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12 abril, 2008

Brecha salarial

Ayer en el diario digital 20minutos volvió a suscitarse el tema de las diferencias salariales hombre-mujer. A pesar de que un nutrido grupo, sobre todo de mujeres, hablaban de esa discriminación, nadie fue capaz de citar un solo caso concreto. Esta misma situación la vengo observando desde hace muchos años, en otros muchos foros, y jamás nadie concreta en qué empresa se produce tal situación. Como máximo se arguye que si la discriminación comienza ya en la entrevista, que si cuando se fijan objetivos a los hombres se les paga más sin dar detalles concretos, que si en otros conceptos se abona a los hombres cosas que a la mujer no se le abonan….

En cualquier caso cosas perfectamente denunciables ante cualquier sindicato o la misma inspección de trabajo, y nada que tenga que ver con ese 20% de diferencia que tanto se repite.

Mi pregunta es: ¿de dónde, y con qué objetivo, sacan el feminismo y algunos líderes políticos lo del 20, 30 o 40 % de diferencia salarial entre hombres mujeres?

11 abril, 2008

Educación y desarrollo tecnológico

España escala un puesto en el ránking mundial de desarrollo tecnológico. El Foro Económico Mundial otorga el puesto 31 a España que se sitúa aún por detrás de Malasia, Malta o Portugal. Con estos dos titulares recogía el diario El País la siguiente noticia.

Diría yo que estos datos sitúan a España en desarrollo tecnológico en una posición muy semejante a la que los informes Pisa sitúan nuestra educación, es decir muy por detrás de la gran mayoría de paises desarrollados y desde luego de todos los europeos. En este caso por detrás incluso de Malta y Portugal.

No insistiré en que el desarrollo tecnológico termina incidiendo claramente en el desarrollo económico, social y cultural. Creo que a estas alturas debería estar claro para todo el mundo, por eso me parecen un poco estéril la polémica que pretende situar como una disyuntiva para el sistema educativo o la tiza y el encerado o los ordenadores y la pizarra electrónica. Ambas cosas tienen que ser perfectamente compatibles, y para nada una debe excluir a la otra. Y dado que la tiza la sabe usar todo el mundo el reto para la educación debe ser integrar en el aula el mundo de la informática y de la red, justamente porque están en la vida y la sociedad y la escuela no puede vivir ajena a esas realidades.

09 abril, 2008

Susceptibilidad

La susceptibilidad e hipersensibilidad para todo lo relacionado con las féminas está siendo tan acusada, se reitera con tanta frecuencia que, si tal cosa si refiriera a un tío no se diría pero siendo tía sí, que uno llega a dudar de, si lo que escucha tiene la trascendencia que se le está dando o, si sencillamente se está creando un ambiente en que casi cualquier cosa que se diga sobre una mujer puede ser interpretado como sexismo o machismo.

Digo esto a propósito de una tertuliana que en la radio ponía el grito en el cielo porque alguien había dicho que Soraya Sáenz de Santamaría no era tan blandita como parecía. Y venga con que aquello no se diría nunca de un hombre y sobre lo mucho que quedaba para acabar con la discriminación de género…. La verdad no salía de mi estupor.

Para no ir más lejos, de Zapatero se dijeron tantas cosas de ese tenor que parece una obviedad recordarlas, que si bambi, que si le faltaba fuerza, …. En fin, que a veces lo que debiera ser más sencillo puede complicarse de manera infinita. Es la impresión que me producen algunas de estas polémicas que no sé si tendrán calado para dedicarles mucho tiempo pero hasta la prensa más “seria” les dedica algunas de sus páginas.

08 abril, 2008

Una pregunta

Sería interesante indagar por qué una información sobre el suicidio de mujeres como la recogida en Mujeres suicidas y maltratadas es noticia(véase antepenúltimo post), cuando luego descubrimos que la tasa masculina es tres veces mayor y sin embargo no es merecedora de ser destacada por ningún medio de comunicación.

06 abril, 2008

La tortuga y la liebre

Mucho me temo que, en este caso, la tortuga y la liebre corren como se esperaría que lo hicieran y a nosotros nos está tocando jugar el papel de la tortuga. Me supongo que habréis leído la entrada en Malaprensa que habla de las mujeres suicidas y también lo mucho que tardó en reaccionar la Asociación de la prensa al contenido de la Ley de Igualdad. A mi modo de entender, estos dos hechos nos ofrecen una pista esclarecedora de cómo se mueve el feminismo institucional en una sociedad que, al menos a primera vista, parece haberse entregado no sólo a sus propuestas, sino a cualquiera de sus caprichos por ausentes de fundamento que puedan estar, habiendo decidido además financiárselos.

