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30 marzo, 2008

Paseo por una revista femenina

Es posible que, como rezaba una pintada en Coimbra esta Semana Santa el feminismo no mate, pero lo que está claro es que, la polarización por sexo que se está produciendo ni es deseable ni creo que nos conduzca a un buen puerto. Por casualidad he ojeado la revista Yo Dona y me entero de lo que sigue:

La novelista A.S. Byatt califica de "sexista" un premio literario sólo para mujeres

  • El Orange Broadband premia la literatura de ficción escrita por mujeres

Según el académico John Sutherland, meter a las mujeres en un gueto literario hace más daño que bien. Sin embargo, Harriet Hastings, directora de proyectos del Orange, ha rechazado esas críticas arguyendo que es un premio internacional que no tiene necesidad de justificar su existencia. "Aunque las mujeres han ganado premios importantes, el Orange quiere celebrar la literatura de ficción escrita por mujeres", ha explicado.

Pero es que en la mismo revista hay un debate entre cuatro mujeres: Imma Turbau, Eugenia Rico, Mari Pau Domínguez y Núria Ribó con el título de Obama vs. Clinton en el que cualquier atisbo de pluralidad o de equilibrio parecen imposibles y aún cuando las cuatro son partidarias de los demócratas la discusión discurre así:

(he pretendido capturarlo de la red pero no he sido capaz por lo que trascribo algunos párrafos, de algunas de las intervenciones)

Núria: Ese país está preparado para asumir casi todo ………. . Creo que pecan más de sexistas que de racistas.

Mari Pau: Par mí, son tanto lo uno como lo otro, así que no creo que Obama o Clinton logren finalmente la presidencia.

Núria: Obama es el negro menos negro, es decir no se trata de un lider de color beligerante, similar a, por ejemplo Jesse Jackson, que también fue candidato demócrata en los 80. El apuesta…… pero la gran paradoja es que este hombre tan conciliador, que incluso tiende puentes hacia los republicanos, está enconando la campaña demócrata hasta el punto de dividir a los propios simpatizantes entre los partidarios de Hillary, como mujer, y los de él, como hombre y de color.

Imma: En este caso concreto cualquier país pecaría más de sexista que de racista……

Eugenia: Sí, existe una posición visceral a que una fémina gobierne…..

Imma: Si al final de toda esta larga contienda sale ganador McCain, quedará demostrado que, efectivamente, la sociedad estadounidense no estaba preparada para que la gobernase un negro, aunque tenga el aspecto de un Kenney, ni una mujer, por más inteligente y competente que sea. Por desgracia, hay ocasiones en que la democracia entraña estos riesgos.

Mari Pau: Pienso que resultaría más revoluciaonario que una mujer consiguiera la presidencia. Porque no estamos hablando de una senadora cualquiera, sino de quien ya ha sido Primera Dama, la esposa de uno de los ex presidentes más emblemáticos, Bill Clinton. Es un matiz que no podemos dejar de lado en este tema.

Núria: Opino como tú, Mari Pau: Sería más significativo que ganara ella. No creo que se produjeran grandes cambios, porque se trata de un país con una estructura demasiado poderosa por sí misma…….

Imma: El gran reto lo asume Hillary Clinton. De partida, juega con peores cartas: es mujer….. Por otro lado la gente no es racista sino clasista

Núria: (refiriéndose a Obama) Al contrario: atrae a las clases altas, a los profesionales, intelectuales y universitarios, frente a Hillary, que arrasa en sectores más populares.

Mari Pau: Además, tiene una esposa con mucho glamour…..

Eugenia: ¿Quién dice que a ella le falta carisma? Lo que no tiene es esa facilidad populista y casi demagógica que derrocha Obama….

Imma: Yo no acabo de pillarle el aquel a Obama, más allá de la fachada de sus discursos tipo Roosevelt. No sabemos en realidad qué hay detrás.

