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12 febrero, 2008

¿Dónde ha quedado la pedagogía política?

En la entrevista de ayer en Cuatro, Zapatero para referirse a la Ley de Igualdad habló de la ley que garantiza los derechos de paternidad y maternidad. ¿Por qué esta actitud vergonzante? Una ley cuyo contenido está pensado por y para las mujeres y que comprende cuestiones como la paridad en las listas electorales o en los consejos de administración de las sociedades, además de la presencia de las organizaciones feministas en los consejos de redacción de los medios públicos y otras muchas medidas como las referidas a conciliación de vida laboral y familiar para ellas y que como único punto referido a los varones contempla un exiguo permiso de paternidad, puede ser presentada como lo hizo Zapatero, como la ley que garantiza el derecho a la paternidad y la maternidad.

¿Qué se quiere ocultar? ¿Por qué no hay mayor claridad sobre éste y otros asuntos relacionados con las leyes de género? ¿Sería bueno preguntar a los ciudadanos españoles por el contenido de esta ley, para ver cuántos eran capaces de decir algo aunque sólo fuese aproximado? ¿Dónde ha quedado aquello de la pedagogía política? ¿Por qué en la pasada legislatura a pesar de aprobarse leyes como la del divorcio, o la de Igualdad, o la relativa a la violencia, ninguna de ellas fue explicada a la opinión pública y se procuró que todo el espacio lo ocupasen el ruido sobre los matrimonios homosexuales y la asignatura de Educación para la Ciudadanía (que al final se podrá adaptar el ideario del centro, es decir, será de moral religiosa en la gran mayoría de los concertados). Se siente cómodo el Partido Socialista debatiendo con la jerarquía eclesiástica a quien ningún Gobierno de la democracia ayudó tanto como el suyo (profesores de religión, 0´7 % a perpetuidad en la declaración de la renta, educación para la ciudadanía, etc.) y si hemos de hacer caso de sus palabras, que no piensa revisar ni el Concordato ni los acuerdos económicos con la Iglesia. Resulta dificil entender y digerir tanto teatro.

La percepción que tuve en los minutos que seguí la entrevista es que los políticos se refieren a los temas que les entretienen a ellos dejando fuera importantísimas cuestiones que, aunque nos preocupan a los ciudadanos de a pie como no están en su agenda quedan fuera del debate. Desde luego yo noto clamorosos olvidos como la educación o las leyes de género antes citadas, cuestiones con un interés e incidencia en las vidas de la mayoría de los ciudadanos muy superiores a otras que sí ocupan prácticamente casi todo su discurso. En este contexto se entiende bien que la ciudadanía no se sienta representada pero también la dificultad de movilización de un electorado al que para hacerlo mínimamente es necesario recurrir a promesas absolutamente demagógicas o al puro tremendismo.

2 comentarios:

  1. Anónimo5:53 p. m.

    * (Fran) Yo vi la entrevista con Iñaki Gavilondo y también me pareció de una gran desvergüenza, precisamente por lo que apujntas Emilio. Pero tambié, por lo que comentó tan seguro de si mismo y mirando a los ojos de su entrevistador fijamnete, sobre que en Cataluña él defenderá los derechos de aquellos padres que deseen que sus hijos puedan elegir estudiar en Español, para que, efectivamente, sea así.

    Es irrisorio totalmente, que afime de la manera en que lo hizo, una cosa así y pretenda que los ciudadanos le otorguemos credibilidad a su discurso, almenos, con los ciudadanos de Cataluña, no lo va a lograr.

    Y el resto de la entrevista y de su discurso discurrió igualmente por la línea de la falsedad y del aparentar que sabe lo que necesitan los ciudadanos y cómo se tienen que hacer las cosas.

    Un saludo.

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  2. Hola Emilio. He leido este reportaje en El País, sobre la conveniencia o no de separar a los niños y a las niñas en distintas aulas.

    http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Ninos/ninas/separados/fracaso/escolar/elpepusoc/20080213elpepisoc_1/Tes

    Lo que a primera vista puede parecer una vuelta a las cavernas, está fundamentado por numerosos estudios que demuestran que el ritmo de aprendizaje, las motivaciones, la velocidad a la que sus mentes maduran, sus inquietudes, puntos fuertes y débiles son distintas en niños y niñas. Y que separandolos se podría atender de forma más especializada.

    No se qué opinas tú, pero yo creo que visto el fracaso escolar que sufrimos, especialmente en los niños, sería una opción que habría que plantearse muy seriamente y sin prejuicios.

    Hay que tener también claro que no estamos hablando de segregación de colegios, sino de aulas, y los niños y niñas seguirían conviviendo en el resto de las actividades de la escuela.

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