A fuerza de nuestra debilidad y de la urgencia de dar unas mínimas respuestas a las propuestas del feminismo institucional, nos hemos olvidado de hablar de nuestro propio punto de vista. Y no estaría mal que comenzásemos a hacerlo si queremos alguna vez plantar cara a lo que viene sucediendo y ofrecer nuestra perspectiva de que entendemos por igualdad y no discriminación por razón de sexo.
En mi opinión los hombres y las mujeres somos diferentes y lo somos no sólo por razones culturales también biológicas y porque seguramente la naturaleza no se equivocó al diseñarnos con dos sexos y no sólo con uno. Es más, yo sostengo que es la idea que late en todas las políticas del feminismo dominante aún cuando en los papeles pretendan que nuestras diferencias son exclusivamente culturales. De no ser así la batalla que ahora mismo estaría dando este feminismo sería por el acercamiento entre los sexos y no por la primacía femenina y no me cabe duda que, al igual que yo, vosotros también interpretáis que lo que viene sucediendo tiene que ver con lo segundo -la primacía- y no lo primero -acercamiento de sexos-.
Como quiero invitaros a que hablemos de este asunto dejo aquí este pequeño apunte por si pudiera servir de acicate para vuestras propias reflexiones.
P.D. viñeta de Erlich
Las feministas de género dicen tener su razón de ser y su objetivo último en la conquista de la igualdad. Los hechos sin embargo no hacen más que desmentirlas. Quisiera desde este blog no solo denunciar la deriva neofeminista, también combatir la estigmatización de los hombres y reivindicar la dignidad de lo masculino.
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12 marzo, 2010
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