Las feministas de género dicen tener su razón de ser y su objetivo último en la conquista de la igualdad. Los hechos sin embargo no hacen más que desmentirlas. Quisiera desde este blog no solo denunciar la deriva neofeminista, también combatir la estigmatización de los hombres y reivindicar la dignidad de lo masculino.
06 noviembre, 2011
¿Qué nos está pasando?
24 octubre, 2011
No tienen razón
25 mayo, 2011
¿Colectivo de pringaos?
15 marzo, 2008
Sueltos II
- También me llama la atención lo siguiente: en el anuncio, si tu lees ellos leen, aparecía un padre y su hija; la carátula de presentación del antivirus es un padre protegiendo a su hija; en el anuncio contra el tabaco aparece un padre y su hija… ¿No hay madres, ni hijos (varones)?
- Vivimos en el tiempo de Sexo en Nueva York, y no deja de tener su aquel que con ese título referido a una ciudad tan grande y multirracial, las protagonistas sean cuatro blancas, casi se podría decir wasp; pero también en el tiempo en que los niños devoran Pressing Catch, que en una nueva vuelta de tuerca para hacer más reñida la lucha aparece una mujer como motivo de la discordia y de la pelea del uno con el otro. El embrutecimiento masculino y el viejo estereotipo del chico que salva a la chica parece que, hoy como ayer, no hay problema en que sea cultivado.
- La igualdad puede ser desquite. Tantos años pregonando igualdad y paridad pero cada día más terrenos se configuran como de exclusividad femenina sin que escuche ni una sola voz reclamando otra cosa. Enfermeras, maestras, todo lo relacionado con la judicatura: jueces, fiscales,… además de médicos, profesorado de secundaria, .. pero también empresarias que sólo contratan a mujeres, y en la administración pública allí donde una mujer manda, los equipos son de absoluta mayoría femenina. Tiene gracia, nadie se siente en contradicción ni tan siquiera cuando las mismas personas exigen otra regla para otros puestos.
- La mujer puede jugar con las dos reglas, con la de exigir la paridad allí dónde quiere y negar la igualdad donde le parece. La ideología de este feminismo no podrá nunca escribirse porque la contradicción aparecería a cada paso y, porque lo que vale hoy puede que no sirva mañana y, mejor esperar a ver qué pasa antes de reivindicar el éxito de una política. El lema parece ser sólo aparecer para lo que se ha demostrado válido, mientras tanto mejor que sean otros.
- La situación de la enseñanza es tan precaria que ahora ya no hay que pelear en aquello de los chicos a Ciencias y las chicas a Letras. Ahora las Ciencias no las quieren ni los chicos ni las chicas. Alguien decía también que no había que preocuparse tanto por los resultados del informe PISA ya que muy cerca de nosotros estaban los EE.UU, olvidando quizá que esa comparativa si que no quiere decir nada ya que los EE.UU, a pesar de su pésima escuela pública, tienen las mejores universidades del mundo, se habla incluso de 17 entre las 20 primeras, y son polo de atracción de la inteligencia de otras partes del mundo, cuidando con exquisito mimo todo lo que tenga que ver con la ciencia y los cientificos, yendo mucho más allá de la caricatura de los creacionistas.
- Somos un país que empezamos a estar en todos los récords negativos del mundo: obesidad, consumo de drogas, consumo de televisión, diferentes déficits escolares, etc. y puede pasar una campaña electoral sin que ninguna de esas cosas ni se mencione.
- Cuando lo de la gran ola que barrió el Paseo Marítimo de Coruña, un hombre le salvó la vida a un niño. En el periódico La Voz de Galicia se dio cuenta del asunto, pero hasta donde yo llego, fue el único y eso que buena falta haría despues de tanta noticia con lo masculino en negativo. Desconozco el criterio que rige en estos casos.
Sueltos I
- Algunos os preguntáis, cómo con tantos avances en las políticas feministas y de igualdad la sensación es la de que, en lugar de caminar hacia la superación de roles, caminamos en una dirección bien distinta… Basta con ojear cualquier portada de periódico digital para ver que ellos y ellas aparecen para cosas distintas, en lugares diferentes y con mensajes, en muchos casos, contrapuestos.
