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27 abril, 2016

ENSAYOS MUY BREVES I

En atención a algunas peticiones y después de un paréntesis largo decido volver a publicar en el blog. Lo haré sin embargo con entradas breves, muy breves, una reflexión que se pueda sintetizar en unas pocas palabras. En otro caso lo será para denunciar algún aspecto concreto que me parezca no se deba dejar pasar sin comentario -tengo la impresión de que cada día hay unos cuantos.

Ensayo uno: Vivimos en una sociedad en la que despierta más empatía un animal abandonado que un sintecho.





3 comentarios:

  1. Me alegro de tu vuelta. Muy cierta la frase. Hoy en día lo de los animales está llegando a extremos parecidos al tema que tanto se ha tratado en este blog.

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  2. Anónimo8:45 p. m.

    Es una constante histórica la tendencia a sobreactuar en lo secundario para así obtener un blindaje moral que permite los mayores fraudes en lo principal. No es casualidad que Hitler fuera lo que hoy llamaríamos un "ecologista" y un "animalista" de lo más radical: mientras ordenaba la muerte de millones de seres humanos, se preocupaba mucho por no comer carne y por que se repoblaran con el mayor esmero los bosques. Y seguramente tampoco es casualidad que acostumbren a estar muy preocupadas por los derechos de las crías de foca o de tortuga las mismas que afirman que un feto humano de cinco meses sólo es un amasijo de materia orgánica cuyo mejor destino es una trituradora.

    Athini Glaucopis

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  3. Gracias Juan Carlos.

    Athini, la circunstancia de un Winston Churchill fumador y poco amigo de los perros, y un Hitler que no sólo no fumaba y amaba profundamente a sus perros, sino que además era vegetariano y amante de la naturaleza, resulta tremendamente chocante si la ponemos en relación con su comportamiento con lo que él consideraba razas inferiores y los campos de concentración y exterminio.

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