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17 mayo, 2008

¿Brecha comunicativa?

A pesar de la gran reacción suscitada en los foros de la red por la sentencia del Tribunal Constitucional en relación con algunos artículos referidos al distinto trato penal a hombres y mujeres en la Ley contra la violencia de género, hace tan solo un par de días, el debate parece haberse apagado completamente y, hoy ya sólo me fue posible encontrar la siguiente opinión en la sección de cartas al director del diario El País

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Constitucional/Ley/Violencia/Genero/elpepuopi/20080517elpepiopi_6/Tes

La verdad cuesta entender esta brecha entre, digamos, los de a pie que al parecer tenemos mucho interés en el tema y muchos otros, para quienes todo debe estar perfectamente claro o carecer del más mínimo interés. Sorprende incluso que por parte de todo el mundo parezca haberse renunciado a la pedagogía política de explicar algo que, a pesar de haber sido aprobado en las Cortes españolas por unanimidad, para un elevadísimo número de ciudadanos constituye una clara renuncia al principio de igualdad.

En cualquier caso es cierto que la sentencia aún no ha sido publicada y algunos esperarán a que esto suceda para hacer un pronunciamiento público o también puede suceder lo que en todos estos meses pasados desde la publicación de la Ley en los que más bien reinó el silencio y fuera de quienes tenían que aplicarla, únicamente se produjeron comentarios por parte de algunas feministas, que entendieron que no era esa la “igualdad” que habían buscado con su militancia de toda la vida.

En fin, quien sí no parece tener pelos en la lengua ni cortarse un ápice a la hora de pronunciarse sobre el tribunal, es el señor Roca, uno de los padres de la Constitución, quien ni corto ni perezoso soltó ayer lo siguiente:

http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080516/53465170352.html

Bien es cierto que su preocupación nada tiene que ver con la citada Ley sino con el Estatut.

1 comentario:

  1. Cuando se aprobó la Ley integrista hice dos pronósticos.

    El primero, que esa Ley no iba a evitar ningún crimen en familia. Por desgracia, acerté.

    El segundo, que el Tribunal Constitucional la tumbaría en seguida. Por desgracia, me equivoqué.

    De donde se desprende que, para ley, la de Murphy.

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