El partido socialista ha ido reconociendo en los últimos meses importantes errores relacionados con la economía: error en el diagnóstico de la crisis y en la toma de decisiones atinentes a la misma; con el funcionamiento interno del partido: excesivamente presidencialista y sin capacidad de crítica y debate; otros relacionados con la economía sumergida y el fraude fiscal, en el sentido de no haber tomado medidas para combatirlos y, aún otros, que han ido apareciendo con más intensidad desde que se inició el proceso de primarias.
También Rubalcaba había reconocido de modo implícito el fracaso del sistema educativo, al afirmar que lo que hacía bien era formar funcionarios pero no así emprendedores, y finalmente, Carmen Chacón, ha lamentado que la acción del Gobierno se hubiera centrado en la política territorial y no en la social. Lo que por ningún lado se oye es ni la más leve autocrítica a las políticas llamadas de igualdad y, en particular, a la pérdida de garantías constitucionales por parte del varón como consecuencia de la aplicación de la Ley contra la violencia de género y a lo injusto de muchas sentencias de divorcio que suponen para el varón perder a sus hijos y tener que arreglárselas con la mitad o un tercio de su sueldo. Tampoco en relación con la custodia compartida.
¿Pensáis que alguna vez harán autocrítica sobre estas materias, o es tanto el temor a molestar al lobby feminista que eso no pasará nunca?