10 febrero, 2012

Ana Mato y la igualdad



Que lo de Ana Mato, aún cuando se refería exclusivamente a un cambio de denominación de la violencia: doméstica primero y de género ahora y siempre, no duraría ni cuatro días se venía venir. No sólo ha vuelto a la senda “correcta”, es que parece que alguien con mucho peso la haya obligado a corregir y volver a la ortodoxia  de la “igualdad” (léase políticas a favor de las mujeres), de tal modo que en su comparecencia de ayer en la Comisión de igualdad ha reafirmando todas las políticas que en este campo son de obligado cumplimiento.

Como recoge el siguiente enlace y, como si la crisis no sólo no estuviese golpeando con más fuerza a los varones, sino todo lo contrario, se proponen unos planes en los que  éstos pareciera que no formaran parte de la población y lo que es más grave ni sintieran ni sufrieran. Y así, cuando ya no se puede argüir con la tasa de paro, igual para ambos sexos; ni mayor número absoluto de parados, más alto en el caso de los varones; ni mayor desamparo, también más alto en caso de los varones; ni una mayor destrucción de empleo, también mayor en el caso masculino,

 “Ante la comisión de Igualdad, Mato ha recordado que el porcentaje de mujeres inactivas por razones familiares supera el 41 por ciento, que las mujeres reciben un salario anual en torno al 22 por ciento menor que el de los hombres y que representan el 95 por ciento de los casos de excedencia para cuidados familiares. Por contra, solo ocupan el 30 por ciento de los puestos directivos y suponen el 11,5 por ciento de los Consejos de Administración. 

Para cambiar esta situación, el Plan de Empleo para las mujeres incluirá medidas específicas para combatir el paro femenino, como incentivos para su contratación y ayudas a la reincorporación por medio de la formación y la creación de una "red de empresas familiarmente responsables".

Para potenciar la igualdad en la empresa, Mato impulsará el uso de un distintivo que reconozca la excelencia en este campo e incentivará la promoción de planes de igualdad en las PYMES y el uso de buenas prácticas a través de la Responsabilidad Social de las Empresas. La Ministra también ha asegurado que impulsará un Plan Especial para la no discriminación salarial que incluirá "acciones de información y sensibilización y acciones de supervisión y sanción". 

En fin, no deja de ser llamativo que sea desde el Ministerio de Sanidad desde donde se regulan estos aspectos del mercado laboral, también lo relativo a la nueva Educación para la ciudadanía, de la que dijo que mantendría los contenidos relativos a la igualdad de hombres y mujeres… Suena todo a demasiado conocido ¿no?  y como si estas políticas estuviesen dictadas desde otro sitio ¿no es cierto?


En lo que hace a la conciliación laboral y familiar se anuncian como es habitual nuevas medidas pero ninguna que contemple una prometida pero siempre aplazada ampliación del exiguo permiso de paternidad, donde más que a los nórdicos a quienes pretendemos emular es al tercer mundo. Luego se dirá que no hay intención de alejar a los niños de la figura del padre y la masculina en general, pero la reiteración en los hechos y las intenciones apunta siempre en esa dirección.


P.S. creo que esta intervención merece acompañar el comentario.

06 febrero, 2012

Sí, pero a partir de mí.

Cada día me resulta menos comprensible la actitud de quienes pensando que la mujer está infrarrepresentada  en ciertos ámbitos y proponen que se las promueva a los mismos, no lo hacen cuando es a ellos a quienes tocaría ceder el puesto. Se trata de: haz lo que yo digo pero no lo que yo hago.

Viene esto a cuento- los ejemplos podrían ser múltiples pero escojo éste por su relevancia y actualidad- de la intervención de Rubalcaba  ante los delegados del PSOE para elegir secretario general, en la que  pedía un partido más feminista y mayor presencia de las mujeres dentro del propio partido, también entre quienes estaban en la sala.

¿No sería la mejor manera de hacer esa promoción retirándose y dejando que fuese Carmen Chacón la secretaria general? Y  no estoy hablando de lo que yo desee o no, que no interesa al asunto, sino de encontrar la coherencia entre lo que se dice  y lo que se hace.¿Por qué eso siempre se deja para otros? 