Eugenia: ¿Y a ese fenómeno Obama no habrán contribuido los medios de comunicación? ¡Se han volcado con él cosa que no han hecho con Hillary¡

Mis preguntas serían: ¿Para defender a Hillary es necesario esto? ¿Se puedan decir más cosas en negativo de alguien al que en su país consideran la gran revelación que les ha devuelto la ilusión por la política y lo público y que ha tenido que sortear grandes dificultades, algunas de las de mayor calado provenientes de su rival en el partido demócrata? ¿Se puede ser mujer y apoyar a Obama? ¿Molesta que lo pueda conseguir sin cuotas ni discriminación positiva?

Lo dicho el feminismo no matará pero parece cuadricular demasiado las mentes.

29 marzo, 2008

mundo analógico-mundo digital

He leído este artículo de Rodríguez Ibarra que me ha parecido muy interesante y como todo él hacía referencia a este otro fui a por él. Creo que ambos hablan de cosas muy interesantes y de alguno de los retos pendientes de nuestro sistema educativo. Que los disfrutéis

27 marzo, 2008

Paradoja

Creo que el feminismo ha demostrado sobradamente que es capaz de vigilar y defender los intereses de la mujer. No hace falta esgrimir pruebas, los resultados de sus políticas están a la vista de todos. La conciencia de género les ha permitido aunar esfuerzos y conseguir cuanto se van proponiendo, y digo van proponiendo, porque las demandas se amplían día a día, y una vez alcanzado un objetivo sólo queda ir a por el siguiente.

Demostrado está también que los hombres carecemos de algo parecido a esa conciencia y no sólo no somos capaces de pensarnos como grupo social sino que en nuestra disgregación infinita muchos trabajan denodadamente del lado contrario. En este contexto es perfectamente comprensible que lo que debiera ser Instituto para la Igualdad, se llame Instituto de la mujer, o que al lado de los estudios de antropología exista una cátedra de estudios de la mujer, o que los grupos sociales que sólo admiten féminas no sean calificados de sexistas.

En este contexto un poco esquizoide es también comprensible que aún cuando los trabajos más duros y arriesgados sean desempeñados por hombres, si de alguna discriminación se hable sea hacia la mujer, que sin embargo puede, sin reproche social alguno, incorporarse al mercado de trabajo o no hacerlo, hacerlo más tarde que el hombre y para las mejores ocupaciones, y retirarse cuando lo considere oportuno. Y además demostrar con estadísticas oficiales que el paro les afecta más. En Ferrol sin embargo hay una gran demanda de trabajo para la construcción naval que no se da cubieto y al mismo tiempo una gran tasa de paro femenina y eso sin contradicción estadística. Ni que decir tiene que si hay que buscar conciliación de vida laboral y familiar en quien se piense sea en ellas, porque total la paternidad está tan desprestigiada que añadirle la condición de padre ausente ya no puede empeorarla más.

En fin, en este mundo de constantes paradojas, donde quienes se han constituido en poderoso lobby de poder acusan a los demás de no se sabe qué complicidades para impedir el progreso de las mujeres, y donde quienes gozan de privilegios dicen que los privilegiados son los de enfrente, donde quienes niegan el debate y discusión acusan a los otros de prepotentes, … en este mundo donde las paradojas no parecen tener límite, como si del mundo al revés se tratase, es en el que nos ha tocado vivir y desenvolvernos y para los que no estamos de acuerdo con la verdad oficial y el pensamiento políticamente correcto el camino a recorrer se nos aparece largo pero la tarea seguramente merezca la pena.

26 marzo, 2008

Un poco de filosofía

Hace unos días calló en mis manos un libro con el título de: Atrévete a pensar*, un libro de introducción a la filosofía, que en su solapa dice cosas como “En una nueva sociedad de la información y la comunicación ya no basta con el eslogan moderno de “Atrévete a saber”. El saber ha dejado de ser hoy un atrevimiento para convertirse en una necesidad y una imposición. Lo que realmente resulta atrevido y urgente es que los ciudadanos sean capaces de pensar y repensar las cosas por su cuenta, sin dejarse arrastrar por los clichés y sin dejarse aplastar por el pensamiento único.
Atrévete a pensar propone la claridad del pensamiento como valor sustantivo y defiende que la transparencia y el rigor en la argumentación favorecen, a la vez, el pensamiento crítico y el diálogo democrático. ……”

