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12 marzo, 2007

Más sobre la ley contra la violencia

Leo en El País de hoy, 11 de marzo de 2007, que están planteados 113 recursos que cuestionan la constitucionalidad de la Ley contra la violencia de género. Hacia el final de la página se recogen un posicionamiento en contra y otro a favor de la Ley.

El posicionamiento en contra corresponde a José Luís Díez Ripollés catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Málaga y miembro del Grupo de Estudios de Política Criminal , quien sostiene que se está utilizando el Derecho Penal para modificar conductas y entiende que al diferenciar el trato a hombres y mujeres, el Código Penal equipara a la mujer a una “persona especialmente vulnerable” y se pregunta si las feministas son conscientes de ello, a lo que el mismo responde “aunque quizás se estén sirviendo del derecho penal para otros fines más ideológicos, como reparar la indudable injusticia histórica ejercida sobre el género femenino. Pero tampoco está para eso el Código Penal”

El posicionamiento a favor corre por cuenta de Montserrat Comas, presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género para quien “El trato desigual parte de la desigualdad de géneros”.

Es decir el fundamento último de una ley como la citada por la que se han denunciado desde su entrada en vigor a 150.000 hombres, consiste para la señora Comas en la “desigualdad de géneros”, y yo me pregunto, ¿Puede una ley basarse en algo de tan difícil concreción? ¿Puede una ley estar tan fuertemente contaminada por una ideología como la que representa “la perspectiva de género”, que ni tan siquiera es compartida por el conjunto de las feministas, cuanto más el conjunto de la sociedad, para poner un marcha una ley y un procedimiento judicial, puesto en cuestión por buena parte de la carrera judicial, y que tantos estragos está causando no sólo en la imagen de la justicia, sino en la vida de cientos y miles de hombres?

Porque desigualdad de género era la que ponía de manifiesto la encuesta realizada el año pasado por el Instituto de la mujer sobre el acoso en el mundo laboral y ahora una encuesta similar realizada a nivel europeo la desmiente completamente. Desigualdad de género era la recogida en el trabajo que bajo la rúbrica de Charo Nogueira publicaba El País en vísperas de la aprobación por el Consejo de Ministros de la recientemente aprobada Ley de Igualdad, y en el que se decía que las mujeres en nuestro país ganaban un 40 % menos que los hombres, y luego se demostró que las cifras estaban completamente tergiversadas y el propio ministro Caldera ante el revuelo ocasionado por la misma tuvo que salir a desmentir la mayor, que por el mismo trabajo mujeres y hombres cobrasen diferente. Y podríamos seguir hablando de muchas otras desigualdades de género que, cada vez más, se muestran como falacias, incluso algún día realizar un monográfico sobre la honestidad intelectual del feminismo institucional.

A veces, me pregunto cómo es posible que habiendo como hay tanta gente que tiene claras estas cosas, no estemos siendo capaces de revertir tanto desatino, al tiempo que pienso lo difícil que es entender cómo fue posible, que la voracidad de los políticos por hacerse con la mayor tajada del voto femenino, haya conducido a que las Cortes aprobaran por unanimidad, -en un país donde tan difícil es cualquier consenso-, una ley que buena parte de la carrera judicial vió y sigue viendo con claros indicios de inconstitucionalidad.

2 comentarios:

  1. Anónimo12:54 a. m.

    Da igual Emilio si son 113 las recusaciones por inconstitucionalidad acumuladas, como si son 1113, eso les importa un bledo a los políticos que nos gobiernan, porque para los políticos los beneficios hay que buscarlos a corto plazo o como mucho en el plazo de 4 años que es lo que les dura la legislatura en cambio, esos procesos judiciales abiertos, 113 y su resolución, van para muy muy largo. Ya se sabe que las cosas de palacio van despacio. Y es que van a pasar muchos años antes que la instancia judicial competente emita un veredicto al contencioso abierto y muy probablemente eso pueda ocurrir cuando ya haya otro gobierno de diferente color en la nación, que se limitará a echar pelotas fuera, inculpando al anterior gobierno, en caso de que el veredicto fuese de inconstitucionalidad y de nuevo, unos por otros y la casa sin barrer. Cuánta incompetencia dios mío y lo más preocupante es que la incompetencia política no se paga con penas y suele quedar absuelta en este país.

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  2. Anónimo8:34 p. m.

    Los malos tratos a los hombres también existen. Según datos de 2002, de enero a julio de ese año, 14 hombres murieron a manos de sus parejas o exparejas, según el Ministerio del Interior. La estadística oficial corrobora que el 8% de las denuncias por delitos de violencia doméstica fueron de varones. Los expertos aseguran que el fenómeno está más extendido de lo que se cree.

    A pesar de que las cifras masculinas están a años luz del infierno que sufren las mujeres (las asociaciones feministas calculan 60 víctimas mortales en lo que va de año), los hombres también sufren palizas y acoso psicológico por parte de sus compañeras. El año pasado, el número de hombres muertos ascendió a tres. Sin embargo, sólo se recogieron los fallecidos a manos de sus cónyuges o parejas de hecho. La cifra de los siete primeros meses de este año (14 muertos) es muy superior, pero incluye también más supuestos, como los asesinados por sus ex .

    MIEDO AL RIDICULO "Las cifras se quedan muy cortas y no representan la realidad. Poquísimos hombres se atreven a denunciar. El que lo hace se tiene que tragar el miedo al ridículo", explica un portavoz del Equipo Mujer Menor (Emume) de la Guardia Civil.

    La experiencia demuestra que un alto porcentaje de denuncias se refiere a violencia psicológica, pero también hay hombres que acuden a la policía tras haber recibido una paliza. "Hay varones fuertes, de dos metros de altura, que tienen delante a una mujer que no supera el metro y medio y se sienten incapaces de pegarla. El que pega es el que tiene el control", añade el agente.

    FALTA DE RECURSOS Además del miedo al ridículo, existen otros dos problemas para los hombres maltratados: ¿dónde acudir? ¿quién creerá su historia? El psicólogo Eloy Rodríguez destaca la falta de recursos que tienen los maltratados: "No existen casas de acogida masculinas ni Instituto del Hombre

    Por desgracia, y a muy a pesar de las organizaciones feministas y de MICAELA NAVARRO, existen en este miles de hombres maltratados, física y psicológicamente, quienes no tienen dónde acudir ni apenas quien les escuche.

    Su desesperación se CULMINA con todo un proceso de PERSECUCIÓN JUDICIAL basado en falsas DENUNCIAS, después se continúa con el SECUESTRO LEGAL DE SUS HIJOS a manos de su maltratadora, quien les esconde incluso en casa pagadas con fondos del erario público. Finalmente, se PROCEDE al ATACO LEGAL de sus bienes, de su trabajo, de su SUDOR, de su casa y su SALARIO.

    Las cifras de SUICIDIOS hablan por sí solas: 12.294 muertes cruentas durante el periodo 1995 -1999, no pueden quedar en el olvido.

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