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16 octubre, 2007

Ellos y ellas

Tiene razón Sancos en plantear que al tiempo que nos preguntamos qué les pasa a los hombres, hagamos la misma pregunta para ellas. Lamentablemente cada día que pasa es más difícil referirse a las personas en general y está siendo casi imposible evitar las referencias al sexo para responder a este tipo de preguntas.

En cualquier caso, yo recordaría desde aquí, que las mujeres viven una pluralidad de posiciones, que van desde la minoría que conforma la avanzadilla del feminismo de género, hasta esa multitud de mujeres que disfrutan ese momento “dulce” de seres cargados de derechos y en el que todo se lo merecen porque “ellas lo valen”, pasando como no, por esa otra minoría de mujeres capaces de hacer frente al feminismo de género y que se agrupan en torno al llamado “otro feminismo”. Sinceramente, creo que no hay color. Recuérdese que, aunque cada día más silenciadas, las únicas que están haciendo frente al feminismo de género y a los excesos de las leyes de igualdad en nuestro país, son ellas. María Sanahuja, Empar Pineda, Rosa Montero, Almudena Grandes….. Frente a esto, cuántos hombres destacados se pueden citar, mucho menos que conformen alguna forma de grupo como el que representan “las otras feministas”. Como máximo posicionamientos frente a cuestiones concretas y en momentos determinados, pero nada que represente una oposición consciente y con vocación de no quedarse en mera protesta o pataleo.

La referencia por tanto hay que hacerla a los hombres, porque somos nosotros los que estamos siendo incapaces de hacer lectura del “tiempo que vivimos”. Te pongo como ejemplo a Forges, ese gran dibujante y humorista, que desde que las feministas lo acusaran de machismo, hace ya muchos años, por aquella viñeta en que Mariano le decía al del mostrador que le cambiaba el aceite de Gorza por el de Olivia Newton John (eran los tiempos en los que se cambiaba el aceite de colza por el de oliva y la Gorza era su Gorda esposa), ha pasado a la fe del converso, esa fe multiplicada por diez, ciega a cualquier matiz o ponderación, y así cada día, cada viñeta suya, es un permanente insistir en una visión estereotipada de los sexos, en la que, a los hombres les ha tocado jugar papeles que van desde el del cerdo capitalista: grande, obeso y con smoking, al futbolero descerebrado, pasando por el que se escaquea en casa y también en la oficina... En cualquier caso nada que ver con ellas. Visión que extiende también a los niños y así, en la viñeta de ayer o anteayer, no recuerdo, mientras ella (una niña) lee un libro, él (un niño) le pregunta que de qué tipo de videoconsola se trata.

Eso en una persona que tiene fama de culta, sensible y estar al tanto de lo que ocurre. Qué decir de los guionistas de series o los publicistas que, sabedores de que lo único que no se puede hacer es dar una visión que “degrade” a la mujer, y a falta de más imaginación o recursos, han decidido cargar las tintas en la del hombre, hasta el punto de que sea imposible citar una sola serie de producción nacional en la que los roles desempeñados por estos puedan considerarse dignos.

Sólo un dato. Después de que 50.000 hombres hayan sido alejados de su hogar como consecuencia de la ley contra la violencia, Montserrat Comas, una de las máximas impulsoras de la misma y hasta el presente voz indiscutible en estos temas, se ha atrevido a pedir en el Parlamento que el alejamiento de los hombres denunciados por sus parejas no sea automático (es posible que después de tantos miles de casos se haya percatado de la monstruosidad de una ley promovida también por ella y apoyada por una Cámara legislativa ciega a cualquier reflexión sensata sobre este tema).

¿Sabéis que voces se han escuchado? No, no se ha escuchado la voz de ningún hombre, tampoco las de los que conforman la Cámara en que se aprobó dicha ley, la única voz que se está escuchando es la de las compañeras de la señora Montserrat Comas, en asociaciones como Themis, que no entienden el porqué del cambio de actitud de su compañera….. Y la verdad no es fácil entenderlo teniendo en cuenta la persecución a la que han sometido a la señora Sanahuja por reclamar medidas de este tipo.

4 comentarios:

  1. Otra idea: los medios tampoco ayudan a oir a los hombres que sí quieren hablar sobre esto.

    Quizás haya hombres que tienen lo mismo que decir que estas mujeres, pero no tienen ningún periodista que les haga caso porque su opinión no cuenta en estos temas como las opiniones de esas mujeres que nombras.

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  2. Es posible que yo haya cargado un poco las tintas y tengas tú razón en lo del secuestro de la voz de los hombres

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  3. Anónimo8:39 p. m.

    Es intolerable que las mujeres tengan que pagar tarifas de seguros médicos más elevadas cuando están en edad fértil. Pero nuestro Gobierno ya ha tomado medidas para evitar semejante discriminación sexista. De acuerdo con la misma norma, eso sí, se considera perfectamente razonabla que a los hombres se les sigan imponiendo tarifas más elevadas en los seguros de vida y en los seguros de automóvil: se lo tienen merecido. ¡Viva la igualdad!

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  4. Anónimo8:06 p. m.

    *(Fran) A mi me alarma desde luego, el pasotismo (porque no se puede calificar de otra manera) de los hombres en general, en temas de género y feminismo. parece ser que no tenemos una opinión que dar y mucho menos, formada sobre el tema. Es alucinante... y así nos luce el pelo!!

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