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10 marzo, 2011

Perspectiva de género

Quiero compartir la estupefacción que producen algunos de los párrafos del discurso del Presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero, en el Día internacional de las mujeres; pero, al tiempo recordar que los postulados de la perspectiva de género sólo son aprehensibles desde la fe en los mismos, y  adentrarse en ellos significa dejar atrás algunas de las grandes conquistas intelectuales y morales que nos han permitido llegar hasta donde hoy estamos. Que todo un presidente de un Gobierno socialista pronuncie una frase como ésta: “…ese instinto inaceptable de superioridad y de dominio por parte de los hombres hacia las mujeres.”, hace que nos preguntemos de qué habla, a quién se refiere, qué hace ahí ese genérico hombres, en qué punto está él y, por extensión, todos los demás...

Pero, otro tanto de lo mismo habría que decir de ese postulado que nos imputa la responsabilidad única de los roles de género con argumentos como que: “La masculinidad no fue construida según del deseo de las mujeres. La masculinidad fue construida por los propios hombres. Feminidad era todo lo que no era la masculinidad” y uno se pregunta pero es qué acaso los hombres pudieron elegir entre quedarse en la cueva o salir a cazar,  no sería más bien que el condicionante de la maternidad impuso que fueran ellas quienes eligieran el hogar y ellos quienes tuvieran que abandonarlo para conseguir el sustento fuera, pero todavía más, por qué después de dos siglos de feminismo la mujer pretende que sea el varón quien juegue el papel de principal proveedor y se le siga encomendando la seguridad, mientras se reserva para sí los hijos y la casa como si de un propiedad exclusiva se tratase.

¿Alguien puede dudar que la intención del feminismo hoy es redefinir unos roles en los que el hombre sigue siendo ese ser que se ocupa de las tareas sociales que las mujeres no desean y a quien se trata de alejar al máximo de los hijos y la familia? Como dijo medio en broma Eva González a Pablo Motos, igualdad sí, pero hasta dónde yo diga. ¿Alguien duda de que ciertamente la mujer se ha incorporado a lo social pero justo hasta ese punto que le permite una relación absolutamente preferente con los hijos y la familia? ¿Acaso se puede pensar que sea una casualidad que los sectores sociales y económicos en los que la mujer ha pasado a ocupar posiciones mayoritarias, en algún caso, casi exclusivas, sean el cuidado y atención de la infancia, la educación con preferencia en los primeros tramos, la salud y todo lo relacionado con ella, y dentro de lo jurídico todo lo que tiene que ver con el derecho de familia? ¿O que sea absolutamente mayoritaria en profesiones como: maestra, enfermera y médico, psicóloga o abogado?

¿Alguien tiene dudas de que los roles se están redefiniendo? ¿Alguien puede dudar de quién lleva la  batuta en esa  redefinición? ¿Alguien tiene dudas sobre qué pasará cuando el sueldo medio, como sucede ya para determinados tramos de edad, de ellas sea superior al de ellos? ¿Será porque son mayoría con título superior que se ha dejado de hablar del tema, o que aún siendo mayoría en la Universidad, la queja sea porque no lo son en las carreras técnicas? ¿Se puede pretender desde una perspectiva como la de género, que excluye de la misma a la mitad de la población, la construcción de algo para ambos, para ellos y para ellas, algo que vaya más allá del ombligo femenino? En mi opinión no, y que el género y todo lo que lo acompañan pretenda que quien no comparta esa posición a lo que deba atenerse es en  frase también de Eva González, a un: te callas y te esperas, parece demasiado excesivo y demasiado unilateral. 

12 comentarios:

  1. lo de la perspectiva de género no es más que una aplicación particular de la conocida ley del embudo, o del doble rasero.

    Cuando en una comparación con los varones las mujeres salen desfavorecidas, hay que dar la culpa al machismo y al patriarcado que las discriminan y se piden cuotas. Pero si salen favoercidas, se echa tierra al asunto o se usa como prueba para demostrar la superioridad de su género.

    Y ese es el discurso que cuela en la opinión pública.

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  2. Lo que creo no puede seguir siendo es que si no les sucede "lo bueno": acceso al cuerpo de catedráticos, puestos altos en las empresas, etcétera es por discriminación de género, y si no les sucede "lo malo" es debido a su "mejor naturaleza" - piénsese en cualquier caso a qué concepción de los géneros más “racista” conduciría una aproximación de ese tipo- porque entonces cabría preguntarse: qué pasa con los hombres que están siendo literalmente barridos de campos profesionales enteros como la medicina, la educación, determinadas áreas de la justicia, Administración pública etc. pero también si como dijo Caldera ayer en la presentación de su libro España es el segundo país con menor tasa de violencia por habitante por qué tenemos las cárceles más llenas de Europa y es necesario un colectivo como el que se agrupa con la denominación Otro derecho penal es posible.

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  3. Anónimo12:26 p. m.

    Y, siguiendo con los comentarios de la entrada anterior, respecto al discurso, fijaros en esta frase: "...para lograr que vayamos reduciendo, hasta terminar, la discriminación salarial entre hombres y mujeres, que no es aceptable en una sociedad avanzada y en una sociedad democrática." , que parece insistir en que las leyes y las inspecciones de trabajo no se cumplen, en esta sociedad y que si es avanzada y democrática, y ¿qué os parece la última afirmación del discurso?: "....es más, el futuro que queremos sólo es posible si vosotras sois las ganadoras.", sin comentario..........
    Luis

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  4. Anónimo12:37 p. m.