Pues, si los partidos políticos le han dado un cheque en blanco en leyes como la de violencia, la de divorcio o la de igualdad, ahora descubrimos que los periodistas tardan en reaccionar un año, antes de darse cuenta de que en la Ley de Igualdad se cuelan de matute demasiadas cosas inasumibles por la prensa de una sociedad libre y democrática. Es posible que en tiempos venideros hayamos de escuchar algún lamento más por parte de algún otro colectivo de profesionales sean éstos de la sociología, la estadística o de algún otros ámbito del pensamiento; pero, mientras tanto, este feminismo campa a sus anchas con muy poco respeto por la verdad y muy pocos deseos de igualdad.

Son ya demasiados los errores estadísticos y de todo tipo del feminismo institucional para que se pueda considerar casualidad uno más. Y no debiéramos olvidar que son justamente este tipo de informaciones y estadísticas chapuceras las que lo sostienen y las que justifican su existencia; pues de otro modo se vería obligado a irse a su casa y dejar de una vez de enturbiar y confundir a la opinión pública con el tema de la violencia doméstica.

Quizá convencidas de que la encuesta sobre violencia está suficientemente desprestigiada por su ausencia de fundamentación rigurosa, ahora el procedimiento parece consistir en un mecanismo enteramente en sus manos y consistente en que por un lado se dan cursillos para el personal sanitario en los cuales se deja claro que no sólo la violencia física o la presión psicológica constituyen violencia de género, también cualquier situación de pareja en la que el reparto de tareas domésticas no sea al 50%, el impago de la pensión y, estoy seguro que a estas alturas ya se habrán añadido algunos ítems más; para a continuación recoger como fruto maduro la conclusión de que 1/3 de las mujeres que asisten al médico sufren maltrato.

Sencillamente perverso. Algún día este feminismo deberá explicar por qué su leitmotiv es este de la violencia y por qué tanta chapuza y tanta mentira. Lo cierto es que a fuerza de repetir estadísticas trucadas sobre la violencia hacia las mujeres están consiguiendo que ya casi nadie se cuestione que pareciera que esta violencia sólo pueda ser ejercida por el hombre y no sólo sucediera que la mujer la desarrolla en menor proporción sino que por definición no pudiera desarrollarla con lo que, al menos ese objetivo, permanezca en pié aún después de que se haya demostrado la falacia de sus métodos.

Tengo la sensación que un momento como el presente en el que se produce un despiste tan generalizado por parte de tantos colectivos y un poder tan alto por parte de otro no es frecuente encontrarlo.

03 abril, 2008

Ley de igualdad y libertad de expresión

En relación con la ley de igualdad y la libertad de expresión creo del máximo interés que leais lo que escriben al respecto de la cuestión un grupo de periodistas

http://www.apmadrid.es/images/publicaciones/cuadernos/cuadernos12/CP12_037_Grijelmo.pdf

http://www.apmadrid.es/index.php?option=com_content&task=view&id=948&Itemid=190&date=2008-02-01

http://www.lavozdegalicia.es/opinion/2008/04/03/0003_6701511.htm

http://www.apmadrid.es/images/publicaciones/cuadernos/cuadernos12/CP12_007_Carta%20FGU.pdf


Lo único que me sorprende un poco es lo tardío de la reacción y el reconocimiento de que realmente a los periodistas se les pasó el contenido de la Ley cuando se estaba discutiendo. Podemos imaginarnos lo sucedido con el grueso de la población. En cualquier caso nunca es tarde si la dicha es buena.

02 abril, 2008

¿Quo vadis feminismo?


