De las muchas paradojas de la actual crisis económica, no es la menor que vaya a ser Gordon Brown quien capitanee la formulación de unas nuevas reglas financieras internacionales que sustituyan los acuerdos de Bretton Woods. Y no menos paradoja es que sea justamente porque la iniciativa parte de él que España vaya a formar parte de ese grupo de países que decidirán cómo serán estas nuevas reglas. Creo que sería injusto que así no fuera, España se lo merece por su trayectoria económica, social y política del último medio siglo, pero últimamente no parecía descartable que no fuera esa la posibilidad que se acabara imponiendo.
No deja de sorprenderme la extraña capacidad de un país como el Reino Unido y sus dirigentes para no apartarse del sentido de la historia y ser capaces de estar en cuanto acontecimiento internacional relevante ha habido en los últimos siglos. Un país que aún sigue fundamentando su democracia, la más vieja del mundo, sobre la persona, sobre el individuo, por encima de comunitarismos y géneros y con un sistema que descartando cualquier aventura histórica ha sabido no detenerse y caminar con los tiempos, pegado a la realidad siempre cambiante, pero huyendo de modas y momentos, y construyendo su política y su derecho en base a lo que la experiencia va demostrando que funciona y conviene y descartando la experimentación en el vacío.
Contrasta este éxito con el segundo lugar al que se está viendo relegado Sarkosy, que mucho anunciar a bombo y platillo “una reformulación del capitalismo” (no sé si tal cosa es posible, o existe tal posibilidad), para evidentemente darse de bruces con una realidad en la que la “grandeur” ya no es tanta y en la que hacen falta más que proclamas y palabras altisonantes. Pero parece que es dificil evitar en los mandatarios franceses la tentación de creerse el centro y el ombligo del mundo, los únicos con capacidad para establecer lo que deba ser la civilización. Algo de esto ya sucedió con la votación de la Constitución europea pero no parece que hayan sabido sacar la lección y aprender de los errores.
Sorprende también la capacidad de este país para ir asumiendo su nueva realidad y ser capaz de bajar de primera potencia colonial del mundo, sin entrar en depresión como España, o equivocando los papeles como está haciendo actualmente Francia, a esa realidad de país anglosajón que habita una isla entre Europa y EE.UU. y todo ello sin perder un ápice de su presencia internacional, no siempre afotunada como ha sucedido en la Guerra de Irak. Como no deja de ser una agradable noticia que las Universidades de Cambridge y Oxford, dos de las más antiguas del mundo sigan situadas en una relativa buena posición dentro de las mundo y desde luego en los primeros puestos de las de Europa, en un momento en que Europa precisa más que nunca de ciencia y conocimiento.
En fin me estoy descubriendo a mí mismo como cronista internacional. Espero que no os resulte muy peñazo. Un saludo
Las feministas de género dicen tener su razón de ser y su objetivo último en la conquista de la igualdad. Los hechos sin embargo no hacen más que desmentirlas. Quisiera desde este blog no solo denunciar la deriva neofeminista, también combatir la estigmatización de los hombres y reivindicar la dignidad de lo masculino.
17 octubre, 2008
16 octubre, 2008
Violencia escolar femenina
Dado que ya llevamos una larga serie de casos de violencia escolar femenina, tal éste que relataba La Voz de Galicia de ayer, mis preguntas son: ¿por qué en los carteles y la publicidad, tanto de los organismos educativos como de diferentes publicaciones en las que se analiza este tipo de violencia, sólo aparecen como agresores los chicos? ¿conseguirá el género, desde lo virtual y la propaganda, convencernos de que sólo unos son los malos y violentos, y las otras las víctimas o seremos capaces de restablecer, en éste como en otros tantos asuntos, la verdad?
12 octubre, 2008
Con el género hemos topado, amigo Sancho
El otro día se quejaba Amparo Rubiales de que las mujeres estaban donde los hombres las ponían. La noticia la podéis ver aquí.