Algo parecido sucede con los profeministas cuya denuncia del “poder masculino” que todo lo invade, casa mal con sus no disimuladas ganas de notoriedad y promoción, incluso buscando el privilegio de su posición libre de pecado machista. Sí, yo denuncio,  pero luego deseo ser el Delegado del Gobierno para la violencia de género o cualquier otro cargo  ¿cuando alguien actúa así qué lectura habrá de hacerse de su denuncia del poder de los hombres?

Pero todavía más.  El mundo del humor gráfico es muy mayoritariamente masculino, tanto  como lo pueda ser otras actividades en las que, por la prevalencia de varones el neofeminismo no duda en llamar machistas.  Que para este ámbito se cuide mucho de hacerlo solo prueba lo que de oportunismo hay en sus posiciones. 


Por eso yo pregunto: quienes desde esta esfera lamentan la discriminación femenina por estar excluida de determinados ámbitos, ¿no debieran comenzar por dar ejemplo? ¿O quizá baste, como vengo diciendo, con considerar que eso vale para otros pero no para uno mismo?

Quien no tengo duda que lo haría, si tuviese otras opciones de ganarse la vida de una forma más cómoda, serían los trabajadores de la construcción o los marineros de alta mar. 


P.S. Dos interesante entradas de Padres Divorciados








03 febrero, 2012

Educación primaria


“Los investigadores han mostrado que el modo en que juega el padre con su hijo hace que el niño sea más curioso y mejore su capacidad de aprendizaje. En comparación con los juegos de la madre, los del padre son más físicos y bulliciosos. Los investigadores han observado que el juego paterno es más creativo e impredecible y, por tanto, más estimulante.” Louann Brizendine, El cerebro masculino,  2011, pág. 114

“Es totalmente necesario adaptar la escuela y masculinizar el cuerpo docente, sobre todo en infantil y primaria, ya que casi todo el personal es femenino. Es más mixto el cuerpo docente en secundaria, pero, en ese momento, desgraciadamente para los chicos, la selección ya está hecha. Personalmente, defiendo una  verdadera paridad del personal en la Educación nacional, y no solamente de los profesores. Si no hacemos esta revolución, si no reintroducimos a los hombres en la escuela, corremos hacia la catástrofe.” Stéphane Clerget en una entrevista concedida a Sophie Roquelle para Le Figaro magazine, del 20 de agosto de  2011 

Solo es una intuición pero tengo la impresión de que sin cambiar nada más, una composición más equilibrada de las plantillas de profesores en Primaria e Infantil, reducirían la brecha de género que actualmente existe en nuestra escuela y que si bien se repite en un amplio número de países aquí lo hace con especial intensidad. En cualquier caso son las etapas, particularmente Primaria, en las que se gestan buena parte de las capacidades que luego mostrará el alumno en posteriores momentos de su carrera de estudiante, tanto en lo positivo, alumnos que terminarán destacando, como en lo negativo, ya que es aquí donde comienza a tomar forma el posterior fracaso escolar.

Esta situación no es exclusiva de nuestro sistema educativo. En muchos otros países del mundo occidental sucede algo parecido, aunque aquí siempre parece que seamos más capaces de alcanzar récords negativos. Para el caso francés el profesor Alain Bentolila autor de: Le verbe contra la barbarie. Apprende a nos enfants à vivre ensemble,  lamenta que ya no exista la primaria de antes cuando para acceder a la secundaria el alumno tenía que pasar un examen, lo que era garantía a la vez de que los maestros impartían lo programado para esa etapa y los alumnos, por su parte,  estaban obligados a estudiarlo.

