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07 enero, 2009

Pantomima

En relación con la pantomima de Gondomar ya comentada en esta bitácora, creo oportuno volver sobre ella para formular algunas preguntas:
¿Por qué si lo que se persigue es la igualdad se hace necesario educar en el dominio? y algo más, ¿Por qué si lo del dominio es cuestión de educación, las organizadoras lo presuponen consustancial a los hombres y ajeno a las mujeres?

En relación con el conflicto Palestino-Israelí, este comentario firmado por: Con el permiso del autor, nos recuerda cómo antes de los hechos, se ha realizado un trabajo previo para que las palabras y la información cobren significaciones absolutamente contrapuestas para referirse a las acciones de unos y otros y, en todo caso, signifiquen aquello que la parte dominante quiere. Esta otra opinión en la Voz de Galicia nos pone en guardia cuando ante dos partes en conflicto, se demoniza una de ellas

En relación con el feminismo sucede algo parecido: cuando se habla de igualdad lo que nos muestra la información de Gondomar es que lo que se pretende es el dominio, y esta información de la Vanguardia de hoy nos recuerda que, los hombres que aspiramos a la igualdad, debemos entender como equivocadas cosas como: el Síndrome de Alienación Parental, o la custodia compartida, también corregir a la señora Sanahuja y entender que no existen denuncias falsas, admitir que las organizaciones de hombres perseguidas son justamente las que cuentan con el respaldo oficial y que son los varones los responsables de que algunas mujeres deseen tener los pechos más grandes y para ello hayan de someterse a costosas operaciones de cirugía estética, o como dice Hilario Sáez: “La violencia no es sólo un problema de maltratadores, es una manifestación masculina, un problema de ellos que sufren ellas” lo que también nos haría responsables de los accidentes laborales y de tráfico...

13 comentarios:

  1. No estoy seguro de que la situación entre Israel y Palestina sea comparable.

    En ese conflicto todo es demasiado complejo. Hay demasiados factores, nacionalismo, religión...

    Las muertes de civiles son espeluznantes, pero me pongo del otro lado y me pregunto ¿cómo conseguir la paz con alguien como hamas, cuya única razón de ser es destruirme? ¿qué debería hacer? ¿qué defensa hay ante eso?

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  2. Yo creo que no es en absoluto comparable. De un lado hay un Estado con todos sus atributos, entre ellos uno de los ejércitos más fuertes del mundo, y del otro una población que ni tiene Estado, ni fronteras, ni es dueña de su suministro de agua, o de luz, o como dice hoy un artículo en El País, en Palestina no entra un cuaderno escolar, ni una aguja de coser sin el permiso de Israel.

    En ese contexto hacer lo que está haciendo Israel sólo se puede calificar como masacre: tanques y aviones y bombas de todo tipo contra qué, contra unos cuantos misiles quasam y fusiles Katiushas, la desproporción es tan abrumadora como comparar una pelea de un forzudo contra un niño.

    Pero es que eso es lo que sucede ahora, pero en los períodos de tregua, Israel ha levantado otro muro de la vergüenza, ocupado territorios, sometido a la población palestina a todo tipo de privaciones: un día les cortaban la luz y otro no les dejaban llegar medicamentos a los hospitales... Creo que no es necesario que me extienda más.

    No me gusta Hamás ni comparto sus métodos pero eso no me hace darle un cheque en blanco a Israel, o a pensar que los combates se producen entre terroristas y un Estado democrático. Israel incumple sistemáticamente las resoluciones de la ONU y la Convención de Ginebra.

    En fin, en mi opinión Israel tampoco ha demostrado deseos de un acuerdo de paz, incluso cuando las posiciones negociadoras no tienen punto de comparación. Y no lo olvides, en el reciente conflicto se ha tenido muy en cuenta el momento de traspaso de poderes entre Bush y Obama y el cálculo electoral.

    Me parece muy fuerte pensar en esas cosas cuando hay cerca de 600 muertos, entre ellos 100 niños. Incluso desde la perspectiva de combatir el terrorismo no tengo claro que esto no lo alimente en lugar de hacerlo menguar y, en su momento, Israel no tuvo problema en apoyar a Hamas para combatir a Al Fatah y Yaser Arafat.

    Creo que me he extendido mucho, por lo que te pido disculpas, pero si se desea matizar un poco, es necesario citar un buen montón de cosas. Un saludo

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  3. No me he explicado bien. Me refería a que no creo que ese conflicto sea comparable con los problemas del feminismo.