Amparo Rubiales es miembro del Consejo de Estado porque así lo han decidido Zapatero y el Partido socialista. Al poco de ser nombrada, un periodista le recordó que muchas veces para referirse a la institución para la que había sido propuesta se utilizaba la expresión “cementerio de elefantes”, por lo que le preguntó si a ella no le molestaba ir para una institución así, a lo que respondió “ya es hora de que las mujeres podamos estar en los cementerios de elefantes”. Ahora su queja es la de más arriba. Una queja formulada en compañía de otras mujeres que en conjunto dan una buena representación de los partidos del espectro político español. También se oyeron quejas sobre la ley de paridad para considerar que en el Parlamento para las mujeres también hay un “techo de cristal”.
Son tantos los ángulos de la noticia que daría para horas de comentario en alguien que tuviese más tiempo y se manejase mejor que yo en estas lides, pero algunas cosas me parecen significativas en sí mismas. Por ejemplo la capacidad de convocatoria y para forjar acuerdos de “lo femenino” en un panorama político tan dividido y cainita como el de nuestro país. Sorprende la facilidad para la unanimidad en un momento como el presente entre representantes del PSOE, el PP, el PNV, o UPyD…
Sorprende mucho más que Rosa Díez principal figura visible del nuevo partido UPyD pueda decir una frase como: "Llegamos porque es el dedo del hombre el que nos pone, llegamos por cooptación". Sorprende que Margarita Uría nombrada recientemente para el Consejo General del Poder Judicial participe también de esta denuncia, como sorprende la denuncia de la Ley de paridad, principal reivindicación de los grupos feministas de todo el mundo hasta el día de hoy y de las feministas y diputadas españolas hasta el momento de su aprobación. Sorprende más, que quienes ahora así opinan no hubieran abierto el debate sobre la misma antes de su aprobación por las Cortes. Sorprende que Amparo Rubiales le reproche electoralismo a Mariano Rajoy por nombrar como portavoz parlamentaria y como secretaria general del partido a dos mujeres, sin ver la viga en el propio.
En fin es inevitable pensar en la frase: Como me lo deben todo, por mucho que me den siempre estarán en deuda conmigo. Pero a estas alturas creo que alguien más que los participamos en este foro, debiera comenzar a exigir que personas que forman parte del Consejo de Estado, del Consejo General del Poder Judicial, de las cúpulas de los principales partidos, pero que además dicen hablar en nombre de las mujeres, deben estar para algo más que para formular nuevas exigencias para su género, o para quejas que excluyen cualquier responsabilidad propia que siempre es trasladada al otro, y exigir que se pongan a trabajar en la responsabilidad que les toca que va más allá del género (¿o quizá no?) y arrimar el hombro para ver cómo se pueden resolver los múltiples problemas de este país incluida la crisis económica, la lamentable situación de la Justicia, el más que previsible colapso de la sanidad o el fracaso y abandono escolar. ¡O es que tan convencidas están de que eso es cosa de otros!
No es de recibo que haya diputadas que se sientan eximidas para todo lo que no tenga que ver con su género. Sorprende por lo demás que el mensaje no suponga ninguna autocrítica hacia las propias mujeres y sus organizaciones, por ejemplo la siempre fallida idea de un Partido Feminista, como sorprende que esa queja pueda ser hecha por quienes no han formulado ni parece vayan a formular su renuncia a ocupar cargos en esas condiciones, pero sorprende también que no se nos explique qué nuevas cosas tendríamos que hacer “los otros”, ya que la responsabilidad propia se excluye y cuando, como consecuencia de las leyes de género, se han forzado al límite los mecanismos democráticos, imponiéndonos a todos listas cerradas, paritarias y en cremallera en un sistema de partidos donde quienes deciden son unos pocos, y en una democracia que se pretende representativa; como excesivo se ha hecho el uso y abuso del nombramiento a dedo y por cooptación, como bien nos recuerda alguna de las participantes, para todos aquellos puestos en los que la voluntad de los partidos se puede imponer sin limitaciones, incluidos órganos de la Justicia sin reparar en el daño que se pueda hacer a la imagen de su proclamada independencia.
