Tenemos un Gobierno paritario, tenemos un Ministerio de Igualdad, nuestras parlamentarias están atentas a la publicidad sexista, los medios públicos (y los privados) están obligados a proteger a todos, las campañas contra el sexismo se multiplican y, sin embargo, la publicidad institucional golpea y discrimina a los varones de una forma que empieza a ser muy preocupante. Si hace poco era un anuncio de la Dirección General de Tráfico en el que un padre maltrataba a su hijo por no ponerle el cinturón de seguridad (y recibía el merecido reproche de la madre), ahora una campaña contra las drogras vuelve a aparecer encarnada en un hombre que no sólo se hace daño a sí mismo sino a todos los que le rodean: su madre, su esposa, sus hijos... porque con su acción está “maltratando” a todos.
Que yo sepa no existe ninguna réplica en femenino y eso que esta misma semana la prensa publicaba un estudio médico según el cual el 8% de las madres habían tomado cocaína durante el embarazo y esa era la explicación para muchos casos de prematuros, bajo peso, síndrome de abstinencia...
¿Consistirá en esto la igualdad de género?
La bitácora pretende la crítica del neofeminismo con su división de hombres y mujeres en dos mundos contrapuestos, donde las diferencias deben dirimirse con las peores armas, y su corolario maniqueo de: mujeres buenas, hombres malos, ellas víctimas, ellos verdugos. Quiere ser también un espacio de experiencias y opiniones sobre la masculinidad hoy y, sobre cómo resistir y superar el acoso sin tregua a que se encuentra sometida. El género que merece la pena es el humano.
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Del anuncio que hablas yo destacaría que el mensaje subliminal que deja es que “el problema de uno (el drogadicto) termina convirtiéndose en el problema de todos”, todo lo contrario de lo que sucede por ejemplo cuando se abordan temas como la anorexia y tantos otros en los que con extraordinaria facilidad se dan la vuelta a las cosas de tal modo que un tema como pueda ser la anorexia es más frecuente verlo tratado como un problema de todos, que termina recayendo sobre ella.
ResponderSuprimirAlberto