A lo largo del mismo he ido descubriendo algunas cosas interesantes en relación con la temática de esta bitácora, por ejemplo el capítulo 3.2 titulado: La tentación de la esencia, donde nos pone en guardia frente al peligro del esencialismo y dice a este respecto “Cuando consideramos una multiplicidad de casos, descubrimos entre ellos semejanzas y diferencias de todo tipo. Pero, cuando queremos encontrar el rasgo esencial –o los rasgos esenciales- característico de todos los casos, corremos el peligro de forzar las semejanzas existentes…. Porque los casos semejantes –sean casos de profundidad, de amistad o de justicia- son semejantes porque exhiben una trama compleja de semejanzas y diferencias.”
Inmediatamente he pensado en la pretensión del género de dividir en dos al mundo: hombres y mujeres, en nada parecidos entre sí, pero donde toda diferencia interna se reduce a la nada, y así sin más se habla de los problemas de la mujer, obviando las diferencias de clase, y las de cultura, obviando incluso la historia, como si la mujer española estuviese acuciada de los mismos problemas que la de hace 20 o 30 años. He pensado en los distintos intentos del feminismo de hacer de todas las mujeres madres, como parece ser la pretensión en los últimos tiempos, como antes lo fue la de hacerlas a todas proletarias.
O el capítulo 4.3 Explicar y desplegar, en el que después de haber explicado que la relación causal no es la única posible ni la más recomendable para muchos fenómenos sobre todo sociales dice, “Veamos también algún ejemplo de esa manera de proceder: el historiador que quiere explicar la aparición del feudalismo, el economista que explica el comportamiento conservador de la bolsa, o el psicólogo social que procura entender la agresividad imprevisible de ciertas tribus urbanas, se enfrentan a fenómenos que no se pueden aislar fácilmente y que, al estar conectados con muchos otros, presentan una enorme complejidad. Por ello, los que examinan fenómenos semejantes normalmente renuncian a buscar una causa que, ella sola, los explique. …..”
Y se me ha venido a la cabeza que sin embargo el feminismo de género y con el nuestra legislación no dudan en explicar la violencia en la pareja, por un único motivo “deseo de dominación”, además unidireccional “deseo de dominio del hombre sobre la mujer” y levantar en torno a este axioma toda una teoría de la relación entre los sexos.

En el capítulo 6 Verdad y conocimiento, dice: “El sistema democrático de una sociedad económicamente avanzada se caracteriza, entre otras cosas, por la aceptación del pluralismo ideológico y político. Esto significa que no existe ninguna instancia social, política, religiosa o de cualquier otra índole, que pueda imponer principios, doctrinas u opiniones. Desde luego, para que las opiniones y las doctrinas pueden ser asumidas o rechazadas libremente, debe haber también libertad para exponerlas, defenderlas y discutirlas en público.” Y más adelante:


“Tengo más bien la impresión que hoy la población sigue viviendo bajo la influencia de presiones ideológicas extraordinarias que a menudo le llegan por caminos indirectos y aparentemente inocentes, sean los de las noticias, las estadísticas o os informes de organismos públicos y privados”

“Es evidente que el pluralismo no puede excluir dos cosas: ni que siga habiendo grupos que reivindiquen hallarse en posesión de la verdad, ni que millones y millones de personas acaben –por tradición, presión social o influencia mediática- uniformados en el pensar o en el actuar”
Y si soy lectores habituales sabréis bien de lo que me he acordado porque desde siempre vengo reclamando el derecho democrático a debatir sobre todas las cuestiones relacionadas con la igualdad, el género y el sexo. Quizá añadir que ya que este derecho se nos viene negando sistemáticamente, no queda otra alternativa que pelear por conseguirlo, como por otro lado hay que hacer casi siempre con los derechos, pelearlos porque nunca se acaban de conseguir del todo.


En el capítulo 7 Las cosas que creemos y a propósito del dualismo dice, “Ahora bien, cuando alguna de estas oposiciones –por ejemplo, la oposición nosotros/ellos- se generaliza y se utiliza para entender y clasificar todo lo que ocurre en el mundo, se obtiene un esquema que no sólo resulta muy pobre y simplificador sino que, en casos como el del binomio nosotros/ellos, también puede convertirse en extraordinariamente peligroso. Los dualismos acostumbran a empobrecer la realidad porque esconde sus matices, modulaciones y claroscuros.”