    Ya admití que es un problema muy complejo. Al final, incluso reconociendo todo lo que dices, me sigue surgiendo la misma pregunta. ¿Cuál es la alternativa para Israel? ¿Dejar que una organización cuyo único objetivo es destruirte te siga atacando?

    Salvo esta pregunta, a la que no sé responder, me temo que no puedo aportar nada más a este debate.

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  4. Me parece que te olvidas de una pregunta, ¿Cuál es la alternativa para Palestina? Pues me supongo que entiendes que también debe haber una alternativa para el pueblo palestino.

    En relación con la comparación con el feminismo, creo que no son cosas comparables, ya lo dije en la entrada titulada Palestina. Lo que con esta tierra ocurre, el divorcio entre los hechos y las palabras que en torno a ese tema se produce multiplica por mil el que se da en torno al feminismo.

    Aunque este asunto tampoco esta exento de ese divorcio y las palabras parecen tener significaciones diferentes si las referimos a hombres o mujeres, o tratamos de poner en relación ciertos hechos con las palabras que los pretenden sustentar.

    Pero donde además, las diferencias de criterio no se entienden como legítimas diferencias ideológicas y de pensamiento, que se deben resolver en el contexto de un debate abierto y democrático, sino que se está procedimiento a demonizar a una de las partes y a negarle cualquier validez a su punto de vista, hasta el punto de actuar contra ellos como si de combatir el fascismo se tratara.(Así lo expresa, por ejemplo Elisabeth Badinter, en su libro Por mal camino, y nos lo recordaba en un artículo muy reciente María Sanahuja al mencionar la petición al Consejo General del Poder Judicial realizada en 2005 por parte de varias asociaciones para que le prohibieran y sancionaran sus manifestaciones públicas.

    Me parece recordar, que tú mismo tienes denunciado en esta bitácora el intento de cierto feminismo de equiparar con el terrorismo la discrepancias sobre este asunto.

    En fin y por no alargarme en un debate imposible de agotar, señalar que un ejemplo de lo digo más arriba en cuanto a demonización puede ser la frase entrecomillada de Hilario Sáez, para quien el hombre sería responsable no sólo de sus actos, también de los que no le gustan en la mujer, como una operación de pecho. Por no mencionar lo que dice de los accidentes laborales y de tráfico.

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  5. Leed el artículo de Maruja Torres en El País de hoy.

    http://www.elpais.com/articulo/ultima/Gaza/elpepuopi/20090108elpepiult_1/Tes

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  6. "La Vanguardia" informa, a través de su reportera especializada en asuntos de género, que las organizaciones de hombres se hacen oír en el Ministerio de Igualdad.

    ¿Qué organizaciones? ¿Qué hombres? Los que comulgan con el feminismo "de género", por supuesto.

    Todos son viejos conocidos (suyos y nuestros). No dicen nada que no sea previsible.

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  7. Anónimo5:35 p. m.

    Este de Xosé Luis Barreiro en La Voz de Galicia tampoco se queda manco:
    http://www.lavozdegalicia.es/opinion/2009/01/08/0003_7446685.htm

    Pablo

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  8. Leído hoy en El Mundo: "Hay gobiernos que nombran mujeres sin experiencia o calidad para altos puestos, y afirman que han dado un paso hacia delante en el progreso. El de Estados Unidos no es uno de ellos. Las mujeres de Obama están allí no sólo porque son mujeres, sino aún más porque tienen una vida de experiencia política." (Henry Kamen, historiador).

    Barack Obama, presidente electo de EEUU, está decidido a formar un gobierno de los mejores. La situación de su país requiere, al igual que la española, de las mejores mentes. Barack Obama no va a tener un gobierno paritario por decreto, como el formado por Zapatero en sus dos legislaturas, en el que el "género" prime sobre las capacidades y experiencia como criterio de elección. Sin embargo, su gabinete estará formado por mujeres de sólida experiencia política y contrastados méritos para el cargo. Hillary Clinton, por ejemplo, diseñará su política exterior. Nancy Killefer, colaboradora de Bill Clinton, y con una dilatada experiencia como consultora, dirigirá el nuevo Departamento de Rendimiento, encargado de "eliminar lo que no necesitemos, lo que no funcione y mejorar las cosas que funciones", según palabras de Barack Obama. Conforme a los dos primeros parámetros, ministerios como el de Igualdad nunca verán la luz en un gobierno Obama. Janet Napolitano será responsable del departamento de Seguridad Nacional, Susan Rice, embajadora en la ONU...aparte de numerosos nombramientos femeninos de segundo nivel, que no saldrán en las fotos paritarias, pero que también ejercerán una poderosa influencia en la toma de decisiones de la primera potencia mundial.

