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04 mayo, 2012

Los celos y el sexismo


Lo que es sexista no es la gramática, lo sexista es el uso que se hace de la lengua y de este sexismo no está excluido el hombre particularmente cuando en un caso como el que sigue la utilización del masculino no deja ver con claridad si se está hablando de personas en general o exclusivamente de los varones.

“El celoso sabe, sin duda, lo que siente. Siente angustia ante la posibilidad, real o ficticia, de que un rival le arrebate el objeto de su amor, y este angustioso sentimiento interpreta la realidad a su manera. Todo se vuelve amargamente significativo para el celoso, implacable  y destructivo hermeneuta, porque cada gesto, cada olvido, cada palabra, cada ausencia de palabra, se convierte en prueba, corroboración, demostración de sus sospechas y de su desdicha.

“Nunca los celos, a lo que imagino”, escribe Cervantes, “dejan el entendimiento libre para que pueda juzgar las cosas como ellas son: siempre miran los celosos con antojos de allende, que hacen las cosas pequeñas grandes, los enanos gigantes y las sospechas verdades.” Hay en los celos un complejo entramado de sentimientos: el apego profundo y desconfiado hacia la persona querida, el malestar provocado por el supuesto éxito del rival, el temor a perder o tener que compartir una posesión. Analizar los celos parece fácil, porque ¿cómo va a ser difícil analizar una pasión tan transparente?

Pues las apariencias engañan. A pesar de tanta claridad, sigo pensando que los celos son un mensaje cifrado, el balance de complejas operaciones realizadas en la oscuridad de lo que he llamado “inteligencia computacional”. La malignidad y el ingenio lo supieron desde hace siglos. La Rochefoucauld dice, con su brillante cinismo de salonnard, lo mismo que dicen los psiquiatras contemporáneos: “En los celos hay más amor propio que amor”. Lo repite Beaumarchais en una de sus comedias: “-¿Por qué tantos celos?/ -Como todos los maridos, querida, únicamente por orgullo.”

Los celos no nos cuentan una historia de amor, sino de posesión e inseguridad. Para Castillo del Pino, todo celoso es inseguro en uno de sus parámetros de su identidad,  si bien tan “celosamente” ocultos que sólo mediante alguna suerte de provocación puede hacérsele ostensible. Esta inseguridad es resultado de una imagen depreciada de sí mismo; inseguridad respecto de la posibilidad del logro del objeto eróticamente deseado y, si ha sido éste el caso, de posibilidad de retenerlo. Sólo me interesa, por ahora, subrayar que la necesidad de estas explicaciones muestra a las claras que no es oro todo lo que reluce.” (Lo anterior es lo que a propósito de los celos cuenta José Antonio Marina en el libro, El laberinto sentimental.)

Porque pregunto,  después de leer el texto anterior, ¿alguien puede afirmar con claridad que  los  celos no son  un sentimiento únicamente masculino? 

25 comentarios:

  1. Anónimo10:55 a. m.

    Lecciones por aprender:
    http://www.lavozdegalicia.es/noticia/gente/2012/05/06/nino-6-anos-expulsado-escuela-acoso-sexual-cantar-sexi-se/0003_201205G6P31992.htm

    Alberto

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    1. Anónimo12:34 p. m.

      Hace años se publicó una noticia, también de USA, en la que un niño de 12 años (o 10, no recuerdo bien) estaba encarcelado (llorando, decía la noticia) por violar a una compañera de clase. El caso es que habían mantenido una relación sexual consentida, pero como la niña era menor (también tenía los mismos 10 o 12 años) y no podía consentir, pues le aplicaron la ley y le condenaron por violación de una menor. ¿Y ella no violó también a un menor? pues no, pues para la mentalidad puritano-feminista el varón folla y la mujer es follada, y follar es un pecado/delito y ser follada es una agresión.
      Arturo

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    2. Humberto6:21 p. m.

      El comentario de la madre también es espeluznante. Si por mirar por debajo de la falda a una niña se considera que un niño de 6 años comete acoso sexual, apaga y vámonos.