Evidentemente yo la aplicaría al dualismo nosotras/ellos tan querido por el feminismo victimista.

Quiero quedarme también con una frase a propósito del fin de las ideologías que dice: “La nuestra es una época paradójica: la ideología dominante –la que presiona e influye- simula que ya no hay ideologías”
En el apartado 9.4 Diversidad y tolerancia, se dice: “En una democracia pluralista, la vida moral colectiva abandona la unanimidad y se instala en el diálogo. Y el diálogo presupone la existencia de diferencias, tanto en los juicios morales como en muchos otros campos de la experiencia. De hecho, la diferencia no es un derecho teórico que debamos reclamar sino que es una realidad indiscutible……


… Porque lo cierto y obvio es que todos los humanos somos distintos y que, además, soportamos graves desigualdades, sobre todo respecto a la cultura y las posibilidades sociales. Las diferencias nos constituyen y deben ser reivindicadas; las desigualdades se nos imponen y deben ser eliminadas. Por eso, la reivindicación de la justicia y la igualdad debe hacerse siempre después de haber reconocido la diferencia….

Un proyecto social justo debe querer, en definitiva, que todos lleguen a tener posibilidades semejantes en el tener, en el saber y en el vivir.”

En este último apartado Josep-María Terricabras expresa más un deseo que una realidad ya que lamentablemente el feminismo institucional se ha erigido en el guardián de la moral, único con capacidad para decir qué es bueno y qué malo, qué se ha de entender por publicidad sexista y qué no, qué se deba hacer con la prostitución y dónde comienza y acaba la pornografía, pero también muchos otros ámbitos de la vida familiar, cultural, social y política.

Al llegar al final me sorprendió no encontrar en todo el libro ni una sola referencia ni al género, ni a la legislación relacionada con el mismo, luego observé que el libro había sido editado en 1999. Creo que por eso mismo, por haber sido escrito con antelación a la marea de legislación de género de la pasada legislatura, su valor como instrumento de análisis, de lo que ha sucedido en nuestro país en los últimos años, en relación con la ideología feminista y la legislación de género, no puede ser más interesante. Por eso os ánimo a leerlo pero sobre todo a practicarlo. Este ejercicio será el único que nos puede garantizar dar pasos en firme para conseguir que estas cosas muden de signo.

(*) Atrévete a pensar. La utilidad del pensamiento riguroso en la vida cotidiana. Josep-María Terricabras Editorial Paidós

25 marzo, 2008

Sueltos III

Hace bien pocos días un editorial de El País, aprovechando la publicación de un informe sobre la incidencia de la enfermedad mental, ligaba la mayor propensión de las mujeres hacia este tipo de enfermedad, al hecho de su mayor dedicación al cuidado de otros. Y no seré yo quien lo discuta, pero aguardo a que algún día otro editorial explique a qué se debe que los hombres nos muramos 7 u 8 años antes que ellas, o suframos la mayor parte de los accidentes laborales, además de una mayor tasa de suicidio y no sé cuantas cosas más. Mientras, y como es posible que eso no suceda nunca, o de que incluso se nos haga responsables a nosotros mismos, habrá que seguir combatiendo la misma óptica deformadora: ellas las discriminadas, ellos los discriminadores, y todo dentro de un discurso de la amalgama, realizado sobre la marcha y, ajeno a cualquier criterio de razón y verdad.
No he tenido tiempo suficiente pero estoy seguro de que haber seguido el tratamiento en los distintos medios en relación con el caso de Anna Moreno, la presunta autora de la explosión de Barcelona, hubiera merecido la pena. De entrada llama la atención lo poco que se parecían las versiones de unos medios y otros, incluso la dificultad para establecer el parentesco con el propietario que, si algunos decían era su hermana, de la que además se decia que había sido quien había presentado la demanda, otros hablaban del cuñado y aún del suegro. En relación con los demás detalles había también diferencias notables y en algún medio por momentos parecía que la única víctima del caso era ella. En fin que, como digo, no he tenido tiempo…

Algunos medios pusieron el grito en el cielo por las supuestas zancadillas a Ségolène Royal por parte del aparato socialista, cuando la campaña electoral para la presidencia, hasta el punto de terminar pasando por alto la indelicadeza con la Royal trató la separación de su marido y padre de sus hijos. Ahora uno podría pensar que siendo consecuentes deberían juzgar con el mismo criterio las que Hillary Clinton le está poniendo a Barack Obama, pero al parecer esto es algo que sólo pensamos algunos.

