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28 febrero, 2012

¿Por qué igualdad de género?

¿Por qué ha sido necesario adjetivar la igualdad como de género?

¿Clarifica u oscurece una denominación así?

¿Por qué han de ser paritarios los representantes políticos o los rectores de Universidad, mientras en muchas otras esferas de la vida se admite que los sexos puedan estar completamente descompensados: presentadoras de televisión, trabajadores de la construcción o maestros?

¿Por qué aquella formulación de combatir la discriminación por razón de sexo, a pesar de estar en la Constitución, no es actualmente operativa?

Cuando a la gente se le habla de igualdad de género ¿pretende escondérsele que tal cosa no contempla la custodia compartida como opción preferente en caso de separación, tampoco  acabar con la brecha de género en la educación?


P.S. Quizá debiera aclarar el porqué de una pregunta y una entrada como ésta que a alguno le pudiera resultar extemporánea. La razón es que recientemente se han añadido algunos blogs en El País que expresamente dicen estar por la igualdad de género, esa expresión que,  a pesar de contener la palabra igualdad, en realidad la niega constantemente, en lo citado en el cuerpo de de la entrada, pero también cuando defiende la asimetría y desigualdad jurídica, y más allá de esas circunstancias porque en su teoría y su práctica niega cualquier posibilidad de discriminación de los niños y  los hombres, porque  justamente ellos constituirían la “clase dominante” de este orden social patriarcal.

Es por eso que me parece que ya que el neofeminismo pretende que este debate ideológico y político no llegue a producirse, recordar a quienes han decidido tomarlo como una seña de identidad, y apuntarse a él como si de una moda se tratase, las importantes implicaciones que algo así conlleva, y lo hagan en la conciencia de su verdadero significado que como digo está muy lejos de lo que sin apriorismo ideológicos se entiende por simetría, equidad e igualdad. En fin, que se trata de una pregunta que hay que seguir haciéndose y haciendo a los demás si queremos que en torno a este asunto se produzca una clarificación que hasta el presente nos está siendo negada. 


10 febrero, 2012

Ana Mato y la igualdad



Que lo de Ana Mato, aún cuando se refería exclusivamente a un cambio de denominación de la violencia de género, no duraría ni cuatro días se venía venir. No sólo ha vuelto a la senda “correcta”, es que parece que alguien con mucho peso la haya obligado a corregir y volver a la ortodoxia  de la “igualdad” (léase políticas a favor de las mujeres), de tal modo que en su comparecencia de ayer en la Comisión de igualdad ha reafirmado todos los lugares comunes,  que en este terreno funcionan como automatismos, estén  o no avalados por la realidad.

Como recoge el siguiente enlace y, como si la crisis no sólo no estuviese golpeando con más fuerza a los varones, sino todo lo contrario, se proponen unos planes en los que  éstos pareciera que no formaran parte de la población y lo que es más grave ni sintieran ni sufrieran. Y así, cuando ya no se puede argüir con la tasa de paro, igual para ambos sexos; ni mayor número absoluto de parados, más alto en el caso de los varones; ni mayor desamparo, también más alto en caso de los varones; ni una mayor destrucción de empleo, también mayor en el caso masculino,

 “Ante la comisión de Igualdad, Mato ha recordado que el porcentaje de mujeres inactivas por razones familiares supera el 41 por ciento, que las mujeres reciben un salario anual en torno al 22 por ciento menor que el de los hombres y que representan el 95 por ciento de los casos de excedencia para cuidados familiares. Por contra, solo ocupan el 30 por ciento de los puestos directivos y suponen el 11,5 por ciento de los Consejos de Administración. 

Para cambiar esta situación, el Plan de Empleo para las mujeres incluirá medidas específicas para combatir el paro femenino, como incentivos para su contratación y ayudas a la reincorporación por medio de la formación y la creación de una "red de empresas familiarmente responsables".

Para potenciar la igualdad en la empresa, Mato impulsará el uso de un distintivo que reconozca la excelencia en este campo e incentivará la promoción de planes de igualdad en las PYMES y el uso de buenas prácticas a través de la Responsabilidad Social de las Empresas. La Ministra también ha asegurado que impulsará un Plan Especial para la no discriminación salarial que incluirá "acciones de información y sensibilización y acciones de supervisión y sanción". 

En fin, no deja de ser llamativo que sea desde el Ministerio de Sanidad desde donde se regulan estos aspectos del mercado laboral, también lo relativo a la nueva Educación para la ciudadanía, de la que dijo que mantendría los contenidos relativos a la igualdad de hombres y mujeres… Suena todo a demasiado conocido ¿no?  y como si estas políticas estuviesen dictadas desde otro sitio ¿no es cierto?


En lo que hace a la conciliación laboral y familiar se anuncian como es habitual nuevas medidas pero ninguna que contemple la ampliación del exiguo permiso de paternidad, lo que hace que cada día sea mayor la diferencia en el trato a varones y mujeres en este terreno. Luego se dirá que no hay intención de alejar a los niños de la figura del padre y la masculina en general, pero la reiteración en los hechos y las intenciones apunta siempre en esa dirección.


P.S. creo que esta intervención merece acompañar el comentario.

07 diciembre, 2010

Ecuación mágica

La ecuación mágica del feminismo es pedir 50% donde les interesa, pero sin que eso suponga el compromiso de reciprocidad donde los que no llegan al 50 % son ellos. Es la lógica del eslogan que pretende iguales las dos expresiones siguientes:

Ella dice: “De todos los hombres que haya en mi vida, ninguno será más que yo”
El dice: “De todas las mujeres que haya en mi vida, ninguna será menos que yo”

Eslogan que puso en circulación en su momento el ministerio de Igualdad pero que parece que hizo época  y que al menos como filosofía se traslada a todos los ámbitos de la vida.  En las dos noticias siguientes se puede apreciar hasta dónde llega el concepto de igualdad con el que se juega todos los días. En ésta de El País, publicada el mismo día de los resultados de PISA, quizá cabría preguntarse por qué no hablar del fracaso escolar masculino y cómo habría que aplicar ahí la regla del 50 %, en el vídeo de V televisión, causa no sé qué cuando la voz en off nos recuerda que las ayudas son sólo para los sectores en que ellas están subrepresentadas, olvidando quizá que en los otros sectores ellas puedan ser justamente las que representen la mayoría.