- A los padres se nos acusa de ausentes, de poco comprometidos con la educación de los hijos. Quizá sea por eso que ni tan siquiera se nos menciona en las políticas de conciliación de vida familiar y laboral. Es más, a veces se olvidan hasta de los hijos, ya que según la noticia: “los abuelos amparan a las trabajadoras….”, referido al papel de los abuelos en la educación y cuidado de los nietos. Quizá debería corregir y decir que ni siquiera se nos menciona cuando nos muere un hijo en misión humanitaria o en Afganistán. Aunque puede que razón no les falte pues un padre que se pasa en alta mar varios meses, que cuando vuelva vea pocos a los hijos no cambia mucho las cosas. Aunque también recuerdo aquel padre en televisión, panadero por más señas, que explicó que su mujer y su hija lo habían abandonado, porque había estado poco tiempo con ellas. La única duda que me quedó del asunto fue cómo no se dieron cuenta hasta que la hija acabó los estudios superiores.
- Unas amigas me confesaban que venían asombradas de un cursillo para prevenir la violencia de género. Y no sólo por el tono conminatorio en que todo él se desarrolló, de tal modo que quien había dicho ser testigo, fue inmediatamente corregida pues lo que había sido era testiga, pero cuando su asombro fue mayúsculo fue cuando oyeron que deberían considerar como maltrata a toda aquella mujer que declarase que su marido no compartía al 50% las tareas del hogar.
13 febrero, 2008
¿Es posible?
¿Es posible que todo un Presidente del Gobierno pueda hacer esta aseveración? ¿Se puede haber sido Presidente del Gobierno y sostener esto?
Si hubiera consultado al señor Caldera sabría que esto no es así, si hubiese consultado al señor Solbes también.
¿Será sólo ignorancia? ¿Será también que no sabe que en nuestro país una situación en la que un hombre y una mujer cobrasen diferente sería una situación ilegal en la que tendría que intervenir de oficio la inspección de trabajo?
El señor Zapatero creerá que maestros y maestres, fiscales hombre y mujeres, señores y señoras de la limpieza, etc. etc. cobran diferente, o creerá que eso no sucede en la administración pública y pero si en el ámbito privado. Podría seguir haciendo preguntas pero creo que quien debería demostrar algo es quien lo asevera.
A veces, cuando habla de educación para la ciudadanía, tengo la percepción de que habla, más de cosas que están en su cabeza, que de la legislación aprobada por su Gobierno; pero la verdad me parece inaudito que todo un Presidente del Gobierno considere que en su país se está produciendo una ilegalidad de semejante dimensión (no calcularé el 20% del sueldo de 8.000.000 de trabajadoras, pero para mí que es algo más que un pico) y no se haya decidido a intervenir durante 4 años. La verdad inaudito
Habrá alguien que le recuerde al Rey que va desnudo. Recordáis el cuento. Necesitamos alguien que le recuerde a nuestro presidente que esto no es así, como el Rey del cuento precisaba que alguien le recordase que iba desnudo. Si no recordáis el cuento (es muy breve) lo encontraréis aquí.
11 febrero, 2008
Comentario muy interesante
En el blog de Glenn Sacks, uno de los más importantes sobre los derechos masculinos en internet, hay una entrada sobre la feliz idea del PP de reducir los impuestos a las mujeres. http://glennsacks.com/blog/?p=1787#more-1787 Menciona un artículo de Gilles Saint-Paul que analiza la propuesta en profundidad, aquí: http://www.voxeu.org/index.php?q=node/922
Como ves, semejantes derivas en el funcionamiento de nuestro país ya están llamando la atención fuera de nuestras fronteras.Ya se que el inglés dificulta un poco las cosas así que intentaré traducir lo mejor que pueda un par de párrafos del artículo de Saint-Paul, que me parece muy interesante :[...] Todas las objeciones prácticas de la propuesta sugieren que las supuestas ventajas de los impuestos sesgados según el sexo pueden resultar mucho menores de lo que los autores piensan. Pero mi opinion es que una propuesta así está mal y es peligrosa no sólo por esos problemas prácticos, sino porque supone abolir la igualdad ante la ley. Los autores no parecen darse cuenta de que están contribuyendo a la decadencia de las instituciones democráticas.[...]