16 marzo, 2008

El feminismo y la derecha

No quería dejar pasar sin un segundo comentario el artículo de Rosa Cobos, Democracia paritaria, ya comentado parcialmente en otra entrada. En este caso para referirme a la afirmación de que la relación del feminismo con la derecha “puede explicarse como la de un profundo desencuentro”.

En su libro: Por mal camino, Elisabeth Badinter al estudiar los origenes de este feminismo se extiende sobre la obra de las que considera sus fundadoras Susan Brownmiller, Catharine MacKinnond y Andrea Dworkin, y a propósito de lo que aquí nos interesa y de la actuación de Catharine MacKinnond, en la página 28 del citado texto dice: “No sólo hizo que la Corte Suprema de Estados Unidos, en 1986, reconociera el acoso sexual como una forma de discriminación sexual, sino que aliada con los lobbies más conservadores y con el apoyo constante de los republicanos, consiguió que se votase en dos ocasiones, en 1983 y en 1984 –en las ciudades de Minneapolis e Indianápolis- la disposición llamada “MacKinnon-Dworkin” contra la pornografía. (la cursiva es mía)

Pero,quizá no haría falta remontarse tan atrás y debiera ser suficiente recordar, que las políticas feministas en EE.UU, Canadá o Europa fueron llevadas a cabo tanto por gobiernos socialdemocratas como conservadores, sin gran distinción entre ambos y, en concreto y referido a nuestro país, recordar que leyes tan representativas de estas políticas como la de violencia, o la de divorio fueron aprobadas por unanimidad de las Cámaras y que la discrepancia del PP con un aspecto de la ley de igualdad como es el de la paridad de las listas electorales, no desmiente la sustancial coincidencia de los conservadores con estas políticas. Desde luego en la pasada legislatura el desacuerdo estuvo más en los matrimonios entre homosexuales y en la asignatura de Educación para la ciudadanía, que en cualqueira de las otras leyes mencionadas. Pero, si todavía esto no fuese suficiente bastaría con dar un repaso a la legislación referida a estos temas en las comunidades autónomas, para comprobar que estén regidas por los socialistas o los conservadores, se produce una sustancial igualdad de las posiciones.

Curiosidad y duda

Ojeo los periódicos y observo que los hombres somos capaces de casi todo. Somos capaces de opinar, comentar, proponer, analizar, hacer humor. Sobre economía, derecho, política, sociedad, cine y televisión y no qué cuantas cosas más, pues hay secciones a las que nunca doy llegado.

En los periódicos de difusión general, sean en papel o digitales, creo que somos amplia mayoría. Pero hay algo a lo que nunca llegamos, y sí llegan las mujeres, aún siendo menor su número en este tipo de medios, y es a hablar de la igualdad entre hombres y mujeres, a comentar alguna de las leyes aprobadas por las Cortes en la pasada legislatura y que, así a primera vista, contienen materia no sólo para algún comentario también para más de una tesis. Pero no, los hombres por ahí no pasamos, y no sé si es por timidez, incompetencia en la materia o porque está establecido en algún sitio, quizá un arcano de nuestra memoria, los hombres no opinamos.

Hoy he vuelto a leer sobre el tema de la pluma de una mujer, pero parece que, de la mano de un hombre eso no es posible (con la excepción de Xosé Luís Barreiro) y la verdad me intriga a saber a qué pueda ser debido. Pasa también en las tertulias radiofónicas o de la televisión, que se puede hablar de todo excepto del tema tabú. Y eso que hay quien califica esa legislación como la mayor revolución cultural y política en mucho tiempo. Hay también quien habla de revolución incruenta, anque creo que habría que ponerse de acuerdo en cómo se miden los damnificados. En fin, que me parece que voy a seguir sin poder satisfacer mi curiosidad y condenado a seguir con mi duda.