Como ciudadano de a pie me molesta que no se me haya dado posibilidad de discutir sobre la paridad por Ley, como me molesta que el criterio para infinidad de cargos públicos no sea el mérito y la capacidad, sino el género, pero me molesta más que quienes idearon tales propuestas, quienes hasta ayer las defendían en el papel y hoy las sostienen en la práctica, quienes impusieron la discriminación positiva, las cuotas, la paridad y el privilegio pretenden ahora que seamos otros los que carguemos con el muerto. Si de verdad quieren ser tomadas en serio deberían explicar su responsabilidad en tales asuntos y como se puede denunciar de palabra lo que se acepta en los hechos, o como se puede pretender que se discrimina cuando no se nombra, pero también cuando se nombra. Creo que es el colmo denunciar primero que no se las nombra, para luego cuando son nombradas quejarse de que son otros quienes las nombran, y todo ello sin renunciar al nombramiento, y olvidándose una vez más de sí mismas y su responsabilidad de nuevo apelar a los otros porque no hacen suficiente.
De estar ambientadas las aventuras de Don Quijote en el presente, la famosa exclamación bien podría actualizarse y ser sustituida por: Con el género hemos topado, amigo Sancho
Amparo Rubiales es miembro del Consejo de Estado porque así lo han decidido Zapatero y el Partido socialista. Al poco de ser nombrada, un periodista le recordó que muchas veces para referirse a la institución para la que había sido propuesta se utilizaba la expresión “cementerio de elefantes”, por lo que le preguntó si a ella no le molestaba ir para una institución así, a lo que respondió “ya es hora de que las mujeres podamos estar en los cementerios de elefantes”. Ahora su queja es la de más arriba. Una queja formulada en compañía de otras mujeres que en conjunto dan una buena representación de los partidos del espectro político español. También se oyeron quejas sobre la ley de paridad para considerar que en el Parlamento para las mujeres también hay un “techo de cristal”.
Son tantos los ángulos de la noticia que daría para horas de comentario en alguien que tuviese más tiempo y se manejase mejor que yo en estas lides, pero algunas cosas me parecen significativas en sí mismas. Por ejemplo la capacidad de convocatoria y para forjar acuerdos de “lo femenino” en un panorama político tan dividido y cainita como el de nuestro país. Sorprende la facilidad para la unanimidad en un momento como el presente entre representantes del PSOE, el PP, el PNV, o UPyD…
Sorprende mucho más que Rosa Díez principal figura visible del nuevo partido UPyD pueda decir una frase como: "Llegamos porque es el dedo del hombre el que nos pone, llegamos por cooptación". Sorprende que Margarita Uría nombrada recientemente para el Consejo General del Poder Judicial participe también de esta denuncia, como sorprende la denuncia de la Ley de paridad, principal reivindicación de los grupos feministas de todo el mundo hasta el día de hoy y de las feministas y diputadas españolas hasta el momento de su aprobación. Sorprende más, que quienes ahora así opinan no hubieran abierto el debate sobre la misma antes de su aprobación por las Cortes. Sorprende que Amparo Rubiales le reproche electoralismo a Mariano Rajoy por nombrar como portavoz parlamentaria y como secretaria general del partido a dos mujeres, sin ver la viga en el propio.
En fin es inevitable pensar en la frase: Como me lo deben todo, por mucho que me den siempre estarán en deuda conmigo. Pero a estas alturas creo que alguien más que los participamos en este foro, debiera comenzar a exigir que personas que forman parte del Consejo de Estado, del Consejo General del Poder Judicial, de las cúpulas de los principales partidos, pero que además dicen hablar en nombre de las mujeres, deben estar para algo más que para formular nuevas exigencias para su género, o para quejas que excluyen cualquier responsabilidad propia que siempre es trasladada al otro, y exigir que se pongan a trabajar en la responsabilidad que les toca que va más allá del género (¿o quizá no?) y arrimar el hombro para ver cómo se pueden resolver los múltiples problemas de este país incluida la crisis económica, la lamentable situación de la Justicia, el más que previsible colapso de la sanidad o el fracaso y abandono escolar. ¡O es que tan convencidas están de que eso es cosa de otros!