Conviene por tanto reformular en profundidad las etapas de infantil y primaria a efectos de mejorar el rendimiento de los alumnos en una etapa crucial para todo el desarrollo académico posterior.  Debiera ser objetivo absolutamente prioritario de esta etapa, que los alumnos la acabasen interpretando correctamente los textos que leen, un nivel aceptable de cálculo y matemáticas, a lo que habría que añadir cierto dominio de técnicas de estudio. Parece haber bastante unanimidad entre los expertos que no temen cuestionar el modelo actualmente vigente, tanto en el diagnóstico como en la propuesta de superación, pero finalmente siempre resulta que esta importantísima  tarea  no se aborda.

Convendría también estar atento a la realidad de los sexos ya que, se quiera o no, niños y niñas, y esto siempre por término medio,  no maduran psicológicamente al mismo ritmo, ni muestran la misma predisposición y aptitudes, ni tan siquiera aprenden de la misma forma, lo que necesariamente la escuela no puede obviar. Como ya recogí en otra entrada, Louann Brizendine en la obra citada dice a este respecto que: “Aunque parezca contradictorio los niños inquietos aprenden más que los tranquilos ya que se les estimulan las células cerebrales y los músculos (al contrario que  las niñas que necesitan concentración y tranquilidad), algo que deberían tener en cuenta los profesores.”

No se propone por tanto una educación por géneros, puesto que estos no existen más que estadísticamente, pero que no se proponga tal cosa no significa que la escuela pueda hacer tabla rasa de estas diferencias e interpretar que la diferenciación sexual es capricho, o una mera construcción cultural de la que se puede prescindir o corregir a voluntad. La atención será para cada grupo y dentro de éste para cada alumno, pero lo que convendría desterrar es la idea de que lo normal sea un desarrollo por igual en todos porque no es así y en consecuencia arbitrar medidas que, siendo el tratamiento individual, corrijan tanto las dificultades de lectoescritura -más presentes en el colectivo de chicos-, como las deficiencias en ciencias y matemáticas -observadas mayoritariamente entre las chicas- y, en ambos, todo lo relacionado con las técnicas de estudio. Por supuesto habrá que establecer para esta etapa las evaluaciones precisas que permitan conocer periódicamente los resultados de la misma: lo que va bien y lo que no funciona. 

Ni que decir tiene que,  ahora que se está replanteando la formación de los maestros como piezas esenciales de una buena escuela, la Administración debiera hacer todos los esfuerzos en su mano para potenciar unas plantillas más compensadas por sexo. No es bueno para la educación ni para la sociedad no poner coto al constante distanciamiento entre la figura masculina y los niños. En la educación se trasmiten muchos aspectos formales, pero también muchos otros que no lo son y algunos tienen que ver con el género de quien enseña. Estoy convencido de que todos saldríamos ganando. 

01 febrero, 2012

Educación para la ciudadanía


Cuando debieran estar celebrando que el PP les quitase de en medio un engendro como Educación para la ciudadanía, un intento que como tantos otros del Gobierno Zapatero resultó un completo fiasco, véase sino la opinión de quienes con más entusiasmo la promovieron con los contenidos y la orientación que conocemos, por ejemplo, lo recientemente declarado por Inmaculada Montalbán en el nº 1.841 de El País semanal, entrevista de la que hablamos en alguna otra entrada, cuando dice: “La Ley Integral de 2004 creó Educación para la ciudadanía, una asignatura que ha tenido un desarrollo desafortunado…”

En lugar de eso, tanto el PSOE como la prensa afín han decidido cargar con trazo grueso contra el ministro Wert y su propuesta de eliminar de Educación para la ciudadanía sus aspectos más controvertidos y adoctrinadores por una nueva asignatura que ajustándose a la petición del Consejo de Europa incluya contenidos de nuestra Constitución y ello cuando estaban obligados a mantener un mínimo de coherencia a tenor de lo que ha venido sucediendo en los últimos años y que un diario como El País recogía en  esta información en la que como se puede leer   el manual de EpC más usado en bachillerato niega la validez del darwinismo y defiende el creacionismo.

