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04 marzo, 2015

10 de marzo

Nos acercamos al 10 de marzo y comienzan a prodigarse los análisis que demostrarían la discriminación de la mujer en todos los ámbitos de nuestra sociedad por la persistencia inexpugnable del machismo en todas sus formas. Que si discriminación salarial, que si expulsión e invisibilización de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías, que si infrarrepresentación política y los centros de decisión económicos y financieros y un largo etcétera.

Ni una sola autocrítica, ni un solo balance mínimamente ponderado de un reparto en que el participando dos alguien tiene que salir perjudicado si yo tomo más de la mitad, ni una sola concesión a quienes no comparten la visión de género porque solo pueden estar sugiriendo nuevas formas de dominación, nuevos  micromachismos o neomachismos o cualquier otra cosa que no sea igualdad.

Igualdad, ese término, que a fuerza de vapuleado no se sabe en qué consiste, porque como todos los términos de que soy propietaria puedo usarlos a mi antojo incluso para justamente lo contrario de su significado. Y por supuesto silenciando todo aquello que considero es mío y solo mío. Obviando que todos los derechos sobre la reproducción me pertenecen: “nosotras parimos, nosotras decidimos”, “serás padre si yo quiero y cuando quiera”, y en caso de separación las leyes han de garantizar que tanto la casa como los hijos son míos en primer lugar.

Como habrá que obviar que más del 80% de las decisiones de compra las tomo yo, o que el mercado laboral se caracteriza por una doble dualidad que divide a los trabajadores en fijos y temporales, pero también en empleos masculinos y  femeninos.  Y por supuesto ninguna referencia ni estadística de las personas sin techo, la siniestralidad laboral o el suicidio, tampoco de esperanza de vida y cuidados de la salud y del cuerpo.

Por supuesto todo ello visto desde la óptica de que si las mujeres sufren o lo pasan mal habrá que buscar la explicación en la sociedad, en los otros, mientras que si  quien tiene problemas o lo pasa peor es el varón algo no habrá hecho bien  para encontrarse en esa situación. La mayoría de edad en el varón se presupone, en la mujer habrá que estar a cada caso. El principio de no contradicción no rige para el feminismo.

Y así, la denuncia de que el hombre habría sido el responsable de la condena de la mujer al cuidado de la casa y los hijos, hoy se habría transformado en la negativa a la custodia compartida, en la consideración de que conciliación de vida laboral y familiar sea algo que solo quepa pensar para ellas, en la denuncia del padre ausente mucho más que en la promoción de medidas que eviten ese alejamiento, en la negativa a tomar en consideración un permiso paterno digno de tal nombre,  en la práctica expulsión del varón de los espacios de desarrollo de los infantes y los niños: guarderías, jardines de infancia, escuela primaria…

Pero también en la apropiación de los espacios de cuidado, y así las políticas de dependencia se han desarrollado desde la más absoluta imprevisión  e improvisación, pero con el resultado de que solo generan empleos femeninos (en Finlandia diversas ramas de la formación profesional se ocupan de formar profesionales de ambos sexos) y otro tanto de lo mismo cabría decir de todo lo relacionado con la sanidad. En fin, asistiremos a un despliegue de “estudios” en muchos casos acompañados de vistosidad estadística, gráficos y  referencias en inglés, a veces, para como dijo en su momento un político de renombre solemnizar lo obvio, pero obviando lo sustancial, que no se habla de igualdad sino de empoderamiento femenino.


02 marzo, 2015

¿Pacto de silencio?

Es verdad que vivimos tiempos convulsos y tiempos en los que todo se está cuestionando en el plano político.

¿Todo? 

Todo no. Algunas cuestiones, y no de importancia menor, como la custodia compartida  o las constantes modificaciones del derecho de familia lo hacen en el más estricto de los silencios públicos y, ni debates como el del Estado de la nación son capaces de sacarlos de ese pacto de silencio en el que parecen morar.


Y es que tampoco la prensa se prodiga en temas que, sin embargo, afectan a miles y miles de personas y lo hacen de la forma intensa que lo hacen.  Las feministas en algún momento hablaron de convertir en público lo privado, aunque ahora parecen más interesadas en hacer privado lo que por su naturaleza y afectar a todos debiera ser público. 




22 febrero, 2015

Más sobre empleo y retribuciones

Albañiles, estibadores,  mecánicos, agricultores, recogida de basura, pesca, minería, transporte (también el internacional), militares, policías, bomberos, controladores aéreos, brokers, socorristas, gentes diversas del andamio, todo tipo de profesiones alejadas del hogar, con elevado riesgo y de gran esfuerzo… son profesiones muy mayoritariamente desempeñadas por los hombres.

Enfermeras, cuidadoras de guardería, maestras, profesoras, bibliotecarias, administrativas, médicas, abogadas, limpiadoras, dependientas, mariscadoras,  clasificadoras de la fruta … y, en general, profesiones que mejor permiten la conciliación de vida laboral y familiar y que evitan el trabajo a la intemperie y el mayor riesgo y esfuerzo son  profesiones mayoritariamente desempeñadas por mujeres.