No es de recibo que haya diputadas que se sientan eximidas para todo lo que no tenga que ver con su género. Sorprende por lo demás que el mensaje no suponga ninguna autocrítica hacia las propias mujeres y sus organizaciones, por ejemplo la siempre fallida idea de un Partido Feminista, como sorprende que esa queja pueda ser hecha por quienes no han formulado ni parece vayan a formular su renuncia a ocupar cargos en esas condiciones, pero sorprende también que no se nos explique qué nuevas cosas tendríamos que hacer “los otros”, ya que la responsabilidad propia se excluye y cuando, como consecuencia de las leyes de género, se han forzado al límite los mecanismos democráticos, imponiéndonos a todos listas cerradas, paritarias y en cremallera en un sistema de partidos donde quienes deciden son unos pocos, y en una democracia que se pretende representativa; como excesivo se ha hecho el uso y abuso del nombramiento a dedo y por cooptación, como bien nos recuerda alguna de las participantes, para todos aquellos puestos en los que la voluntad de los partidos se puede imponer sin limitaciones, incluidos órganos de la Justicia sin reparar en el daño que se pueda hacer a la imagen de su proclamada independencia.
Como ciudadano de a pie me molesta que no se me haya dado posibilidad de discutir sobre la paridad por Ley, como me molesta que el criterio para infinidad de cargos públicos no sea el mérito y la capacidad, sino el género, pero me molesta más que quienes idearon tales propuestas, quienes hasta ayer las defendían en el papel y hoy las sostienen en la práctica, quienes impusieron la discriminación positiva, las cuotas, la paridad y el privilegio pretenden ahora que seamos otros los que carguemos con el muerto. Si de verdad quieren ser tomadas en serio deberían explicar su responsabilidad en tales asuntos y como se puede denunciar de palabra lo que se acepta en los hechos, o como se puede pretender que se discrimina cuando no se nombra, pero también cuando se nombra. Creo que es el colmo denunciar primero que no se las nombra, para luego cuando son nombradas quejarse de que son otros quienes las nombran, y todo ello sin renunciar al nombramiento, y olvidándose una vez más de sí mismas y su responsabilidad de nuevo apelar a los otros porque no hacen suficiente.
De estar ambientadas las aventuras de Don Quijote en el presente, la famosa exclamación bien podría actualizarse y ser sustituida por: Con el género hemos topado, amigo Sancho
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09 octubre, 2008
Sociedad del desconocimiento
Hace pocas fechas hablaba en esta misma bitácora del Consejero de Trabajo de mi comunidad que a los pocos días de reconocer en la prensa que en casa hacía más bien poco, firmó un acuerdo con la USC (Universidad de Santiago de Compostela) para realizar un estudio sobre el reparto de las tareas del hogar.
Recientemente también, y a raíz del trágico suceso en el que un alumno mató a varios compañeros en una escuela finlandesa, escuché en varios foros que quizá el sistema educativo de ese país no fuera tan admirable si sucedían cosas como esa. (Desconozco si para quien opina así el hecho de que nuestras cárceles estén llenas habría que asociarlo tan directamente con nuestro sistema educativo o no).
Ahora se realiza un estudio para conocer la opinión de los docentes sobre el mundo educativo y aunque por todas partes la conclusión que se airea es : Los alumnos de hoy son peores que los de antes, según los profesores, para los responsables de las entidades que lo encargaron, entre ellos Álvaro Marchesi, la conclusión tiene el siguiente valor: Ambos responsables coincidieron en indicar que para los docentes «cualquier tiempo pasado fue mejor», y aseguraron que la apreciación sobre los alumnos se repite en todos los estudios y en todos los países.
Quizá como dice Daniel Innerarity, más que en la sociedad del conocimiento habría que considerar que realmente donde nos movemos es en la sociedad del desconocimiento y en relación con la ignorancia lo que deberíamos hacer es aprender a gestionarla.
Recientemente también, y a raíz del trágico suceso en el que un alumno mató a varios compañeros en una escuela finlandesa, escuché en varios foros que quizá el sistema educativo de ese país no fuera tan admirable si sucedían cosas como esa. (Desconozco si para quien opina así el hecho de que nuestras cárceles estén llenas habría que asociarlo tan directamente con nuestro sistema educativo o no).