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    3. Después de tanto despotricar contra la Iglesia y la moral puritana, el neofeminismo está alcanzando cumbres de mojigatería dificilmente imaginables. No quiero pensar como pueda ser para lo niños la vida diaria en ese colegio.

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  2. Me parece relevante la noticia, no porque la pregunta que se formula sea algo completamente novedoso para quienes participamos de este blog, que lo hemos dicho por activa y por pasiva muchas veces, sino porque comience a ser de dominio público que también muchos jueces y fiscales que la han estado aplicando se la hacen y la respuesta siempre es la misma: la violencia no tiene género. Es un primer paso pero un primer paso muy importante.

    http://padresdivorciados.blogspot.com.es/2012/05/marbella-la-violencia-tiene-genero.html

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  3. ¿De nuevo la casualidad, y para un asunto como el incesto entre adultos,consigue que el único condenado sea él?
    http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/05/07/vidayartes/1336420001_943608.html

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    1. Anónimo10:00 a. m.

      La clave de bóveda de lo que está sucediendo, y vaya a seguir haciéndolo, con la consideración que de hombres y mujeres tiene la sociedad va a depender de la reacción que ambos colectivos manifiesten y, mientras que, por el lado femenino vemos una gran agitación e interés, por el lado masculino todo es diferente y, a veces, un poco deprimente. Quizá ésta misma bitácora sirva un poco de termómetro de lo que viene sucediendo y de la precariedad en que nos movemos, porque no es suficiente que haya malestar y disgusto si éste no se trasluce y se deja ver.

      Alberto

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    2. Anónimo11:18 a. m.

      Mientras los movimientos feministas son y han sido fuertemente apoyados por los hombres (y sus instituciones "machistas"), los equivalentes masculinos no son apoyados y, más bien, obstaculizados por esas mismas mujeres, véase como ejemplo casos como el del juez Serrano y los que piden la custodia compartida, reivindicación que, al fin y al cabo, también la piden las mujeres mientras no hay separación, aunque la llaman corresponsabilidad y conciliación. En este sentido, los hombres que en algún momento creimos en el feminismmo y lo apoyamos, nos hemos comportado como auténticos criadores de cuervos (o cuervas), "cría cuervos y te sacarán los ojos"
      Arturo

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    3. Me parece muy interesante lo que decís. Los varones no estamos siendo capaces de leer lo que pasa ya que, aunque todos estemos siendo tocados, los que están soportando de modo más significativo la desigualdad son básicamente los de "abajo" y, mientras tanto, entre los de "arriba" la penetración de lo políticamente correcto es mucho mayor con lo que, su superior poder social queda neutralizado en cuanto que pudiera constituir algún tipo de contención en los casos más flagrantes de inequidad.

      Ahí está el fracaso escolar masculino golpeando con más fuerza a los hijos de las clases más humildes y ahí está su completo olvido por parte de los negociadores en las mesas en las que se decide sobre educación, por ejemplo. En este sentido sería muy interesante estudiar la incidencia por clases sociales de las medidas propugnadas por el neofeminismo. Desde luego la escuela igualitarista se salda con un mayor fracaso escolar de los varones y los hijos e hijas de la clases más humildes.

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    4. Anónimo9:36 p. m.

      Creo que la protección que los hombres les damos a las mujeres fue un factor para el éxito (si se puede llamar así) del feminismo. Nuestros roles tradicionales de género son proteger y proveer (yo rechazo estos roles, por cierto) y por lo tanto si se nos pide algo lo intentamos dar.
      Pues bien, ahora nos toca a nosotros. Es hora de darle más poder a TODOS los hombres. Comienzo declarando que debemos de tener deferencia para los hombres, entre nosotros nos tratamos muy mal, en comparación con como tratamos a las mujeres. Ese es el eje fundamental de esta revolución. A nosotros se nos enseña a no llorar, a no quejarnos.consiste en encontrar que problemas tienen los hombres. "La gente asume con frecuencia que los roles de los hombres son roles de poder, pero en realidad son roles de sufrimiento, angustia, muerte y dolor emocional y en vez de tratar de combatir ese rol, nosotros como sociedad buscamos formas de esclavizar a los hombres a ese rol, lo hemos institucionalizado, lo hemos glorificado, lo hemos cubierto de una dignidad falsa y al hacerlo hemos pintado blancos de tiro en las espaldas de los hombres desde el día en que nacieron”.
      El día de hoy simplificamos ese código con dos palabras que son sinónimos, la primera es caballerosidad y la segunda es feminismo la cual es la palabra clave para un clasismo especial mucho más pernicioso que el que se da en el estatus económico

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    5. Anónimo9:39 p. m.