El Sr. Rajoy, dijo que el objetivo era conseguir la igualdad entre hombres y mujeres, por lo tanto las mujeres deberían pagar menos impuestos que los hombres hasta que se alcance la igualdad. Cuando tal objetivo se consiga, los impuestos sesgados deberían eliminarse.Por "igualdad" el Sr. Rajoy no puede referirse a igualdad de derechos, porque es precisamente lo que la propuesta propone abolir. En realidad, él persigue la igualdad de resultados, pero incluso tal planteamiento es engañoso, ya que un hombre ganará menos que una mujer con las mismas habilidades haciendo el mismo trabajo en la misma empresa. A causa del impuesto, la mujer recibirá en la práctica más paga que el hombre por el mismo trabajo. Por lo tanto, el Sr. Rajoy y los demás que defienden los impuestos sesgados no están interesados en igualdad de resultados, sino en igualdad de estadísticas. Quieren igualar el salario medio y la tasa media de ocupación entre hombres y mujeres.Supongamos por un momento que los políticos están interesados de verdad en tal objetivo.
La pregunta es: ¿cuántos derechos civiles están dispuestos a abolir para alcanzar estos objetivos de planificación Staliniana? Las leyes anti-discriminación ya regulan las políticas de salarios y contratación de las empresas. Ahora se nos dice que eso no es suficiente y que los impuestos deben discriminar según el sexo. Dado que siempre hay alguna estadística que difiere entre dos grupos, siempre habrá alguna razón para que el gobierno socave los derechos constitucionales con la excusa de arreglar las desigualdades.
Pero sería ingenuo creer que si alguna vez se alcanza la igualdad las políticas discriminatorias desaparecerían. ¿Quién puede creer seriamente que la bajada de impuestos para las mujeres propuesta por el PP se eliminaría el dia que las mujeres trabajen tanto y ganen lo mismo que los hombres en media? Las estadísticas que hay que igualar son escogidas cuidadosamente de acuerdo a la agenda política de "organised interest". En vez de eliminar las políticas igualadoras cuando se alcanza el objetivo, lo que se hace es cambiar el objetivo hacia alguna otra estadística que justifique mantenerlas o introducir otras nuevas. Un ejemplo es cómo el debate del alcance de las mujeres en las universidades se modificó para centrarse exclusivamente en las carreras científicas en cuanto las mujeres se convirtieron en mayoría en practicamente todas las demás áreas.
Y todavía no hemos oido ninguna propuesta de "igualdad de resultados" defendiendo políticas de discriminación a favor del hombre en áreas en las que las mujeres van mejor, como la educación o la esperanza de vida.Entonces, ¿qué tenemos aquí? La "igualdad ante la Ley" se escribió en las constituciones en la época de la ilustración no sólo porque se creyera en ella, sino como garantía de que la democracia no degeneraría en tiranía. Si eliminamos los derechos individuales, una mayoría puede imponer un daño arbitrario a cualquier minoría. [...] el alza de la "corrección política" nos ha conducido a una situación donde los hombres son la única minoría a la que se puede perjudicar a cambio de beneficios electorales.
10 febrero, 2008
Dolores que no duelen
Y con toda la crudeza del reportaje, que creo es mucha, máxime si le añadimos guindas como la opinión de las mujeres juristas, o las situaciones en que uno paga la hipoteca de la vivienda en la que ahora vive la ex-pareja junto a su compañero, o el dato de que de las 202 viviendas que la Comunidad de Madrid destinará a cubrir esta carencia se reparten con el siguiente criterio: "En el primer paquete, consistente en 40 viviendas, 38 han ido a parar a mujeres y sólo 2 a hombres". Con todo y eso estoy convencido de que lo que el reportaje avanza es sólo la punta del iceberg de un problema de muchísima mayor dimensión. Quizá sólo haya que detenerse a mirar la proliferación de hombres que cada día en mayor número llenan las calles abandonados de todo el mundo.
Y por un momento, he pensado que hay dolores que duelen y dolores que pasan desapercibidos. Me refiero claro está a dolores de tipo social, esos dolores que vivimos indirectamente, dolores como el que sentimos con un reportaje como el anterior. Y he pensado que los dolores de los hombres es como si fuesen menos dolores. He pensado en los 1.000 muertos anuales en accidente laboral, o los veintitantos guardias civiles que se suicidan al año, o el elevado porcentaje de separados y viudos incapaces de afrontar su nueva situación, o los 11 marineros muertos en lo que va de año, y he pensado que esos dolores los sentimos menos porque sencillamente permanecen en el silencio.