Ahora se realiza un estudio para conocer la opinión de los docentes sobre el mundo educativo y aunque por todas partes la conclusión que se airea es : Los alumnos de hoy son peores que los de antes, según los profesores, para los responsables de las entidades que lo encargaron, entre ellos Álvaro Marchesi, la conclusión tiene el siguiente valor: Ambos responsables coincidieron en indicar que para los docentes «cualquier tiempo pasado fue mejor», y aseguraron que la apreciación sobre los alumnos se repite en todos los estudios y en todos los países.
Quizá como dice Daniel Innerarity, más que en la sociedad del conocimiento habría que considerar que realmente donde nos movemos es en la sociedad del desconocimiento y en relación con la ignorancia lo que deberíamos hacer es aprender a gestionarla.
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06 octubre, 2008
Paro, economía y política
Son sorprendentes algunas de las ramificaciones de la IGUALDAD. Ahora que se pierden 3.000 empleos diarios y el paro golpea directamente a los varones, se prefiere comentar la crisis financieira, a poder ser la americana, y cuando se dan las cifras de los que pierden el empleo todos los días, se olvida la práctica que venía siendo habitual en los últimos tiempos de desagregar las cifras por sexos. El tema tiene más interés todavía porque estas cifras las suministran los organismos oficiales y los sindicatos.
Y continuando con la economía, hace pocas fechas Rodríguez Zapatero sacó pecho y en su visita a la ONU comentó que España tenía el mejor sistema financiero del mundo y que éramos la octava potencia económica en un tono un poco prepotente dirigido al mercado interior, pero que no ha dejado de tener repercusiones fuera de nuestras fronteras. Entre muchas risas comentó que si hacía poco habíamos superado a Italia en renta per cápita, pronto haríamos otro tanto con Francia. Ahora Sarkozy convoca una reunión para rediseñar el sistema financiero internacional y no invita a España. Como dicen las agencias de noticias; desde Madrid se ha protestado. Incluso se habla de una futura reunión a 14 que incluiría a China, India y Brasil pero sin que de momento se mencione a España.
Lamentablemente en esto de la igualdad el pensamiento político y sindical de “izquierda” se están demostrando como uno de los mayores obstáculos para una visión sin telarañas de lo que está pasando. El sindicalismo sigue sin ver lo que es una verdad a gritos: que los niños son expulsados del sistema educativo en una proporción que duplica a la de las niñas y que marca diferencias tan notables como las que se producen entre un niño valenciano o ceutí y una niña asturiana o vasca donde la probabilidad de salir del sistema es 5 veces mayor para ellos que para ellas.
Pero resulta alarmante asimismo que sólo con la boca muy pequeña y en muy contadas ocasiones se produzca el desmentido de que las mujeres por el mismo trabajo cobran menos que los hombres, y eso que una de sus primeras misiones tendría que ser evitar que eso pudiera suceder. Claro que viendo la actitud del Gobierno, primer obligado en tal misión, tampoco debe sorprendernos tanto. En relación con el reparto de los trabajos de riesgo y las muertes por accidente laboral casi prefiero callarme.
La cuestión sin embargo no se ciñe exclusivamente a los sindicatos y los partidos políticos. Buena parte de la intelectualidad de izquierda arrastra prejuicios e ideas que si alguna vez pudieron ofrecer algún viso de certeza hoy ya no, y sin tomarse la molestia de estudiar lo que está pasando se emiten juicios que no pueden ser más que rechazados por su inconsistencia. Algo de esa sensación tuve el otro día cuando leí de la pluma de Manuel Rivas que el núcleo central de la materia de Educación para la Ciudadanía lo constituía la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y eso sin menoscabo de que comparto su perplejidad por la curiosa actitud del Gobierno ante la Iglesia, que si por un lado aparece como muy beligerante por el otro siempre termina por favorecerla y no sólo en el plano económico.
Pero también cuando desde estas posiciones se hace seguimiento y se exige el respeto de las garantías jurídicas en el tratamiento a los terroristas, cosa con la que estoy absolutamente de acuerdo, pero no veo una actitud semejante cuando los acusados lo son de maltrato; o cuando, en un gesto insólito hasta el presente, han dejado de preocuparse por el hecho de que nuestro país tenga la mayor tasa de población reclusa de toda Europa, población que por lo demás no deja de crecer, haciendo que las, no hace mucho estrenadas nuevas cárceles, hayan vuelto a quedarse pequeñas y haya que plantearse la construcción de más.