Un buen sector del feminismo convirtió en su momento en poco menos que un credo la superación de la maternidad, fuente de esclavitud y lugar donde las quería confinar el patriarcado a perpetuidad. Ahora se nos dice que la culpa de que no tengan más hijos es de los hombres. Y poco importa que para disfrazar la acusación se apele al patriarcado, el androcentrismo, el machismo o cualquier otra cosa. El resultado siempre es el mismo, el responsable es el hombre.
Si los sindicatos dijeran que iban a comenzar a reivindicar los derechos de los trabajadores, la gente pensaría que a alguien se le había ido la olla, e igual se diría de cualquier otro movimiento social con una larga trayectoria histórica. El feminismo tiene más de 150 años y falta que haya hecho su primer balance. Según sus portavoces sabemos que quedan un montón de objetivos por alcanzar, escuchando a algunas diríamos incluso que casi todos, de lo que no hay duda es de que incluso después de una legislatura como la pasada en la que se aprobaron la ley contra la violencia, la de divorcio, la de igualdad, y algunas más, cada mañana surge una nueva queja, otra reivindicación, y sobretodo la sensación de que lo conseguido jamás colma unas expectativas que dan la sensación de imposibles de saciar.
Lo más llamativo, lo que contrasta con cualquier otro colectivo social, es esa actitud, como esperando que alguien ofrezca un resultado en bandeja, para inmediatamente declararlo insuficiente o descubrir una nueva fuente de discriminación, maltrato o lo que sea. Si un colectivo social no es capaz de reunir fuerzas para conseguir un objetivo es posible que incluso realice una autocrítica y que llegue a la conclusión de que son escasos los medios para los objetivos, en el caso del feminismo es otra cosa, nunca hay autocrítica, la culpa siempre es de otros. Si Hillary pierde las elecciones no es porque haya cometido errores, o porque el candidato Obama atrae a más, si Hillary pierde es porque la sociedad americana es más sexista, que racista. Nunca hay suficiente, la culpa es del mundo. Pero además esto se hace ignorando que se trata del 50% de la población y que enfrente hay otro 50%; en principio, con no menos problemas que ellas, 50% al que no se puede culpar de todo, ni considerar que esa mitad no tiene también necesidades y anhelos que satisfacer (claro que para el feminismo dominante esa otra mitad está constituida por los verdugos y me parece que les importa menos que un bledo los sufrimientos y avatares que puedan estar viviendo).
El feminismo lleva 150 años convenciéndonos que en el siguiente paso está la clave y así hemos dado los pasos de la igualdad jurídica, de la educación, de la incorporación al mercado laboral, del divorcio, del aborto, del reparto de las tareas del hogar, de la discriminación positiva, de la paridad etc. Hoy todo eso lo tienen incluso mucho más, existe una legislación que ha invertido los términos de la igualdad y ahora los delitos de género sólo los puede cometer un hombre, existe una ley de divorcio que es todo menos equitativa, las grupos feministas intervienen en los consejos de redacción de los medios, en la Universidad representan el 70% etc. etc. pero cada día que pasa una nueva queja, una nueva reivindicación, por momentos con la sensación de que vamos a peor.
Recientemente un editorial de El País relacionaba la mayor enfermedad mental en las mujeres con el cuidado de los otros, también recientemente Malaprensa analizaba una información de La Vanguardia, en los términos que se recogen en Mujeres suicidas y maltratadas . Mientras tanto el otro lado el otro 50% observa como se le arrincona en un lugar donde ni tiene ningún derecho sobre la reproducción, tampoco derecho a la custodia compartida y donde las viejas cargas del patriarcado, que se dice querer combatir siguen completamente en pié, y ojo ante cualquier traspiés, ya que la violencia de género (delito masculino) se extiende desde el maltrato físico, al psicológico, al reparto de tareas en el hogar, el impago de la pensión y un largo etcétera que se irá ampliando a deseo de cualquiera de las múltiples instancias del feminismo.
Y esta realidad profunda, injusta y dramática es posible que sea ignorada por esa élite de la política y los medios que a buen seguro viven el momento presente pensando que con su actitud están prestando la mejor contribución posible a la civilización, aún a costa de confundir los legítimos derechos de las mujeres, con el privilegio, y olvidando que este partido no lo juega un solo equipo, sino dos y que, del otro lado, hay otro 50% que no puede ser ni ninguneado ni vapuleado como en el presente lo está siendo. La falacia de que los hombres del presente debemos pagar los excesos de nuestros padres o nuestros abuelos, o de que como ellos llevan 2000 años gobernando ahora nos toca a nosotras, es insostenible desde cualquier punto de vista.