      La causa de todo esto está e que en la España de Genero jurídicamente hablando, las mujeres son Ciudadanas de Primera y los hombres Ciudadanos de Segunda. Así es como últimamente la mayoría de los hombres lo ven, lo sienten, lo padecen y lo más peligroso, aberrante e inquietante es que cada vez esto se está viendo y aceptando como normal en la sociedad española.

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  4. Acabo de ver unas estadísticas sobre divorcio; desde el 2004 la proporción de separaciones contenciosas ha aumentado con relación al total. ¿Otro efecto colateral de las medidas neofeministas?.

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  5. Curiosa entrada en El Café de Ocata. Merece una ojeada.
    http://elcafedeocata.blogspot.com.es/2012/05/la-derecha-de-la-derecha.html

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  6. Arcadi Espada también invitaba a sus lectores a que reflexionaran sobre la aceptación masiva de los franceses a la nueva extrema derecha con rostro femenino. En realidad, creo que es el populismo en general el que se está feminizando, con personajes como Cristina Fernandez en Argentina o Dilma Rousseff en Brasil, aparte de las que señala Ocata en su blog y sin olvidar a nuestras aportaciones patrias Elena Valenciano, Leire Pajín, Celia Villalobos o María D. Cospedal.

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    1. Plutarco entiendo que no son buenos los totum revolutum y dar el salto de la extrema derecha a todo el espectro de mujeres en la política no me parece que ayude a clarificar ni me parece que sea correcto. A cada cual lo que corresponde y nada más. Tampoco me parece que sean perfectamente comparables Cristina Fernández y Dilma Rousseff.

      Sí me parece muy relevante profundizar algo más en este asunto de la derecha de la derecha por usar la denominación que usa Gregorio Luri en su bitácora. En el caso francés a mi modo de ver se pecó de excesivo chovinismo en el debate sobre la Constitución europea y no me parece descartable que ambos asuntos estén vinculados.

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    2. Emilio, creo que el populismo de género que exhiben las personas que he mencionado, en general, es común a todas ellas. Cabe algún matiz. Sarah Palin o Jean-Marie Le Pen han mostrado un rechazo fundamental a la doctrina neofeministas (lo cual no hace que su cosmovisión política global me agrade). Cristina Fernandez o Dilma Rousseff defienden, sin embargo, las propuestas más extremas de la ideología de género. El programa económico de Jean-Marie Le Pen es primo hermano de las propuestas comunistas francesas o Cristina Fernández: el Estado es árbitro supremo. Un millón de votantes de Jean-Marie Le Pen han ido a Francoise E. Hollande. Creo que la frontera entre la derecha (extrema) y la izquierda (extrema) es bastante difusa.

      Pero no quiero apartarme de tu punto de reflexión, ni del de Gregorio Luri o Arcadi Espada. ¿Qué es lo que hace que posiciones extremistas sean más aceptables por el electorado cuando la cara que las presenta es femenina?.

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    3. Por cierto he leído lo que dice Arcadi y la impresión que me queda es que más que darle importancia a este auge de la ultraderecha con rostro femenino se la quita.

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    4. La frase que me llamó la atención fue esta: "Las cosas han cambiado y el discurso lepenista se ha hecho aún más transversal, pura y simplemente (medítese), porque lo encarna una mujer."