En fin, noto que me he salido un poco de la línea habitual de los comentarios pero tengo la sensación de que, de cuando en vez, es necesario recordar el marco político y jurídico en que nos movemos para entender algo más del tema central de esta bitácora que no es otro que la igualdad y no discriminación por razón de sexo y la crítica de la perspectiva de género y el feminismo dominante.
Y continuando con la economía, hace pocas fechas Rodríguez Zapatero sacó pecho y en su visita a la ONU comentó que España tenía el mejor sistema financiero del mundo y que éramos la octava potencia económica en un tono un poco prepotente dirigido al mercado interior, pero que no ha dejado de tener repercusiones fuera de nuestras fronteras. Entre muchas risas comentó que si hacía poco habíamos superado a Italia en renta per cápita, pronto haríamos otro tanto con Francia. Ahora Sarkozy convoca una reunión para rediseñar el sistema financiero internacional y no invita a España. Como dicen las agencias de noticias; desde Madrid se ha protestado. Incluso se habla de una futura reunión a 14 que incluiría a China, India y Brasil pero sin que de momento se mencione a España.
Lamentablemente en esto de la igualdad el pensamiento político y sindical de “izquierda” se están demostrando como uno de los mayores obstáculos para una visión sin telarañas de lo que está pasando. El sindicalismo sigue sin ver lo que es una verdad a gritos: que los niños son expulsados del sistema educativo en una proporción que duplica a la de las niñas y que marca diferencias tan notables como las que se producen entre un niño valenciano o ceutí y una niña asturiana o vasca donde la probabilidad de salir del sistema es 5 veces mayor para ellos que para ellas.
Pero resulta alarmante asimismo que sólo con la boca muy pequeña y en muy contadas ocasiones se produzca el desmentido de que las mujeres por el mismo trabajo cobran menos que los hombres, y eso que una de sus primeras misiones tendría que ser evitar que eso pudiera suceder. Claro que viendo la actitud del Gobierno, primer obligado en tal misión, tampoco debe sorprendernos tanto. En relación con el reparto de los trabajos de riesgo y las muertes por accidente laboral casi prefiero callarme.
La cuestión sin embargo no se ciñe exclusivamente a los sindicatos y los partidos políticos. Buena parte de la intelectualidad de izquierda arrastra prejuicios e ideas que si alguna vez pudieron ofrecer algún viso de certeza hoy ya no, y sin tomarse la molestia de estudiar lo que está pasando se emiten juicios que no pueden ser más que rechazados por su inconsistencia. Algo de esa sensación tuve el otro día cuando leí de la pluma de Manuel Rivas que el núcleo central de la materia de Educación para la Ciudadanía lo constituía la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y eso sin menoscabo de que comparto su perplejidad por la curiosa actitud del Gobierno ante la Iglesia, que si por un lado aparece como muy beligerante por el otro siempre termina por favorecerla y no sólo en el plano económico.
Pero también cuando desde estas posiciones se hace seguimiento y se exige el respeto de las garantías jurídicas en el tratamiento a los terroristas, cosa con la que estoy absolutamente de acuerdo, pero no veo una actitud semejante cuando los acusados lo son de maltrato; o cuando, en un gesto insólito hasta el presente, han dejado de preocuparse por el hecho de que nuestro país tenga la mayor tasa de población reclusa de toda Europa, población que por lo demás no deja de crecer, haciendo que las, no hace mucho estrenadas nuevas cárceles, hayan vuelto a quedarse pequeñas y haya que plantearse la construcción de más.
En fin, noto que me he salido un poco de la línea habitual de los comentarios pero tengo la sensación de que, de cuando en vez, es necesario recordar el marco político y jurídico en que nos movemos para entender algo más del tema central de esta bitácora que no es otro que la igualdad y no discriminación por razón de sexo y la crítica de la perspectiva de género y el feminismo dominante.
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04 octubre, 2008
¿Qué igualdad?
Se me ocurre que la idea de igualdad que se nos está vendiendo a lo que más se asemeja es al reparto del cuarto de baño cuando una pareja heterosexual tiene que compartirlo.