15 marzo, 2008

Sueltos II

- Tengo una pequeña, o no sé si tan pequeña, duda ¿por qué tanto hincapié en compartir las tareas del hogar como si hubiera que mirar siempre para la plancha y mucho menos el trabajo a medias con los hijos? ¿Pudiera ser que aquí no habría problema en no compartir, como pone de manifiesto la posición del feminismo dominante a la custodia compartida? Será que las mamás consideran que ese terreno es exclusivamente suyo.

- También me llama la atención lo siguiente: en el anuncio, si tu lees ellos leen, aparecía un padre y su hija; la carátula de presentación del antivirus es un padre protegiendo a su hija; en el anuncio contra el tabaco aparece un padre y su hija… ¿No hay madres, ni hijos (varones)?

- Vivimos en el tiempo de Sexo en Nueva York, y no deja de tener su aquel que con ese título referido a una ciudad tan grande y multirracial, las protagonistas sean cuatro blancas, casi se podría decir wasp; pero también en el tiempo en que los niños devoran Pressing Catch, que en una nueva vuelta de tuerca para hacer más reñida la lucha aparece una mujer como motivo de la discordia y de la pelea del uno con el otro. El embrutecimiento masculino y el viejo estereotipo del chico que salva a la chica parece que, hoy como ayer, no hay problema en que sea cultivado.

- La igualdad puede ser desquite. Tantos años pregonando igualdad y paridad pero cada día más terrenos se configuran como de exclusividad femenina sin que escuche ni una sola voz reclamando otra cosa. Enfermeras, maestras, todo lo relacionado con la judicatura: jueces, fiscales,… además de médicos, profesorado de secundaria, .. pero también empresarias que sólo contratan a mujeres, y en la administración pública allí donde una mujer manda, los equipos son de absoluta mayoría femenina. Tiene gracia, nadie se siente en contradicción ni tan siquiera cuando las mismas personas exigen otra regla para otros puestos.


- La mujer puede jugar con las dos reglas, con la de exigir la paridad allí dónde quiere y negar la igualdad donde le parece. La ideología de este feminismo no podrá nunca escribirse porque la contradicción aparecería a cada paso y, porque lo que vale hoy puede que no sirva mañana y, mejor esperar a ver qué pasa antes de reivindicar el éxito de una política. El lema parece ser sólo aparecer para lo que se ha demostrado válido, mientras tanto mejor que sean otros.


- La situación de la enseñanza es tan precaria que ahora ya no hay que pelear en aquello de los chicos a Ciencias y las chicas a Letras. Ahora las Ciencias no las quieren ni los chicos ni las chicas. Alguien decía también que no había que preocuparse tanto por los resultados del informe PISA ya que muy cerca de nosotros estaban los EE.UU, olvidando quizá que esa comparativa si que no quiere decir nada ya que los EE.UU, a pesar de su pésima escuela pública, tienen las mejores universidades del mundo, se habla incluso de 17 entre las 20 primeras, y son polo de atracción de la inteligencia de otras partes del mundo, cuidando con exquisito mimo todo lo que tenga que ver con la ciencia y los cientificos, yendo mucho más allá de la caricatura de los creacionistas.

- Somos un país que empezamos a estar en todos los récords negativos del mundo: obesidad, consumo de drogas, consumo de televisión, diferentes déficits escolares, etc. y puede pasar una campaña electoral sin que ninguna de esas cosas ni se mencione.

- Cuando lo de la gran ola que barrió el Paseo Marítimo de Coruña, un hombre le salvó la vida a un niño. En el periódico La Voz de Galicia se dio cuenta del asunto, pero hasta donde yo llego, fue el único y eso que buena falta haría despues de tanta noticia con lo masculino en negativo. Desconozco el criterio que rige en estos casos.

Merece la pena

Merece una lectura atenta y sin prejuicios el siguiente artículo de Xosé Luís Barreiro en La Voz de Galicia de hoy:
http://www.lavozdegalicia.es/opinion/2008/03/15/0003_6653531.htm