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28 octubre, 2008

Accidentes y publicidad

Me supongo que conoceréis el anuncio de Gastón, ese que habla por teléfono y a quien su acompañante femenina arroja el líquido de un vaso a la cara. (¿Sois capaces de imaginaros el anuncio con los papeles cambiados?, a mayores: ¿Somos los hombres los gastones con el teléfono?)

Anuncio sobre la necesidad de ahorrar energía. Detrás del cristal está nevando, por delante un hombre al lado de un radiador en calzoncillos y camiseta. El texto imaginároslo. (Tengo entendido que en las oficinas compartidas por hombres y mujeres siempre se produce alguna pequeña disputa por la temperatura ya que ellas para sentirse bien precisan algún grado más que los hombres; pero, al margen de eso, ¿no estará siendo muy reiterativo el uso de la figura masculina asociado a los comportamientos más reprobables?)

He visto más anuncios de tenor parecido a los anteriores, pero creo que como botones de muestra son suficientes. Lo interesante es que, por lo visto, para las miembras del consejo de redacción del ente público, al igual que para la señora Aído y en general para las feministas, únicas con poder en este terreno, esa publicidad no es sexista, ni la violencia que contiene es reprobable. Ya se sabe, del hombre a la mujer delito, de la mujer al hombre falta. Por cierto el anuncio del ahorro de energía es de un Ministerio.

Según un estudio del Instituto Nacional de Consumo divulgado por todos los medios, la mayoría de los accidentes los tienen las mujeres y en el ámbito del hogar; mientras, los hombres que los sufren en menor proporción los tienen cuando realizan actividades de ocio al aire libre y en el gimnasio. La noticia se acompañó de la gracieta de que para que todos supiésemos de qué iba la cosa se referían a ese “partido de solteros contra casados”

La lectura que se nos ofrece es fácil, las mujeres se lesionan mientras realizan las tareas del hogar; el hombre mientras se divierte. Desconozco dónde quedan en una estadística tan divertida -eso era lo que parecía escuchando a la directora general del citado instituto explicar lo del partido-, las 1.000 muertes por accidentes laborales que sufren los varones al año, además de todos aquellos otros, que sin conllevar tan desgraciado final no dejan de ser accidentes y en muchos casos muy graves.