Y del visionado,  la lectura y la escucha de tv, la prensa y la radio estos días, básicamente en relación con un chapucero estudio sobre brecha salarial de UGT, habría que deducir que es a ellas a quienes deben ir destinados todos los esfuerzos de mejora de profesiones y retribuciones.  

Y poco importa que los sectores en los que, o ya son mayoritarias, o la tendencia lleva a ello, no pueden ser considerados de menor importancia, más bien todo lo contrario: educación y cuidados de los hijos: guarderías, jardines de infancia…; sanidad;  comercio y servicios particularmente los de salud, belleza y cuidados personales;  todo lo relacionado con la dependencia;  administración y oficinas públicas, bancos y grandes empresas;  justicia, en particular todo lo relacionado con el derecho de familia y la regulación de las relaciones de pareja y con los hijos.

Y  en el terreno político el peso del lobby feminista es absolutamente innegable, hasta el punto de que no hay fuerza política que en campaña electoral y fuera de ella se resista a no incluir sus principales exigencias en su programa electoral. Baste echar una mirada en el momento presente  a las declaraciones y las decisiones legislativas de los dos grandes: PP y PSOE y particularmente la imposibilidad de una ley de custodia compartida después de casi 40 años de democracia.  Por cierto, la baja por paternidad en España es ridícula, pero tampoco parece existir políticamente mucha intención por implicar más a los hombres  en la crianza de los hijos.

Las mujeres no solo se emplean en aquellos puestos que son de su preferencia, es que visto en perspectiva resulta una estrategia mucho más meditada y reposada que la manifestada por los varones. Ocupar una posición estratégica y decisiva en relación con la casa y los hijos, el sistema educativo y el sanitario, en el ámbito judicial las cuestiones relacionadas con el derecho de familia, y tener garantizadas por ley las medidas de discriminación positiva, paridad y cuotas, del tipo de las que  contempla nuestra legislación, representa un importantísimo poder social y cultural que acaba manifestándose en el terreno político de la forma que  a menudo podemos comprobar.

Vista la bien diferente naturaleza de las profesiones y ocupaciones de unas y otros, y la importancia que en la vida de cada uno de nosotros tiene quien además de nuestros padres y parientes más próximos nos ha cuidado en la guardería, la escuela, en los juegos o el hospital es fácil entender la actual sacralización de la figura femenina, por comparación con un padre ausente y una figura masculina que en muchos casos no se conoce hasta superada la infancia. Si a ello unimos la imagen de la mujer en el kiosco y los medios de comunicación,  el cuadro es más completo.  Alguna vez he dicho que si en el terreno de los sexos se pudiera hablar de un centro y una periferia, sería más que evidente quién estaría en cada uno de esos espacios.





21 febrero, 2015

Sesgo antropológico profemenino

Soy de los que piensa que la capacidad de abstracción es más masculina que femenina y que si por un lado es una gran aliada para encontrar grandes lineamientos: sea de la sociedad o de la naturaleza, y con ello las leyes que las rigen,  en muchos más casos constituye una escapatoria para no tener que hablar del presente, de lo concreto, de lo realmente existente, para evitar el eslabón realmente imprescindible para moverse en el mundo  que habitamos.  

Y es por eso que vivimos en una sociedad en qué si eres mujer es casi imposible que, en el plano público,  no te pronuncies sobre los géneros (la denominada discriminación de género), sea que hables de arte, política, salarios o casi cualquier otra cosa, y eso al mismo tiempo que la inmensa mayoría de los hombres hablarán de todas esas cosas sin necesidad de hacer mención a la diferenciación sexual.  Y así lo de la discriminación salarial femenina campará por sus respetos en la sociedad, pero muchos de esos economistas puntillosos que para cualquier otra variable de análisis exigirían la prueba empírica no les supondrá  problema prescindir de ella.  Hay que ver con qué facilidad se ha difundido este “estudio”  y qué poco fue contestado, o la frialdad con que ha sido acogida una noticia como ésta.

Como sucederá que en los estudios de género será válido que la fuente de verdad la constituya la más pura subjetividad de los encuestados, mejor de las encuestadas, sin mayores exigencias de método ni reproche académico alguno. Pero paradójicamente donde efectivamente debería prevalecer la subjetividad se opta por convertir a las mujeres en menores de edad que no serían responsables de sus decisiones siempre determinadas por factores externos hasta el punto de que sus problemas con la cirugía estética o las compras compulsivas serían un problema social ya que se trataría de un comportamiento inducido.

Se maquillan los roles, se maquillan los estereotipos, pero el sesgo antropológico profemenino resulta imposible de erradicar, ese mismo  que conduce a hacer a los hombres responsables de lo que hacen o dejan de hacer, mientras las mujeres gozan de un amplio colchón que les garantiza que no siempre aquello que hacen o dejan de hacer les sea achacable y que de forma indirecta se atribuirá a los únicos que pueden con todas las responsabilidades.  



