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24 febrero, 2012

Educación y visión de género



La perspectiva de género no dejará nunca de sorprenderme. Interesada únicamente por el destino de niñas y mujeres, es decir, desde el mayor de los sexismos, pretende que lo suyo es la igualdad. Si hasta el presente sabíamos que, todo lo malo sucedido a lo largo de los siglos a las mujeres, se debía al patriarcado, es decir, era cosa que remitía a varones, ahora que estudios recientes desvelan que la madre juega un papel mayor que el padre en la transmisión de roles a sus hijos, ya que si ambos influyen sobre los varones, en relación con las chicas la influencia es casi exclusiva de la madre, eso no sirve para cuestionar el modelo de interpretación feminista sino que, como si nada hubiese pasado, lo que destapa es una nueva opresión escondida.


Viene todo esto a cuento de esta entrada, en la que se pretende demostrar que lo que explicaría unos mejores resultados  de las chicas en Matemáticas  vendría explicado por “… que las madres cualificadas que participan en el mercado de trabajo de algún modo están rompiendo los moldes tradicionales que identifican al hombre como el único breadwinner y a la mujer como quien debe quedarse a cuidar y mantener la casa”. Aunque como ya hemos visto aquí para una sociedad como la noruega, número 1 en el ranking mundial de igualdad, nada de eso parece evitar la dualización por sexo del mercado de trabajo o que, efectivamente, la escuela sueca haya conseguido que las chicas sean mejores en todo, pero a costa de una importante pérdida de la calidad general del sistema.

En mi opinión se trata de otro intento de encontrar una explicación ad hoc que permita seguir manteniendo el ingente número de ficciones sobre los que reposa la teoría de género, al tiempo que se rehúye investigar lo que  pueda estar pasando con los chicos, pues ni parece que sea necesario explicar sus peores resultados en lengua o su mayor fracaso y abandono escolar, ni hasta qué punto puede estar influyendo en su evolución académica una cada día mayor distancia del padre y la figura masculina, figura con la que, en cada día mayor número de casos,  no se tropieza hasta que sale de la infancia, tampoco la casi total feminización tanto de las guarderías como de las primeras etapas educativas.

Especular sobre el origen de  pequeña  diferencias en los  resultados femeninos en matemáticas, olvidando el resto de los gravísimos problemas educativos de nuestro país, en particular, todo lo relacionado con los peores resultado de los chicos en campos como la comprensión lectora y en general lo que atañe a las  lenguas y la oralidad, por no citar el fracaso y abandono escolar, incluso olvidando que el gravísimo problema para nuestro sistema educativo está relacionado con la puntuación global en los resultados PISA y la ausencia de excelencia, puede efectivamente justificarse alegando que ya habrá otros que estudien esas cosas, pero insiste en una visión unidireccional de los problemas sociales cada vez más extendida y no limitada al terreno educativo que da a los estudios de género ese perfil excluyente y segregador que lo viene caracterizando desde hace ya bastante tiempo. 

9 comentarios:

  1. Anónimo12:12 a. m.

    Interesante información relacionada con la evaluación de los chicos por las profesoras publicada originalmente en The Independent

    http://es.noticias.yahoo.com/blogs/cuaderno-de-ciencias/las-profesoras-eval%C3%BAan-peor-sus-alumnos-masculinos-154456727.html

    Alberto

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    1. Anónimo1:12 a. m.

      Gracias Alberto, parece una información cuando menos sugerente.

      (Athini Glaucopis)

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  2. Eso me ha parecido a mí Athini. Recogido de la forma en que lo está abre la puerta a forzar una investigación en serio sobre el fracaso escolar masculino y a acabar con una actitud complaciente y de difícil comprensión que está llevando a aceptar que los resultados de los chicos sean peores sin tan siquiera preguntarse por qué y, sobretodo, que sean peores de lo que lo han sido históricamente. De todos modos aunque no de la forma explícita en que en esta información se revela, contábamos ya con el hecho de que los resultados de los chicos mejoraban siempre que el evaluador era externo.

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  3. Anónimo12:56 a. m.

    En mi caso, además, tengo que decir que los resultados vienen a corroborar lo que yo vengo percibiendo en mi entorno durante los veinticinco años que llevo como docente en la educación secundaria y universitaria: a las estudiantes tiende a evaluárselas con mucha mayor benevolencia que a los estudiantes.

    De hecho, hace veinticinco años creo que esto se producía en mucha menor medida, porque (y hablo siempre de forma general) el profesor, al evaluar, tenían como norma asumida (en el instituto y en la universidad) que lo que había que evaluar eran conocimientos objetivos. Siempre ha habido, es cierto, profesores rabiosamente subjetivos y descaradamente parciales, pero, al menos, la norma social generalmente aceptada era que el profesor debía ceñirse a los datos proporcionados por los exámenes, y que dichos exámenes debían plantearse del modo más objetivo posible.