Lo que a mí más me llama la atención de este asunto y son muchas las cuestiones sobre las que quizá merecería la pena debatir, por ejemplo, cuáles son los contenidos educativos de una asignatura en la que, cual cajón de sastre, cada uno defiende sus postulados ideológicos, es el porqué del temor a que en nuestra escuela  tenga cabida el estudio de la Constitución de 1978 como norma básica de convivencia de todos. ¿Cómo explicar que no haya sido  posible en 30 años una materia con ese contenido y cuando finalmente lo podía haber sido al crearse Educación para la ciudadanía se la condenó a un tratamiento residual? Pero todavía más, ¿por qué se califica de conservadora la propuesta de su estudio?   

En este país  cada día es más difícil encontrar un espacio que no subordine todo al interés inmediato, pero luego pretenda que lo suyo es el respeto a las normas y los valores. Había que presentar la reforma como involucionista y para eso se hacía preciso colocar como protagonista de primer orden a la Iglesia católica, aunque por supuesto no se desconozca que los gobiernos de Zapatero en ningún momento plantearon dejar fuera del currículo la asignatura de religión, ni hayan cuestionado el Concordato y  sí hayan cedido en toda cuanta negociación han mantenido con ella, ya fuera que se tratara de financiación, ya de la propia Educación para la ciudadanía, permitiendo a los colegios concertados ajustar sus contenidos al ideario de centro, lo que finalmente no podía dar otro resultado que el  recogido en los enlaces de más arriba: la negación de  Darwin, la defensa del creacionismo y el cajón de sastre. 

30 enero, 2012

Igualdad

"Las sociedades con mayor desigualdad en la renta tienen una tasa superior de muertes infantiles, de enfermedades mentales, de abuso de drogas, de fracaso escolar, de población encarcelada o de obesidad. Mayor desigualdad en la renta también predice que las personas tengan menos oportunidad para adquirir un status superior al de sus padres, y también implica un mayor grado de desconfianza social, niveles más altos de criminalidad, menor solidaridad con el exterior e inferior bienestar infantil."


Podéis continuar leyendo aquí 

29 enero, 2012

Educación: algunas cuestiones previas

En relación con la Educación existe una cierta unanimidad entre los estudiosos en vincular su declive a la “nueva pedagogía” de inspiración constructivista, tema sobre el que existe una amplísima bibliografía pero del que encontraréis una buena introducción en esta entrada de El Café de Ocata: http://elcafedeocata.blogspot.com/2010/01/el-nacional-constructivismo.html. Los que os animéis a  leer el último libro de Inger Enkvist encontraréis también en él un tratamiento bastante completo sobre esta cuestión.

Lo cierto es que en busca de una pretendida mayor igualdad y una enseñanza más democrática los sistemas educativos de  la mayoría de los países occidentales han conocido un proceso de deterioro caracterizado: por una pérdida de calidad de la enseñanza, un mayor fracaso escolar y, en general, una escuela que no gusta a  casi nadie, con algunas excepciones, como la de nuestras autoridades educativas de los últimos años para quienes, los motivos de que nuestro sistema educativo esté situado en el último tercio en los informes PISA, su elevado fracaso y abandono escolar, también su falta de excelencia, se deben a motivos siempre ajenos a la escuela, aunque para cada ocasión se busque una explicación diferente: formación de los padres, boom inmobiliario, inmigración, diferentes variables sociales, incluso pretendiendo  que se trata de un sistema equitativo.

Para el caso sueco Inger Enkvist lo caracteriza de la siguiente manera:

- Suecia es el ejemplo arquetípico para conseguir entender la crisis educativa actual.

- Suecia tiene la ventaja de ser un país pionero en la introducción de la nueva pedagogía y un ejemplo bastante puro, en el sentido de que tenía un buen nivel económico y educativo y había gozados de muchos años de paz social cuando los políticos decidieron utilizar la educación para hacer al país más igualitario todavía. El nuevo ideario estaba compuesto de varios factores de los que el fundamental era una cierta idea de igualdad.