18 febrero, 2015

Brecha salarial de género

Un lamentable estudio de UGT sobre brecha salarial entre mujeres y hombres, carente del mínimo rigor científico, ha promovido un enorme revuelo en los medios de comunicación y la política  hasta el punto de que la sesión de control al Gobierno de hoy ha versado  básicamente sobre sus falsas conclusiones.
Así, por ejemplo, lo recoge El Periódico de Cataluña:


DIFERENCIAS SALARIALES

La sesión parlamentaria ha estado marcada por las preguntas de la oposición sobre el aumento de la desigualdad en España, uno de los países desarrollados donde más ha aumentado esta brecha en los últimos años. El líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha incidido en este fenómeno, y en especial en las diferencias en los sueldos de hombres y mujeres, para defender la necesidad de una ley de igualdad salarial.


La propuesta no es nueva y Rajoy ha vuelto a negarse, argumentando que la mejor forma de luchar contra la desigualdad es crear empleo y acusando al PSOE de ser el gran responsable del aumento de la brecha, ya que, a su juicio, se produjo en su mayor parte durante la pasada legislatura."Usted legisla con la mentalidad de hace 30 años. Usted legisla contra el 50% de la población: las mujeres", ha dicho Sánchez, quien una semana después de haber cesado a toda la cúpula de los socialistas madrileños continúa sin dar explicaciones. Al igual que Rajoy antes que él, no ha querido contestar después a las preguntas de los periodistas.


Francamente, resulta increíble que con más de cinco millones de parados la única desigualdad que preocupe al líder de la oposición sea una pretendida  entre mujeres y hombres, que si se molestase algo seguramente su compañero de partido y exministro Jesús Caldera no tendría inconveniente en aclararle que es falsa por inexistente. 



11 febrero, 2015

Hija de trabajador versus hijo de potentado.

Observad la sutil manipulación de Pedro Sánchez en la sesión de control al Gobierno de esta mañana y con qué sesgo interpreta los “géneros”.  La frase ha sido recogida así por El Periódico:

Sánchez ha criticado que el único objetivo de la reforma de carreras universitarias es el económico, por el que el Ejecutivo se ahorrará 1.000 millones de euros, ha afirmado. "Quieren crear estudiantes de primera y de segunda clase", ha denunciado el dirigente socialista."Nosotros hicimos posible que la hija de un trabajador pudiese compartir un aula universitaria con el hijo de un potentado del país (...) Con sus políticas están haciendo quebrar ese sueño", ha lamentado. (Los subrayados son míos.)



31 enero, 2015

Informe sobre violencia de pareja



Hay silencios más sonoros que una tamborrada. En Europa, en 2015, y al igual que sucede con lo sagrado en las sociedades primitivas, se ha declarado un tabú: En las relaciones de pareja de un hombre y una mujer  la violencia siempre es unidireccional de él a ella. Y quien así no lo piense  que se guarde mucho de decirlo. Lástima que en el propio estudio con el que se pretende sostener dicha tesis, lo que aparece sea todo lo contrario: en este asunto no hay privilegios de exclusividad y ambos sexos son sujetos activos y pasivos de la misma.  




Muy interesante esta entrada de Rasgo Latente



¿Quién teme a las pruebas externas?

En esta bitácora lo hemos sostenido en multitud de entradas: El actual sistema educativo perjudica a los varones y las  pruebas externas así lo acaban poniendo de manifiesto. Aunque, hasta el presente, sin ningún resultado en la dirección de su corrección. Ahora un estudio de las universidades de Santiago y A Coruña lo vuelve a traer al primer plano.  


05 diciembre, 2014

Pasen y lean... ciencia.



Observen de qué forma burda y misándrica se nos cuenta lo que ha sido un hallazgo relevante de la ciencia. 

En unas pocas líneas este señor deja caer reflexiones tan profundas como (las negrillas son mías):

"Los humanos tenemos 23 pares de cromosomas –en cada par uno viene del padre y otro de la madre—, pero uno de esos pares es la causa de uno de los mayores infortunios que aflige a nuestra especie desde su despertar en las estepas africanas implacables y pintorescas: la diferenciación sexual, o la diferencia entre hombres y mujeres. Las chicas son XX y los chicos XY. Ahí es donde se empiezan a torcer las cosas."

"El cromosoma Y proviene de un cromosoma X ancestral, que estaba completo por el tiempo en que los primeros marsupiales se asomaran al planeta Tierra. Desde entonces no levanta cabeza: ha ido perdiendo genes, trozos de genes y grupos de genes hasta convertirse en un mero residuo del cromosoma XLos pocos genes que le quedan se dedican sobre todo a forzar el desarrollo de los testículos durante el desarrollo embrionario y a controlar la producción de esperma, que son las principales misiones del macho en este mundo cruel. Bajar la basura es una cualidad opcional."

"Si hay algo peor que ser hombre, es ser hombre fumador. Deme usted el que mata y acabemos con esto."