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  7. Obsérvese en El País de hoy 13/05/2012 esta entradilla: "Madres que la han denunciado y padres que lo son gracias a ella retratan a sor María: “Era fría, calculadora. Tenía dos caras”.
    En esta noticia: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/05/12/actualidad/1336844874_900912.html

    Expresiones como la de más arriba o del tipo: Son padres, no los dueños de sus hijos. son frecuentísimas en la prensa y, en ellas efectivamente el masculino genérico invisibiliza a las madres, pero es evidente que ser invisible en estos casos representa toda una ventaja. Con un poco de arte y jugando a usar el masculino genérico o el género marcado es claro que con toda claridad se pueda conseguir y de hecho así viendo siendo que la palabra Padres vaya asociada a responsabilidad o conductas reprochables de los progenitores mientras la palabra madre se asocia exclusivamente con ternura, cariño, comprensión o aquellas situaciones que representan lo mejor de la relación padres-hijos. Y esto sucede no sólo en los medios de comunicación, en libros, en tratados relacionados con los sentimientos y las relaciones es posible observar el uso de la palabras: padre, madre, padres, madres en este sesgado sentido. Y el efecto se puede agrandar si por ejemplo se acompaña del material gráfico apropiado a esa intención o los casos concretos que se relatan efectivamente lo hacen con esta selección sesgada de los sexos de los progenitores. Por supuesto también cuando quien relata es un varón.

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    1. Anónimo1:02 p. m.

      Dicen los feministas que el lenguaje no es inocente. Bueno, esto es cuando menos discutible, pero los que no son inocentes son los que usan el lenguaje como un arma (cargada de prejuicios y mala leche).
      Arturo

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    2. La frase "son madres, no las dueñas de nuestros hijos/as", reflejaría mucho mejor la situación actual, si bien el artículo no se centra en esta problemática, sería un titular para otro.

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    3. Por si aun pudiese quedar alguna duda en relación con lo que estamos hablando, leed lo que escribe J. A. Marina en el citado libro, en el capítulo: Biografía de los sentimientos, como única referencia al padre y luego de 7 páginas de elogios a la maternidad hasta el punto de que por momentos pareciera que los niños se gestan por generación espontánea y sin que la figura del padre juegue el más mínimo papel en los primeros años de vida de la criatura. Lo que sigue, repito es la única referencia al padre, hasta este momento todas las referencias eran a la madre y para sentimientos positivos:

      “Cuando el niño llora, el padre, siguiendo su propia postura ideo-afectiva, puede convertir la aflicción del niño en una situación de recompensa, abrazándole y consolándole. O puede, por el contrario, ampliara el castigo inherente a la aflicción oponiéndose al niño y a su tristeza. Le exigirá que deje de llorar, insistiendo en que su llanto contraviene alguna norma y amenazándole con aumentar su sufrimiento si no calla. “Si no paras de llorar, te voy a dar motivos para llorar de verdad.” En el caso de que el niño internalice la postura ideo-afectiva del padre, la influencia de éste puede durar toda la vida. Es probable que acabe pensando que “el mantenimiento de la ley y el orden es la más importante obligación del gobierno”, en vez de pensar que “el bienestar de los ciudadanos es la más importante misión del gobierno”.” (pág. 66-67)

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    4. J.A. Marina es el autor del manual de EpC que blandió Zapatero en el Congreso.

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  8. En el número de marzo de este año en Cosmopolitan se defendía que un cierto grado de celos era conveniente para la relación. Bien es cierto que el enfoque, como en el resto de la revista, es siempre desde el lado femenino (en estas revistas eso de los seres humanos no existe).¡Apuesto a que nadie osará contestar tal enfoque! Al parece la realidad de género tiene esa extraña virtud, el adulterio masculino es una cosa y el femenino ¡ya es otra bien diferente! Los celos en el varón indican "posesión e inseguridad" en la mujer muestra de interés... Desde luego ese principio universal de: trata al otro como te gustaría que te tratasen a tí, en la moral de género está completamente subvertido y lo más curioso es que pretenden que no se ve.

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    1. Precisamente hace unos días leí este artículo sobre la "filosofía" de la revista Cosmopolitan, titulado La Mantis Religiosa:

      http://findesemana.libertaddigital.com/la-mantis-religiosa-1276240157.html

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