- Bajan los resultados aunque no se han recortado los recursos. Los recursos de la escuela sueca han aumentado en un 8 por ciento desde 1993. Sin embargo, al mismo tiempo, el número de alumnos, que después de los años obligatorios no tienen aprobadas las materias centrales, ha aumentado un 30 % en los últimos 10 años. Se ha incrementado también el número de alumnos que suspenden más de una materia y el número de municipios con más de un 25 % de alumnos suspendidos, lo cual corresponde a una duplicación del número de municipios en esa situación.

- Las chicas aventajan a los chicos en todo, y eso es particularmente notable entre los alumnos inmigrantes.

En términos bastante parecidos podríamos referirnos al caso francés, también al español, como se recoge en esta entrada de J.M. Lacasa:  http://blogdelifie.blogspot.com/2011/09/cambiamos-uno-de-los-mejores-sistemas.html  y esta: http://blogdelifie.blogspot.com/2011/06/cascada-de-datos.html. Como también en algún momento se trató de rebajar la calidad de PISA por economicista y no estar atento a los valores, esta otra: http://blogdelifie.blogspot.com/2011/02/actitudinalmente-competentes.html

En todos los casos el resultado final es una pérdida de calidad del sistema educativo, un mayor fracaso escolar, una más difícil convivencia en los centros escolares y una importante disminución del rendimiento educativo de los chicos y es sobre este último punto sobre el que quisiera llamar la atención. Por todos lados se constata una pérdida de rendimiento de los chicos, incluso en un sistema, tan envidiable por tantos motivos,  como el finlandés, las chicas sacan a los chicos 51 puntos en competencia lingüística y, sin embargo, aunque por todas partes se expresa una gran preocupación, casi nadie ha estudiado en detalle el porqué de esta situación, mucho menos qué se puede hacer para superarla. Como sucede en otros terrenos de la vida social pareciera que la suerte de los varones fuera menos importante socialmente. 

26 enero, 2012

Educación: superación del neofeminismo y el culturalismo


Como quizá este sea el punto más rupturista con los análisis al uso echaré mano de algunas citas de autores que ayuden a interpretar lo que quiero decir. Y en primer lugar traeré algunas citas de Steven Pinker en la Tabla rasa, la primera que explica brevemente que dogmas pretende superar  con su libro:

En La tabla rasa, Steven Pinker explora la idea de la naturaleza humana y sus aspectos éticos, emocionales y políticos. Demuestra que muchos intelectuales han negado su existencia al defender tres dogmas entrelazados: la “tabla rasa” (la mente no tiene características innatas), el “buen salvaje” (la persona nace buena y la sociedad la corrompe) y el fantasma en la máquina” (todos tenemos un alma que toma decisiones sin depender de la biología). Cada dogma sobrelleva una carga ética, y por eso sus defensores se obcecan en tácticas desesperadas para desacreditar a los científicos que los cuestionan.

Y otra, esta ya del prefacio donde, expone que tesis sostiene en relación con el peso de la educación y la biología en la conformación de los seres humanos:

En la mayoría de los casos, la explicación correcta estará en una interacción compleja entre la herencia y el medio: la cultura es esencial, pero no podría existir sin unas facultades mentales que permiten que los seres humanos construyan y aprendan la cultura. Mi objetivo en este libro no es defender que los genes lo son todo y que la cultura no es nada -nadie cree tal cosa-, sino analizar por qué la postura extrema (la de que la cultura lo es todo) se entiende tan a menudo como moderada, y la postura moderada se ve como extrema. (La negrilla es mía)

Es por eso que,  en primer lugar, habría que poner sobre la mesa la necesidad de superar el paradigma feminista y culturalista sobre el que se asienta toda la labor educativa desde el momento en que niños y niñas entran en la escuela. Paradigma que en palabras de Kate Millet, la feminista que acuñó el lema “lo personal es político” se podría resumir con estas dos expresiones  “en el nacimiento no hay ninguna diferencia entre los sexos” y  “la personalidad psicosocial se forma en fase postnatal”. Sostener algo así en los tiempos que vivimos no sólo significa dejar sin valor todos los avances observados en terrenos como la neurociencia.  Como dice Steven Pinker, “El tabú sobre la naturaleza humana no solo ha puesto anteojeras a los estudiosos, sino que ha convertido cualquier conversación que verse sobre ella en una herejía que se debe erradicar”, pero también: “La teoría de que los hijos pueden ser moldeados por sus padres como se moldea la arcilla ha propiciado unos regímenes educativos artificiales y, a veces, crueles.”