    La "filosofía" de la ESO (y ahora la de "Bolonia" en la universidad) ha implicado que no sólo se considere tolerable, sino incluso obligatorio que a la hora de poner una "nota" no sólo se entre a valorar los "conocimientos", sino (y, si cabe, con más énfasis) cosas como la "actitud" o los "valores" (por no hablar de la "adaptación curricular, que algunos aplican ya incluso en la universidad). El resultado de esto, como no podía ser de otra forma, ha sido un aumento espectacular de la subjetividad en las calificaciones, lo cual ha favorecido a las alumnas, si no ya por otros motivos, al menos por el hecho de que ellas (y hablo siempre estadísticamente) suelen ser más dóciles que ellos.

    Yo no descarto, con todo, que se deba tomar también en consideración la tradicional tendencia a "proteger a la debil mujer". Y, por cierto, yo tengo que reconocer (con gran vergüenza) que tiendo a evaluar con más benevolencia a las chicas que a los chicos. Por más que sé que es una intolerable arbitrariedad, no puedo evitar sentir mucha mayor compasión por una alumna que por un alumno. Pero lo que veo en las evaluaciones también es esto mismo: ante una alumna que está entre el aprobado y el suspenso, lo normal es que se levanten voces insistiendo en que la pobrecilla hace lo que puede, en tanto que cuando un alumno está en las mismas circunstancias lo que se suele oír son aseveraciones de que repetir curso le vendrá bien para que aprenda a madurar.

    (Athini Glaucopis)

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  4. Curioso artículo...aunque confunde instinto maternal con instinto paternal, asumiendo que el segundo, para ser guay, debe ser como el primero:

    http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/blogs/divan-digital/2012/02/27/instinto-maternal-solo-lo-tienen-ellas-93224/

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    1. Anónimo11:38 p. m.

      Tengo la impresión de que has leído muy por encima el artículo. Yo entiendo que no compara negativamente el instinto paternal, si no que viene a decir que no hay diferencias relevantes entre ambos, vamos que son más o menos lo mismo y el paternal no es un instinto esenciamente diferente del matenrnal y solo de protección guerrero, que es lo que tradicionalmente se acepta para los varones.

      Arturo

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    2. Arturo, el artículo al que hago referencia me parece un buen alegato a favor de la custodia compartida. Por eso lo califico de curioso dentro de un entorno que tiende a menospreciar la función del padre. Párrafos como este, en cualquier caso, inducen a cierta confusión:

      "Ellas poseen mayor desarrollo y activación de las áreas cerebrales encargadas la empatía y de la detección las emociones. Son funciones cruciales para entender y responder a las necesidades de un hijo. Pero no por ello han de ser mejores en su función parental. A ser padre se aprende. En la educación y el entrenamiento está la clave".

      La autora del artículo se basa en estudios israelíes del año 2010 que se han mencionado en este blog (http://www.haaretz.com/print-edition/news/new-dads-secrete-hormone-that-tightens-baby-bonds-israeli-study-shows-1.308463), que si bien señalan la presencia de un instinto paternal, su manera de expresarse es diferente al maternal, no en el sentido de que tienda a ser el "guerrero protector", sino el que ayuda a sus hijos e hijas a interactuar con el entorno. Éste párrafo del artículo al que hago referencia es bastante ilustrativo:
      "Findings showed that oxytocin levels rose during play among both mothers and fathers, but that in mothers this happened only if they gave the babies a lot of loving physical contact. In contrast, the hormone level rose in fathers only if they supplied a stimulating touch that encouraged the infant to explore". (Los resultados mostraron que los niveles de oxytocina se elevaron cuando tanto el padre como la madre jugaban son sus hijos, pero en las madres esto acontecía si existía un alto nivel de contacto físico. En contraste, el nivel de los padres se elevaba si su interactuación animaba al bebé a la exploración del entorno).

      Repito, que en general, me parece un artículo favorece el establecimiento de la custodia compartida. En la noticia hay dos comentarios, el de un hombre que lo entiende así, y la respuesta de una mujer que no lo ve tan claro y que responde diciendo. “…si durante el matrimonio ha habido "custodia compartida" que no es habitual, sería lógico que en la separación siguiese existiendo. Pero a ver quién es capaz de tener dos situaciones económicas solventes…”.

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    3. Anónimo11:20 p. m.

      Si, yo también me fijé en los comentarios y creo que esa señora no se enteró de ná pero ná de ná. Por un momento pensé en contestarle pero luego me dí cuenta de que era perder el tiempo y tenía muchas cosas más importantes que hacer.

      Arturo

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  5. El domingo me ha coincidido ver el vídeo de la última entrada de Pelle Billing con su denuncia implícita del comportamiento de los varones y, un documental de la 2 sobre la abstinencia sexual en Japón: un fenómeno de dimensiones inimaginables por estos pagos y del que los protagonistas también son los hombres.
    La paradoja del asunto es que, en ambos casos, aunque los comportamientos que se denuncian son justamente opuestos, a quién se hace responsable es al varón: en el vídeo de Pelle Billing como presencia molesta y, en el caso de Japón, por ausencia que desagrada.

    El documental sobre la vida sexual de los japoneses lo encontraréis aquí

    http://www.rtve.es/alacarta/videos/documentos-tv/documentos-tv---imperio-sinsexo/1333217/

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