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17 octubre, 2013

¡Curiosa igualdad!

Leyendo el documento sobre el impacto de género de los Presupuestos generales del Estado queda, por si a alguien le quedase todavía  duda,  meridianamente  claro el significado de la igualdad que con tal concepto se mide.  Esa igualdad de género que es a la igualdad lo que la democracia orgánica  a la democracia: mucho de orgánica y poco de democracia, para nuestro caso mucho de género pero muy poco de igualdad. Nada en relación con el permiso paterno, uno de los más raquíticos de Europa y desde luego nada que ver con lo que se estila en países con los que sí competimos  en otros aspectos de esta igualdad,  particularmente los nórdicos. Como nada de favorecer  o fomentar un mayor  contacto de los niños con la figura masculina en los primeros años de la vida, particularmente en el jardín de infancia o en la educación primaria.

Uno esperaría encontrar una referencia al fracaso escolar masculino pero no la hay, y esto es especialmente grave ya que el más importante se produce en los tramos de la educación obligatoria. Como esperaría  una referencia a por qué dado el importante volumen de recursos dedicado a la salud reproductiva y sexual los varones después de una prostatectomía radical han de pagarse de su bolsillo los tratamientos, en muchos casos costosos e indefinidos, o una explicación a por qué si en las administraciones públicas las féminas ya son muy holgada mayoría, particularmente las de más reciente creación como las autonómicas, el empleo que se sigue promocionando es el femenino. También sin referencias en cuanto a los sin techo.  Los ejemplos podrían multiplicarse.

En un documento lleno de llamadas a la igualdad, la paridad y la equidad y donde se reclama la paridad de las mujeres en los consejos de administración de las empresas y la universidad, o la equiparación del número de hombres y mujeres en las federaciones deportivas, nada se dice de por qué en los juzgados de familia el número de juezas puede exceder ampliamente del 80 %,  y que  esa mayoría se extienda al personal que interviene en  todo el proceso de asignación de custodias: equipos psicosociales, abogados de familia y personal de los juzgados de tal manera que  un hombre en esa situación pueda convertirse en el único varón ante todos ellos. Y eso por no mentar que la mayoría de esos equipos están formados en la teoría de género.

Se siguen subvencionando los estudios sobre el sexismo del lenguaje, como si no nos encontrásemos ante un inmenso fraude intelectual puesto de manifiesto desde la RAE, del mismo modo que se subvencionan todo tipo de  estudios y agrupaciones de género, pero nada se diga de la escasísima presencia masculina en la comisión de igualdad del Congreso, como tampoco de cómo ha sido posible que desde la televisión pública se ofreciese durante años una parrilla en la que todos los magazines y las principales figuras de los informativos eran mujeres, como no se dice nada de esas oficinas públicas  en las que compuestas por decenas de personas detrás de una mesa de ordenador la figura del trabajador masculino no existe ya que todos los puestos están ocupados por féminas.  En fin no se trata de hacer un relato exhaustivo porque no tendría cabida en una entrada de blog pero es evidente que nos encontramos ante una igualdad descompensada y,  desde luego,  no a favor del género masculino.

Pero me gustaría añadir dos notas más a esta entrada que tienen que ver con el tratamiento de estos temas desde las instancias oficiales  y las académicas.  La primera tiene que ver con el silencio de ambos sectores en la denuncia de estas desigualdades e inequidades: a nadie debiera pasar desapercibida que en plena crisis el empleo público más de 200.000 haya ido a parar todo a las mujeres. Como tampoco se explica el silencio del mundo académico  y los profesionales que trabajaban en el campo social ante el increíble estrago que en ese terreno se está produciendo al trasladar a ámbitos como la psiquiatría  esa amalgama de variables según la cual los cambios de humor se conceptúan enfermedad mental al lado de la esquizofrenia o el autismo, y en un totum revolutum no se distingue entre variables subjetivas y variables objetivas lo que, inevitablemente, más que clarificar para lo que sirve es para ocultar y  convertir lo que debiera ser ciencia médica y social en mera ideología.


Estamos muy lejos de aquel feminismo de carácter democrático y base popular de otros tiempos ya que ahora éste se encuentra entretejido en todas las instituciones  y de modo particular en las de la Unión europea y la ONU desde donde  dictan magisterio y establecen normas sin que hasta el presente se hayan tropezado con la mínima oposición, como si de un nuevo despotismo,  éste de género, se tratase. 


3 comentarios:

  1. Anónimo11:08 a. m.

    Lo último en casos de denuncias falsas:

    "Detenida una mujer que denunció por acoso a su expareja, que había fallecido días antes"

    http://www.europapress.es/sociedad/sucesos-00649/noticia-detenida-mujer-denuncio-acoso-expareja-fallecido-dias-antes-20131017132120.html

    José

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    Respuestas
    1. Anónimo8:15 p. m.

      Está clarísimo: el muy machista la estaba acosando desde el más allá. Seguro que no pasa mucho tiempo sin que en nuestro paritario parlamento se ponga a legislar sobre acoso de ultratumba.

      (Athini Glaucopis)

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  2. Anónimo12:23 a. m.

    pues hay precedente. Un papa fue juzgado después de muerto.

    Xabi

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