hablado en los medios de comunicación y otros lugares. Es verdad que se olvida del feminismo obligatorio, pero resulta muy interesante como expone la ausencia de opinión en lo que a la educación se refiere:

“Salvo los mismos pedagogos y titulados afines, me parece que no hay gremio asociado a la enseñanza en cualquiera de sus escalones que no acumule muy serios reparos contra el despotismo (tan poco ilustrado) de la pedagogía instalada entre nosotros durante los últimos 30 años. A decir verdad, no conozco a nadie que no comparta las críticas de sus dictámenes o, entre sus partidarios, a alguien que sea al menos capaz de replicar estas críticas con cierto fundamento. Y, sin embargo, estos juicios denegatorios por regla general eluden el pronunciamiento público y con él un debate que podría aclarar las cosas. De manera que prosigue boyante el blablablá didáctico, la jerga curricular, la pedantería de las "habilidades" y demás técnicas del vacío. Hace ya algún tiempo que esa marea alcanzó también a la Universidad a la hora de dictar métodos, evaluar méritos y medir rendimientos. Aliada con el proceso de Bolonia, pronto se harán notar aquí sus estragos.”

Bueno sería que cundiera el ejemplo y otros muchos se decidieran a dar ese paso adelante que la opinión pública se merece  antes de que Belén Esteban lo ocupe todo. Y, por supuesto, que en la próxima tanda entre a formar parte de esa serie  de cuestiones sociales sobre las que se ha declarado el silencio,  el feminismo obligatorio.


P.S. Reivindicando la filosofía

14 noviembre, 2010

¿Quién mueve los hilos?

Si John Stuart Mill levantara la cabeza y observa en qué ha venido a parar su petición de igualdad jurídica para la mujer, seguramente se llevase más de una gran sorpresa. Pero si además tratase de encontrar, entre las mujeres de hoy, alguna que  emule su gesto de ayer de pedir que no le fueran de aplicación las ventajas, que para el matrimonio la ley de aquel momento le confería, se daría cuenta de que por ese lado no tendría seguidora alguna. Y si ya  estudiase con detalle y comparase aquellas ventajas para el varón, con las ventajas actuales para la mujer, se daría cuenta de que si las de antes eran importantes las de ahora producen vértigo.

Si además descubriese que para muchos el ejercicio de cargos públicos por parte de la mujer, debería estar blindado a la crítica, porque el ejercicio ciudadano del derecho de opinión y expresión sería interpretado en este caso como  reacción machista, y que otro tanto de lo mismo sucede con la violencia, de la que la mujer no podría ser acusada porque en ella siempre sería una violencia de reacción de la que el responsable en última instancia vendría a ser siempre el varón, en lugar de formular el liberalismo quizá decidiese dedicarse a otra cosa, visto el uso instrumental y torticero que de sus palabras y hechos se vendría a hacer con el paso del tiempo.   

Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer, dice el dicho feminista. Ahora habrá que acuñar otro en el que se diga que detrás de cada conquista del feminismo lo que hay es sobretodo  hombres dispuestos a llevarlas adelante y dar la cara, en leyes menos misándricas, pero también en las más misándricas. 


11 noviembre, 2010

Texto de Ivon Dallaire

En la introducción de: Moi aussi… Moi plus…, Yvon Dallaire escribe:

El hombre y la mujer son iguales y… casi similares. De hecho somos más parecidos que diferentes. Se podría comparar al hombre y la mujer con  dos procesadores de texto poseyendo cada uno sus especificidades. Nuestras semejanzas constituyen  el 97’83 % de nuestra naturaleza humana: hombres y mujeres tienen dos piernas, dos brazos, un cuerpo, una cabeza y sus vidas giran en torno a las mismas dimensiones: personal, de relaciones, profesional y parental. Sus necesidades son sensiblemente las mismas: sobrevivir, amar y ser amado, realizarse, reproducirse. Sus miedos también. Sus cerebros tienen las mismas estructuras…

Los hombres y las mujeres son parecidos, pero también diferentes. Ni peores, ni mejores, diferentes. ¿Se le ocurriría a alguien, en este siglo XXI, declarar una raza superior a otra? ¿Por qué intentarlo entonces con el sexo? Sino por pura mala intención política, a fin de obtener poder. 
...

10 noviembre, 2010

La culpa es del macho

De nuevo un artículo en El País en este caso de la magistrada Inmaculada González de Lara, vuelve sobre la supresión del ministerio de Igualdad. En este caso he optado por entresacar alguno de sus párrafos y que seáis vosotros quienes juzguéis.

 “Con la supresión del Ministerio de Igualdad naufragan las esperanzas que habíamos depositado en una España menos patriarcal, menos violenta con la mujer y más igualitaria.”

“Fue a partir de entonces –se refiere a después de la creación del ministerio de Igualdad- cuando, medio alcanzada la paridad, al menos de forma virtual, empezamos a soñar con romper el techo de cristal y hasta parecía alcanzable que en los altos Tribunales del Estado, cumbre institucional de la visibilidad, los dos sexos estuvieran representados de forma paritaria y que de verdad se pusiera en práctica la transversalidad que exige Europa, que se trabajara sin desmayo por la eliminación del lenguaje androcéntrico, por la educación en igualdad o por la creación de mecanismos interdisciplinares hasta lograr la eliminación de la violencia de género, atacando sus causas.”

“Siendo equivocada la supresión del Ministerio de Igualdad, lo peor es que vuelven a quedar sin bridas las fuerzas telúricas del poder masculino, que desde su sentimiento de expropiación ante los avances de la mujer, alienta el espíritu de la última remodelación de Gobierno, como desde aquí señalara Fernando Vallespín (Vuelve el hombre, EL PAÍS, 29 de octubre de 2010), porque resulta implícito que mientras se considera al Ministerio suprimido una frivolidad, se alimenta la tutela patriarcal, al encomendar la recuperación de la credibilidad del poder a lo más granado y sensato de entre nuestros mejores caballeros y paladines. Se podía haber hecho sin poner en riesgo las políticas de igualdad y sin devolver a la mujer a la invisibilidad.”