Y que la respuesta social que se le está dando, se correspondería con bastante aproximación a la actitud de él y ella ante el reparto de la toilette. Ella no la discutirá porque es una igualdad a su medida, él tampoco, porque con poder lavarse y afeitarse le llega y porque sería mezquino no ser capaz de esa concesión.
Los que lo tenemos crudo somos quienes pensamos que ese planteamiento no deja de ser una forma de papanatismo que se olvida de que para que un tal argumento fuese válido exigiría reciprocidad, y ésta es una palabra proscrita por el feminismo dominante, como lo es la de simetría, como lo es la de común humanidad.
Cuántos como Oscar Guasch terminarán dándose cuenta de esta verdad, cuánto habrá que esperar a que surja otro como él, cuánto fracaso escolar masculino deberá acumularse antes de que de las “rutinas” de una “izquierda sindical y política” consideren segregación escolar lo que tendría que ser considerado atención a la diversidad, pero son incapaces de ver que el género justamente está basado en la segregación, esa sí, segregación sin paliativos, general, absoluta, como Oscar Guasch ha tenido la ocasión de comprobar desde el núcleo y el corazón de las mismas.
Como díce en su escrito:
Mi experiencia en los grupos de hombres, me dice que la homofobia y la violencia y la discriminación de género que comporta, afecta a todos los hombres sin excepción.
Pero hay demasiadas resistencias e intereses creados como para asumirlo.
Creo que las políticas de igualdad de género están mal formuladas, porque obvian e invisibilizan las experiencias de dolor y de discriminación de los hombres.
Y que la respuesta social que se le está dando, se correspondería con bastante aproximación a la actitud de él y ella ante el reparto de la toilette. Ella no la discutirá porque es una igualdad a su medida, él tampoco, porque con poder lavarse y afeitarse le llega y porque sería mezquino no ser capaz de esa concesión.
Los que lo tenemos crudo somos quienes pensamos que ese planteamiento no deja de ser una forma de papanatismo que se olvida de que para que un tal argumento fuese válido exigiría reciprocidad, y ésta es una palabra proscrita por el feminismo dominante, como lo es la de simetría, como lo es la de común humanidad.
Cuántos como Oscar Guasch terminarán dándose cuenta de esta verdad, cuánto habrá que esperar a que surja otro como él, cuánto fracaso escolar masculino deberá acumularse antes de que de las “rutinas” de una “izquierda sindical y política” consideren segregación escolar lo que tendría que ser considerado atención a la diversidad, pero son incapaces de ver que el género justamente está basado en la segregación, esa sí, segregación sin paliativos, general, absoluta, como Oscar Guasch ha tenido la ocasión de comprobar desde el núcleo y el corazón de las mismas.
Como díce en su escrito:
Mi experiencia en los grupos de hombres, me dice que la homofobia y la violencia y la discriminación de género que comporta, afecta a todos los hombres sin excepción.
Pero hay demasiadas resistencias e intereses creados como para asumirlo.
Creo que las políticas de igualdad de género están mal formuladas, porque obvian e invisibilizan las experiencias de dolor y de discriminación de los hombres.
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01 octubre, 2008
Mari Puri y las letras del Tesoro
A propósito del tema suscitado por Manu en relación con la reacción de Bibiana Aído ante el anuncio sobre las letras del Tesoro en que aparecía Mari Puri he encontrado este artículo de Fernando Onega en La Voz de Galicia de hoy:
http://www.lavozdegalicia.es/opinion/2008/10/01/0003_7186276.htm
Creo que puede tener interés la lectura de este artículo de Javier Pradera en El País a propósito de la renovación del poder judicial.
http://www.elpais.com/articulo/espana/frenos/contrapesos/elpepiesp/20081001elpepinac_5/Tes
O esta otra información sobre la necesidad de aparentar imparcialidad
http://www.publico.es/espana/160635/psoe/pedira/magistrados/tc/den/apariencia/imparcialidad
http://www.lavozdegalicia.es/opinion/2008/10/01/0003_7186276.htm
Creo que puede tener interés la lectura de este artículo de Javier Pradera en El País a propósito de la renovación del poder judicial.