    Esa sangre nueva femenina contribuirá a revitalizar la imagen exterior de EEUU, tan necesitada de mejora tras el debacle Bush (curiosamente, uno de los miembros más importantes y valorados del gobierno ha sido mujer y afroamericana, Condolezza Rice).Los nombramientos femeninos de Obama tendrán responsabilidades reales y no cosméticas. Están ahí por sus capacidades, no por ser mujeres. Quizás la politica exterior con Hillary Clinton sea tormentosa, pero asumirá sus responsabilidades sin colgar a nadie de la catenaria, como nuestra Magdalena Álvarez. Janet Napolitano asumira con sobriedad y patriotismo la Seguridad Nacional, y es dudoso que en su labor prime la imagen sobre el contenido, a cuyo cultivo es tan dada nuestra ministra de Defensa.

    En resumen, Obama conformará un gobierno formado por los mejores hombres y mujeres de su país. Debería tomar nota Zapatero cuando visite la nueva Casa Blanca.

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  9. Lo siento, Emilio, en general comparto tu visión masculinista, pero, en el tema de Judea, actualmente Palestina, nombre dado por los romanos a ese territorio para borrar, sin éxito, a la única población que se rebeló contra su dominio, deberías contrastar más tu información. La lectura del blog de Pilar Rahola, quién, por cierto, discrepa del fundamentalismo feminista, te ayudará a completar tu visión sobre los acontecimientos propiciados por la organización terrorista Hamas. Este artículo puede ser un buen punto de partida, frente al histerismo antisemita de Maruja Torres: http://www.pilarrahola.com/3_0/ARTICULOS/default.cfm?SUBFAM=34&ID=1618

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  10. No lo sientas, no es obligatorio coincidir en todo, estamos aquí porque compartimos algunas cosas y otras no tanto. El tema de Israel y Palestina levanta muchas pasiones porque es complejo y delicado. En cualquier caso quiero decirte que mi posición no la mueve ninguna fobia antisemita ni cuando hablo de Palestina en quien pienso es en Hamas sino en los civiles palestinos.

    En lo que dices de los Gobiernos y las mujeres, mi opinión es que tanto para su formación, como en general para la vida social y política el criterio de mérito y capacidad debe ser el que prive. Cualquier otra fórmula a lo que termina conduciendo es a la mediocridad y el fracaso.

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  11. Sobre la situación de Palestina/Judea, este artículo publicado en El Confidencial describe la conplejidad del conflicto, propiciado por una Europa colonialista a la que su talante ha nublado su memoría histórica: http://www.elconfidencial.com/cache/2009/01/09/mientras_tanto_88_palestina_marioneta_manos_intereses_cruzados.html

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  12. No sé donde está el antisemitismo en el artículo de Maruja Torres.

    Y por cierto, ya es hora de no nombrar el antisemitismo en vano. Tal vez en las persecuciones de judíos en Europa por motivos raciales (los pogromos, el Holocausto... no tanto la Inquisición) tenga sentido el antisemitismo. Pero en Oriente Medio, donde todos, absolutamente todos (árabes, judíos, palestinos, libaneses...) son semitas (e incluso con un componente semita mayor que el de los judíos procedentes de la diáspora), acusar de antisemitismo a quienes critican la política de Israel es una solemne estupidez.

    Hablar de un "antisemitismo árabe" es un disparate semejante a decir "antiamericanismo mejicano". Al principio no choca, pero analizándolo un poco nos damos cuenta de la perversión del lenguaje.

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  13. Efectivamente jeipi, hablar de antisemitismo no es no es una expresión que incluye los matices de tu comentario, pero es una expresión hecha, que se utiliza porque se ha convertido en sinónimo de antijudaísmo, igual que expresiones como violencia de "género", apenas hacen justicia a la violencia intradoméstica y familiar y sirven para focalizar el tema en un grupo que se siente especialmente oprimido, el de las feministas radicales.

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