01 abril, 2008

Las adolescentes toman la iniciativa

Como en algún momento del debate en la bitáoora salió si en el presente eran ellas o ellos quienes tomaban la iniciativa, una respuesta nos la da Roser Pérez Simó en una entrevista publicada en El País semanal de 30 de marzo de 2008, quien a la pregunta de:
¿Quiere decir esto que las chicas toman ahora más la iniciativa? Responde:
Sí, ellas tienen un papel mucho más activo. Y a veces las veo con tanta ansiedad respecto al sexo que me hacen sufrir. Porque no las veo con el aparato mental capaz de gobernar la situación. Se sienten empujadas y acaban siendo víctimas de un impulso más que de un deseo real. Y si no tienen relaciones, se sienten fatal. ….
También en la entrevista sale una encuesta realizada en el País Vasco en la que se preguntaba a adolescentes si se habían sentido forzados a hacer el amor y la respuesta es que ese sentimiento lo tienen más los chicos que las chicas.
Creo que en su momento no nos referiamos a la adolescencia, ni lo de la iniciativa se refería a la primera relación, pero me pareció tan interesante la entrevista y los datos de más arriba que por ese motivo los traigo aquí. El mundo está cambiando a gran velocidad y es convenientemente revisar datos e ideas si no nos queremos quedar completamente desfasados hablando de algo que pudo haber sido pero ya no es.
Sólo un detalle más. Aún cuando creo que hay corrección en las preguntas y respuestas, nadie puede sustraerse a su condición y a ambas pero particularmente a la entrevistadora se le nota que es mujer, pues alguna de la preguntas está formulada en un tono que me parece poco considerado, como cuando formula la siguiente:
Pero con tanta urgencia, muchas chicas se pierden la oportunidad de hacer una buena elección en su primera relación y acaban acostándose con el primero que encuentran en una discoteca.
Me suena como muy despectivo lo de "con el primero que se encuentran" pues digo yo que será otro adolescente como ella, que estará tan desorientado como ella misma, pero que además no es quien tiene la capacidad de elegir. No estaría mal hacer algo más de esfuerzo por ponerse en la piel del otro.

31 marzo, 2008

Sexismo feminista

El feminismo con sus propuestas de que todo lo que atañe a la mujer (y lo que afecta a la pareja) debe ser discutido y aprobado en un aparte, lejos de la mirada de la sociedad y al margen de los procedimientos habituales, muestra su faz menos democrática pero también su cara más sexista que, sin embargo, termina aflorando cuando se propone un premio literario sólo para mujeres, o cuando desde las revistas femeninas se traslada la imagen de que si Hillary pierde las elecciones siempre será por la culpa de los otros, incluido en el presente Barack Obama para quien no se reparan epítetos denigrativos. Pero ese sexismo está inscrito en la propia concepción de sus organizaciones solo para mujeres y sin que su vida interna trascienda al conjunto social y, por lo mismo, sin necesidad jamás de fundamentar sus propuestas. Ni que decir tiene que en un sistema tal la autocrítica no tiene cabida, pues parecería que todo se resolviera de puertas adentro.
Y de ahí el hecho de que cualquier feminista considere cualquier crítica a sus postulados no como algo normal en democracia donde las propuestas culturales, políticas y sociales están para ser discutidas sin que nadie pueda considerar que las suyas gozan de inmunidad. No, el feminismo tan encerrado en su caparazón protector, es incapaz de entender que la crítica forma parte constitutiva de una sociedad democrática y no una anomalía. La anomalía es su pretensión de que desde la unilateralidad de su movimiento y sus propuestas se pueda configurar la sociedad en todos los planos: político, social y cultural. Sería importante que todos fuéramos conscientes de esta necesidad para no continuar instalados en un trágala que no puede durar eternamente.
El feminismo como cualquier otro movimiento social no puede permanecer en un limbo desde el que dictar cómo se deben hacer las cosas. El feminismo y las feministas que dicen que son como yo, gente normal, deben aceptar que entre la gente normal las cosas no se imponen como un trágala sino que se discuten y si no hay acuerdo se le da otra vuelta. No puede ser que se pueda remover Roma con Santiago porque una cofradía no admite como costalera a una mujer y sin embargo, las revistas para la mujer, los hoteles de mujer, los premios literarios para mujeres y tantas y tantas cosas que seguro cualquiera de los y las que me leéis podrías añadir, están ahí un día sí y otro también. Para las más recalcitrantes les plantearía la siguiente situación. Supónganse un Yo Señor (la revista masculina que se repartiría con un periódico de amplia difusión), donde las cuestiones que se abordan son masculinas, y en la que cuatro tertulianos (varones) discuten sobre las elecciones americanas y de esa tertulia sale un traje para Hillary Clinton en el que se la califica de demagoga, de enconar la vida del partido demócrata más allá de lo razonable, de no saber qué puede haber detrás de sus propuestas….. ¿Os imaginais algo así y que todo el mundo lo acepte como normal? ¿Cuánto duraría una situación de ese tipo? ¿Cuál sería la reacción del feminismo? Si todos imaginais como yo cuál sería la respuesta, por qué sin embargo cuando esa situación se plantea del lado feminista se considera normal? En fin, creo que la igualdad debe implicar equidad, reciprocidad, reversibilidad de las propuestas con independencia del sexo. Lo otro no es igualdad. Presuponer como hace algún feminismo que los hombres estamos incapacitados para criticar sus propuestas, creo que es algo que debiera pasar a la historia de lo que no debe ser.