    Tengo varias amigas muy "de izquierdas" que, sin embargo, consideran perfectamente natural que sus empleadas domésticas ni estén dadas de alta en la seguridad social, ni cobren ningún salario mínimo interprofesional, ni tengan unos horarios que deban ser respetados. Y conste que estoy hablando de izquierdistas especialmente cualificadas: una de ellas ha llegado a ser alcaldesa de una población de cierta importancia, después de una larga carrera como sindicalista; otra es una magistrada, asociada a "jueces para la democracia"; otra es sindicalista y asistente social..., pero todas ellas tienen en común el que consideran como "lo normal" el que sus trabajadoras domésticas no gocen de ninguno de esos derechos que sus empleadoras tanto dicen defender. De hecho, creo que esta situación es una metáfora del mecanismo que caracteriza al feminismo hoy dominante: las mujeres acomodadas parasitando la plusvalía creada por las mujeres de clases humildes.

    Y, como no podía ser de otra forma, el autoproclamado defensor galáctico de las mujeres jamás se paró a considerar si su empleada doméstica estaba dada de alta en la seguridad social, si tenía unos horarios regulados, o si cobraba por hora lo establecido por la ley: por si alguien aún no se ha enterado (y en "El País", lógicamente, no tienen mucha prisa en hacerlo saber) que busque en Google el nombre de Isabel Laranjeira.

    (Athini Glaucopis)

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  5. Es verdad lo que señala Luis. Los estudios pueden mostrar que el sueldo medio de las mujeres es más bajo que el de los hombres. Pero, para que se produzca discriminación tiene que entrar en funcionamiento algo que choque con nuestro ordenamiento jurídico. Que un presidente de Gobierno admita que eso puede estar pasando, con el carácter sistemático e histórico que se le asigna a esta discriminación, es otro de esos momentos en los que uno se pregunta si lo del género es de este mundo, porque ninguna de las reglas ni de la lógica, ni de la responsabilidad como gobernante, le son aplicables.

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  6. Anónimo10:41 p. m.

    Yo también conozco a dos mujeres, feministas ellas (una es miembro de un colectivo contra la violencia de género) que tienen sendas empleadas de hogar. Bueno, las feministas nunca dicen que tienen "criadas", sino que suelen emplear la metáfora "la chica que me ayuda". Me consta también que una eurodiputada socialista, exmaoísta por más señas, y que dirige un "movimiento" que supuestamente lucha "por la paz y el desarmen", que en su casa tiene criadas ¡¡con uniforme y con cofia!! Uno entiende así el multiculturalismo de nuestra izquierda, porque si no fuera por las inmigrantes del tercer mundo, nuestras acomodadas funcionarias nunca podrían haberse liberado de esa oprobiosa carga impuesta por la dominación patriarcalista que es el trabajo doméstico...

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  7. Anónimo11:35 p. m.

    Sí, a mí también me constan algunas cosillas de esa eurodiputada tan feminista, que creó su "movimiento" para luchar "por la paz y el desarme" con el objetivo principal de aprovecharse de la mano de obra esclava que involuntariamente le aportaban los objetores de conciencia a aquel servicio militar "sólo para varones". Por cierto, es impresionante descubrir cómo los jóvenes piensan que eso del "servicio militar" se terminó a la vez que el franquismo, o, si se intenta que precisen un poco, dan por supuesto que serían "los socialistas" los que lo abolieron.

    (Athini Glaucopis)

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  8. Creo llegado el momento de recordaros que el servicio militar no se acabó, solo está suspendido y puede ser reactivado en cualquier momento.
    Por otra parte todos esos objetores y reclutas varones realizaron un trabajo que está sin sin pagar. Se les debe una pasta en sueldos sin pagar + intereses + cotizaciones + indemnizaciones por perjuicios recibidos...tampoco les cuenta como cotizado para pensiones o desempleos y ni siquiera como servicios prestados a las administraciones para puntos en oposiciones. Y que conste que yo no hice la mili

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  9. Tienes razón en todo lo que dices arturo, y yo sí que hice la mili. Es este asunto como en tantos otros tendemos a una actitud quijotesca y preferimos pasar página, cuando realmente lo que deberíamos sería exigir una reparación acorde con la magnitud del oprobio y recordarle a la sociedad que nosotros hasta hace 10 años sufríamos un embarazo, en mí caso de 18 meses, pero no para alumbrar ninguna criatura, más bien para sufrir un calvario del que habitualmente la gente salía bastante peor de lo que entraba. Esto en manos del feminismo hubiera dado para que la reparación por los daños morales durase décadas. Nosotros preferimos olvidar y callar.

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  10. Anónimo6:35 p. m.

    Hay mucha gente que cree que el llamado "servicio militar" (para los varones) ya no existe... En España, habría que aclarar... Porque en la mayor parte de los países del resto del mundo sí que sigue existiendo. Y curiosamente sigue practicándose ese secuestro legal de los varones por parte del Estado en países donde actualmente se están aplicando políticas de "igualdad", como es el caso de varios estados latinoamericanos. Naturalmente que el feminismo mirará para otro lado, y si se le plantea el tema, suele responder dándole la vuelta a la tortilla, diciendo que "antiguamente a las mujeres les estaba vetada su incorporación al ejército"... Porque el feminismo, como los testigos de Jehová, siempre tiene respuestas para todo.

    Tamisquerche

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  11. Anónimo8:18 p. m.

    Y no solo en latinoamérica. En alemania acaba de suspenderse y enlos muy feministas pises nórdicos sive vigente

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  12. Anónimo11:14 p. m.

    Yo conservo el listado de organizaciones que se servían de la mano de obra esclava aportada por los insumisos al servicio militar "sólo para varones": supongo que no os extrañará descubrir que entre estas beneficiarias del esclavismo masculino estaban algunas organizaciones feministas.

    (Athini Glaucopis)

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