Que lo de Ana Mato, aún cuando se refería exclusivamente a un cambio de denominación de la violencia de género, no duraría ni cuatro días se venía venir. No sólo ha vuelto a la senda “correcta”, es que parece que alguien con mucho peso la haya obligado a corregir y volver a la ortodoxia de la “igualdad” (léase políticas a favor de las mujeres), de tal modo que en su comparecencia de ayer en la Comisión de igualdad ha reafirmado todos los lugares comunes, que en este terreno funcionan como automatismos, estén o no avalados por la realidad.
Como recoge el siguiente enlace y, como si la crisis no sólo no estuviese golpeando con más fuerza a los varones, sino todo lo contrario, se proponen unos planes en los que éstos pareciera que no formaran parte de la población y lo que es más grave ni sintieran ni sufrieran. Y así, cuando ya no se puede argüir con la tasa de paro, igual para ambos sexos; ni mayor número absoluto de parados, más alto en el caso de los varones; ni mayor desamparo, también más alto en caso de los varones; ni una mayor destrucción de empleo, también mayor en el caso masculino,
“Ante la comisión de Igualdad, Mato ha recordado que el porcentaje de mujeres inactivas por razones familiares supera el 41 por ciento, que las mujeres reciben un salario anual en torno al 22 por ciento menor que el de los hombres y que representan el 95 por ciento de los casos de excedencia para cuidados familiares. Por contra, solo ocupan el 30 por ciento de los puestos directivos y suponen el 11,5 por ciento de los Consejos de Administración.
Para cambiar esta situación, el Plan de Empleo para las mujeres incluirá medidas específicas para combatir el paro femenino, como incentivos para su contratación y ayudas a la reincorporación por medio de la formación y la creación de una "red de empresas familiarmente responsables".
Para potenciar la igualdad en la empresa, Mato impulsará el uso de un distintivo que reconozca la excelencia en este campo e incentivará la promoción de planes de igualdad en las PYMES y el uso de buenas prácticas a través de la Responsabilidad Social de las Empresas. La Ministra también ha asegurado que impulsará un Plan Especial para la no discriminación salarial que incluirá "acciones de información y sensibilización y acciones de supervisión y sanción".
Para cambiar esta situación, el Plan de Empleo para las mujeres incluirá medidas específicas para combatir el paro femenino, como incentivos para su contratación y ayudas a la reincorporación por medio de la formación y la creación de una "red de empresas familiarmente responsables".
Para potenciar la igualdad en la empresa, Mato impulsará el uso de un distintivo que reconozca la excelencia en este campo e incentivará la promoción de planes de igualdad en las PYMES y el uso de buenas prácticas a través de la Responsabilidad Social de las Empresas. La Ministra también ha asegurado que impulsará un Plan Especial para la no discriminación salarial que incluirá "acciones de información y sensibilización y acciones de supervisión y sanción".
En fin, no deja de ser llamativo que sea desde el Ministerio de Sanidad desde donde se regulan estos aspectos del mercado laboral, también lo relativo a la nueva Educación para la ciudadanía, de la que dijo que mantendría los contenidos relativos a la igualdad de hombres y mujeres… Suena todo a demasiado conocido ¿no? y como si estas políticas estuviesen dictadas desde otro sitio ¿no es cierto?
En lo que hace a la conciliación laboral y familiar se anuncian como es habitual nuevas medidas pero ninguna que contemple la ampliación del exiguo permiso de paternidad, lo que hace que cada día sea mayor la diferencia en el trato a varones y mujeres en este terreno. Luego se dirá que no hay intención de alejar a los niños de la figura del padre y la masculina en general, pero la reiteración en los hechos y las intenciones apunta siempre en esa dirección.