Atender esta cuestión implicaría que la escuela renunciaría a un modelo único y exclusivo de relación en el aula basado en las características psicosociales de las niñas, con preferencia por los juegos de rol y una actitud más reposada y tranquila. Que el comportamiento de los niños no se ajuste a ese estándar no debería implicar ni una menor atención, ni por supuesto un rechazo. Añadir algunos elementos de competitividad y condescender algo más con unas mayores necesidades de actividad física no debería ser un hándicap que condenase a los alumnos varones a ser alumnos de segunda categoría, o a que se les prestase menos atención por revoltosos. Convendría diferenciar con cuidado cuando se trataría de un acto de pura mala educación del hecho de una mayor necesidad física. Como dice Louann Brizendine: “Aunque parezca contradictorio los niños inquietos aprenden más que los tranquilos ya que se les estimulan las células cerebrales y los músculos (al contrario que  las niñas que necesitan concentración y tranquilidad), algo que deberían tener en cuenta los profesores.” 

Pero implicaría también el abandono de la teoría de que los niños y niñas son seres amorfos  a los que se puede dar la forma que uno desee y se pueden manejar como esa arcilla de la que se habla más arriba. Los niños y niñas son seres humanos con predisposiciones, actitudes e intereses que los profesores ni pueden ni deben obviar  sino tomar como datos de partida imprescindibles para potenciarlos o corregirlos, pero con la idea clara de que ese niño o niña es un ser humano, en período de aprendizaje y con una amplia predisposición a aprender cosas, pero un ser humano  a quien no se puede manipular como  una materia inerte.

Pensar como piensa el neofeminismo y el feminismo institucional que el niño o el varón deban ajustarse a un “modelo” por ellas establecido y que se podría escribir en el libro blanco que el alumno es, no sólo representa una idea mil veces comprobada como errónea, representa un serio ataque a la dignidad de dichas personas, por mucho que pretenda justificarse en objetivos superiores. Como se recoge en esta entrada: http://personasnogenero.blogspot.com/2010/10/las-mujeres-se-hacen-los-hombres-ya_19.html el feminismo culturalista prescinde de explicar por qué han fracasado todas las tentativas del tipo: si nos das los mismos juguetes y nos educas igual seremos iguales. 

24 enero, 2012

Papá y la educación de los hijos


En El cerebro masculino de Louann Brizendine, uno de los epígrafes es: El padre se hace, y otro, Papá y mamá son diferentes, y un tercero: Solo con papá, en el que se recoge lo siguiente: “Los investigadores de la Ohio State University han observado que las convicciones del padre acerca del grado de participación que debe tener en la educación del niño no cuentan; es la madre la que lleva la voz cantante. Descubrieron que las madres pueden alentar a los padres abriendo la puerta de su participación, o pueden ser críticas y cerrar la puerta.”


Inger Enkvist, en un comentario sobre la obra de un profesor francés de secundaria, Alain Bentolila, señala: Denuncia la abdicación de los padres y de las familias en cuanto a la educación de los jóvenes, pues estos necesitan al adulto como mediador para poder entrar en la cultura. Leyendo con aprecio un texto con un niño, el adulto muestra que el texto es digno de aprecio. Un abuelo que escucha o que cuenta algo es algo muy diferente a un flujo de palabras sin control (…) No se trata sólo de una opción, sino que los hijos necesitan aprender lenguaje, lectura, pensamiento y conducta tanto como necesitan alimentos y techo.”

Antes de continuar con el desarrollo de la entrada relacionada con nuestro sistema educativo quería traer aquí estas dos citas para situar en qué contexto se está desarrollando la educación en la generalidad de los países occidentales, y el papel que la sociedad y el neofeminismo están reservando a la figura paterna en lo que se refiere a ésta y los hijos.