En el silencio y en el olvido. Como diría una feminista son invisibles para la sociedad. En alguna otra entrada he recogido que un accidente laboral en el que habían muerto 6 trabajadores no había sido portada de ningún periódico de los de gran tirada y me supongo que tampoco de los de menor, a excepción seguramente de la localidad donde se había producido. Pero estoy por asegurar que lo mismo sucede con los más de 1.000 al año. Y estos también dejan familia. Seguramente se trata de un asunto sobre el que sería muy conveniente que reflexionásemos un poco más.
23 enero, 2008
La lógica de género
En esta tarea de poner en entredicho la “marcha hacia la igualdad” diseñada por el feminismo de género y puesta en práctica por los distintos Gobiernos de este país, desde el lado masculino, está casi todo por hacer y, en ausencia de cualquier resistencia, está claro que aquí puede suceder cualquier cosa como pone de manifiesto la última propuesta del PP de rebajar el IRPF a las mujeres.
Si las democracias se caracterizan por una serie de contrapoderes que moderan los distintos poderes, en el caso del “género” se trata de un poder con tendencia al absoluto, carente de cualquier contrapoder, pues más allá de ciertas declaraciones formales todas las fuerzas políticas están haciendo suyo sino el ideario, si al menos, la deriva discriminatoria para el hombre, que el mismo supone. Sería interesante indagar que número de personas no se consideran dignamente representadas en las Cortes Generales, en relación con estos temas.
Que una propuesta de ese estilo, según la cual una mujer que ganase mucho más – 3,4,5… veces más- que un hombre tendría derecho a una deducción en renta de la que el hombre carecería, pone al descubierto que frente al género la critica política, social y cultural desaparecen completamente y solo hay lugar para el silencio. Pero también, que cualquier lógica: matemática, fiscal, la que sea, dejan de tener validez cuando de propuestas de género se trata.
El caso de la discriminación salarial que se maneja todos los días, en todos los foros, con un porcentaje diferente en cada uno de ellos, y que está en la raíz de esta propuesta del PP supongo pasará a la historia como el mayor fraude intelectual masivo de todos los tiempos pero mientras tanto ahí está para asombro de cualquier persona que no se pierda con los números. Y de poco va a valer la demostración de Wonkapistas de que las mujeres entre los 16 y los 29 años ganan por hora trabajada un 6% más que los hombres. Eso al margen de que es falsa la afirmación de que un hombre y una mujer ganan diferente desempeñando el mismo puesto de trabajo, como por otro lado estarían obligados a hacer cumplir todos los organismos públicos y privados en este país, a riesgo de incurrir en delito perfectamente recurrible ante cualquier tribunal de justicia.
Que ante tal propuesta guarden silencio la mayoría de la clase política, los opinadores de uno y otro lado, pero sobretodo los sindicatos, lo que hace es poner de manifiesto que frente a estas cuestiones rige una lógica diferente, frente a la cual los agentes sociales muestran la más absoluta desorientación, incluso cuando la propuesta, como en este caso, toca al núcleo central de su actividad y la razón de su existencia. Si los sindicatos pelean por evitar la discriminación salarial pero luego transigen que la norma fiscal los desiguale, qué sentido tiene su actividad. Pues eso sería lo que sucedería. El convenio fijaría unas retribuciones para tal puesto al margen de si quien lo ocupase fuese hombre o mujer, pero la norma fiscal haría que la mujer ganase más porque su retención y su impuesto serían menores.
