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27 enero, 2010

Docencia sabia

Por continuar con los temas relacionados con la educación quiero traer a esta entrada una cita larga de Mario Bunge, conocido filósofo realista, contrario a las tesis constructivistas y relativista para quien:

“… el constructivismo pedagógico no sólo es falso. También es perjudicial a causa de que niega la verdad objetiva, elimina la crítica y el debate y hace prescindibles a los docentes.”

Pero que no tiene empacho un poco más adelante en expresar lo siguiente:

“Aún así, un autoproclamado constructivista, si es un docente sagaz puede tener más éxito que otro realista pero tedioso, que cree que hay que dar de comer en la boca a los estudiantes, en lugar de motivarlos a estudiar por sí mismos. Este será el caso si el docente constructivista alienta a los estudiantes a pensar por sí mismos, en tanto que su colega realista les exige un parloteo sin juicio. La razón de su éxito será que, como afirmaron hace mucho tiempo María Montessori y John Dewey, la exploración estimulada por la curiosidad es más interesante y, por ende, mucho más motivadora y grata que la repetición de fórmulas que se entienden a medias. Con todo, se espera que los instructores de ciencias ofrezcan alguna guía, aunque sólo fuera para evitar pérdidas de tiempo y el correspondiente desaliento que caracteriza  las empresas que consisten en el ciego ensayo y error. También se espera de los docentes que controlen si sus estudiantes dan las respuestas correctas y si estiman de manera apropiada el error de medición. O sea, el docente constructivista, si es mínimamente competente y responsable, tendrá que admitir que, después de todo, el error y por ende también la verdad importan.” (A la caza de la realidad, Mario Bunge)

18 enero, 2010

Constructivismo

En estos momentos, y en dos blogs diferentes que yo respeto mucho:


Se está produciendo un debate  alrededor del “constructivismo pedagógico”, que más tarde o más temprano habrá que extender al constructivismo social si de verdad queremos  afrontar una crítica a fondo del actual feminismo y su concepción del patriarcado como una construcción social, tanto como de los principios sobre los que se asienta nuestro modelo educativo que como todos sabéis nos coloca en los últimos puestos de la U.E. y al nivel de países de los llamados en vías de desarrollo.

Afirmaciones como la de Pierre Bordieu sobre que “las diferencias visibles en los órganos sexuales masculinos y femeninos son una construcción social” o que la ciencia, la objetividad y la verdad son sólo herramientas de dominación de los varones ( Mario Bunge, en A la caza de la realidad), tienen que ser vistas como lo que son: falacias sin pies ni cabeza,  no más acertadas que las de quienes consideran que nuestro sistema educativo, el 2º con mayor fracaso escolar de la U.E., es igualitario, o de quienes dicen de él que se trata del mejor de nuestra historia.   

Por mi parte ya os anuncio que mi participación en el debate sería al nivel de aficionado a estos temas y sin pretensión de que vaya más allá del intento de poner de manifiesto la verdadera naturaleza del feminismo que nos gobierna, o el deseo de apuntar algunas líneas de hacia dónde debería ir el sistema educativo para superar algunas de sus más graves deficiencias: fracaso y abandono escolar,  ausencia de excelencia y brecha de género.

P.D. 1 Existe entre nosotros una persona que se dedica a colgar en un foro de discusión algunas de las entradas de esta bitácora y  otras fuentes, sin mencionar a sus verdaderos autores. Por mi parte le pido que cese en tal práctica o que cuando menos tenga a bien citar la bitácora de donde procede la entrada.    

P.D. 2  Acabo de enterarme de esa noticia realmente revolucionaria, como gusta entender la revolución a algunos, de que la Universidad de Sevilla garantiza el derecho a no ser expulsado del examen al alumno que haya sido cogido copiando. No sé, me faltan palabras para decir cualquier cosa, sólo constatar hasta que punto la figura del profesor se desdibuja, y como la autonomía, casi habría que decir autodeterminación, del alumno se hace sagrada. A este paso terminaremos perdiendo hasta la capacidad de asombro...