http://www.elpais.com/articulo/espana/frenos/contrapesos/elpepiesp/20081001elpepinac_5/Tes
O esta otra información sobre la necesidad de aparentar imparcialidad
http://www.publico.es/espana/160635/psoe/pedira/magistrados/tc/den/apariencia/imparcialidad
24 septiembre, 2008
Vamos a contar mentiras tralará
Como todo lo que tiene que ver con la “igualdad” va por rachas y ahora toca hablar de prostitución porque así lo ha decidido el Ministerio de Igualdad, de nuevo nos tropezamos en los medios con la mentira estadística de las 400.000 prostitutas ejerciendo en nuestro país y se trata de la enésima mentira del feminismo de género. Mentira que como en otras ocasiones -tal la de a igual trabajo menor sueldo para las féminas- y tantas otras que sería cansado mencionar, lleva camino de establecerse porque ha quedado establecida como verdad oficial y revelada. Y ya pueden hacer lo que quiera CC.OO que, después de haber estudiado en profundidad el tema y del conocimiento del mismo a través de sus afiliadas, ha dejado claro que esa cifra no puede tomarse en serio, como ya puede Malaprensa analizar el fenómeno y demostrar lo absurdo de la misma coma ya hizo en su momento aquí, que tal número terminará yendo a misa.
Y los juegos a partir de ella ofrecerán otras cifras igual de fantásticas sobre hombres que acuden a estos servicios, cifras de dinero que se mueven, etc. etc.
En algún momento alguien habrá de explicar por qué en este asunto y todo lo relativo a la “igualdad” es tan fácil jugar con la mentira, mientras tanto no tendremos más remedio que movernos entre ella.
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23 septiembre, 2008
¿Hasta cuándo?
¿Qué le pasa a este país? ¿Qué está impidiendo una reacción enérgica? ¿Hasta cuándo habremos de seguir escuchando aquello de “el mejor sistema educativo de nuestra historia” o que nuestra educación es equitativa? ¿Hasta cuándo?
De nuevo los datos son demoledores, el fracaso escolar creció un 1´2% en 2006 hasta situarse en el 30´8%. Como bien dice J.M. Lacasa aquí :
“Las diferencias entre hombres y mujeres son muy elevadas en España. La diferencia media es de 14 puntos a favor de las chicas, y en todas las comunidades el fracaso escolar es claramente mayor en los chicos menos en Ceuta (donde apenas hay diferencias). La evolución de los últimos años ha permitido reducir la brecha en poco más de un punto.
Las diferencias son mayores en zonas turísticas y en el sur rural español, y menores en aquellas comunidades más desarrolladas: Madrid, Cataluña, País Vasco y Navarra, además de Aragón y Melilla.
Si analizan un poco más de cerca las cifras de fracaso de los varones, no pueden por menos que sentir escalofríos: dos regiones, Ceuta y la C. Valenciana, se sitúan al rededor de un 50% (sí, ha entendido bien, la mitad de los chicos no acaba la enseñanza obligatoria), mientras que otras siete comunidades se sitúan por encima del 40%. Sólo cinco comunidades tienen menos del 30% de fracaso masculino, algo a lo que estamos acostumbrados pero que es muy difícil de comprender.
Pero, volviendo a PISA 2006, sigue sorprendiendo que, en el autoproclamado país de la equidad, un chico ceutí o valenciano tenga alrededor de un 50% de probabilidades de fracasar, mientras que una chica asturiana o vasca sólo tenga un 10% de probabilidades de no acabar la ESO”
El sistema educativo es, a mi entender, el mejor termómetro de la calidad de vida individual y colectiva de una comunidad, y el único mecanismo que puede garantizar la prosperidad económica y social de un país. En nuestro caso estamos a la cola de Europa y desde hace mucho tiempo vamos de mal en peor. Que esto siga produciéndose sin que nadie, salvo en algunos foros minoritarios, alce la voz para exigir un cambio de rumbo, dice de forma bien clara que algunas cosas deben cambiar en nuestro país, porque lo que nos estamos jugando con este nivel de fracaso escolar es mucho, mucho más que un mal resultado académico.
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