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13 junio, 2008

De nuevo el género (gramatical)

Si impresionante es la demostración de osadía que demuestra Mónica Bar en su artículo en asuntos de lengua, no menos lo es su intención de llevar al terreno del machismo y la discriminación cosas que sólo están en su cabeza, como la pretensión de que azafata y enfermera son sólo escalas inferiores de lo que ella cree son sus equivalentes masculinos: sobrecargo y asistente técnico sanitario.
Pero también cuando atribuye a machismo el uso del masculino en la denominación de profesiones como médico o ingeniero olvidando que, en la misma lengua, llevan conviviendo pacíficamente esas formas con otras como las de electricista, ebanista o siquiatra (como muy bien recuerda Carmen Mourenza en su comentario) y por ningún lado se perciba que ningún machista (¿o quizá debiera decir machisto?) haya exigido que se cambien por electrecisto, ebanisto o siquiatro.
El feminismo de género llevado de su ceguera de que todo lo existente en la sociedad y la cultura, por definición patriarcales, no puede ser más que machista y discriminatorio para la mujer, al final termina realizando análisis tan desenfocados y equivocados como éste del que hace gala la señora Bao Cendón, más lamentable si cabe por el tono entre prepotente y pontificador del que acompaña su escrito.

3 comentarios:

  1. He encontrado un artículo interesante, que no tiene que ver con la gramática sino con algo más grave como es la vida de las personas.

    Supongo que todos habréis oido hablar de los asesinatos de mujeres en Ciudad Juarez, ¿verdad? pero... ¿y de los asesinatos de hombres?

    http://www.letraslibres.com/index.php?art=9513

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  2. Anónimo7:30 a. m.

    Ellas, artículo de Rosa Montero

    http://www.elpais.com/articulo/ultima/elpepuopi/20080617elpepiult_1/Tes

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  3. Ya se ha publicado en el Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados la comparecencia de la ministra de Igualdad:

    http://www.congreso.es/public_oficiales/L9/CONG/DS/CO/CO_036.PDF

    Se puede comprobar como la referencia a las "miembras" de la Comisión ha sido eliminada del texto de su discurso, de modo que el desatino lingüístico no se perpetuará en los anales de la Cámara (aunque sí en los medios de comunicación).

    Por lo menos, los miembros del equipo de corrección del DSCD (ellos y ellas) conocen bien su oficio.

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