08 enero, 2008
El iceberg asoma
En cualquier caso no os hagais excesivas ilusiones. Seguiremos escuchando la eterna canción de la discriminación salarial de la mujer, mientras este dato se pueda seguir ocultando, porque una vez destapado, lo que oiremos será que si las mujeres ganan más es porque lo valen. En fin, yo que no me precio de estadístico, ni de sociólogo, me presuponía unos datos como esos, pero al parecer debo ser una “rara avis” porque, aun cuando esa sea la realidad, se nos seguirá vendiendo la mentira de la discriminación salarial, o lo que se tercie, con el silencio cómplice de muchas y muchos, que por honestidad intelectual y profesional debieran reaccionar frente a tanta ciencia ficción, mentira y desfachatez. Quizá sea el signo de tiempos y será posible seguir haciendo creer a tirios y troyanos que, la verdad no es lo que sucede, sino lo que dicen que sucede. Y no me consuela nada aquello de que, no se puede engañar a todos durante todo el tiempo. A largo plazo todos calvos.
05 enero, 2008
Meicende y Coín
Se aprueban leyes inspiradas en la perspectiva de género. Los tribunales imparten justicia ateniéndose a estos principios. En base a esta ideología se imparten cursos para el personal de los juzgados, la policía, para el personal sanitario y, como no, a los medios de comunicación y el resultado no puede ser otro: la prensa recoge como primera víctima de la violencia de género, incluso como me hace saber Athini, como violencia en el seno de la pareja, el caso de Coín, aún cuando, con antelación se había producido la muerte de Florentino Varela Liñares, presuntamente asesinado por su esposa en Meicende (A Coruña) y ésta haya quedado en libertad provisional con cargos.
Como también me comenta Athini, la presidenta del Observatorio para la Violencia Doméstica y de Género, ha emitido un comunicado lamentando la muerte de la mujer, no así la del hombre.
Como hombre, aunque creo que antes de eso como persona, me repugna un distingo de ese tipo. Creo que tan reprobable es un caso como el otro y si quizá este tipo de distingos en otras ocasiones puedan resultar inadmisibles, frente a dos casos como los mencionados la diferenciación, si se prefiere la desigualdad, me parece todavía más escandalosa. En fin, siendo esta la situación, sorprende que el pensamiento políticamente correcto y la intelectualidad oficial, sigan actuando como si las ideologías hubiesen muerto o se limitaran a las diferencias políticas entre PP y PSOE, y dado que, vivimos en el mejor de los mundos posibles, la única preocupación consistiese en discutir como “gestionar la complejidad de la sociedad moderna”.
Lamentablemente, ha pasado a convertirse en oficial una ideología que no sólo no ha sido, ni lo está siendo, suficientemente discutida sino que, cuantas veces se ha intentado hacerlo, por ejemplo, en el momento de la discusión sobre la Ley contra la violencia de género, el debate ha sido acallado y eso, a pesar de su profundo contenido en relación con lo que significa la justicia y la igualdad, a pesar del increíble abismo de separación que marca entre hombres y mujeres, y de la, a mi modo de ver, insostenibilidad de sus propuestas en el plano intelectual y moral, que casos como el que ahora comentamos, pero muchos otros, no hacen sino recordárnoslo.
05 diciembre, 2007
Homo paganus
03 diciembre, 2007
Reportaje
No sé a vosotros, a mi casi me resulta imposible imaginar que puede haber alguien del sexo femenino en esa relación. Pero donde creo que el reportaje gana altura es en la siguiente descripción:
“Son las 18.50 cuando, por fin, asoman los primeros dibujos animados de la programación vespertina. Es Xabarín Club, un programa infantil en el que se incluyen las aventuras del Sarxento Keroro y la serie titulada Cousas de tolos (Cosas de locos). Su argumento, tal y como lo describen en la web de la Crtvg (Televisión de Galicia), es bastante realista: «Día a día da familia Bakabon (Tontobón na edición española), integrada por un pai completamente estúpido, un fillo maior igualmente parvo, unha nai doce e comprensiva, e un fillo pequeno, Hajime, que é un auténtico xenio». Como la vida misma.
(las negrillas son mías). El reportaje es de una periodista que seguramente cualquier otro día denunciará la discriminación de la mujer o el lenguaje sexista, de momento una familia integrada por un padre completamente estúpido, un hijo mayor igualmente idiota y una madre dulce y comprensiva, le parecen como la vida misma.
27 noviembre, 2007
Cita de E. Badinter
“… ¿Por qué entonces inflar las estadísticas de violación, que por su naturaleza son tan difíciles de conocer, sino para explotar más de lo necesario la imagen de la mujer víctima del hombre violento?
Las estadísticas de acoso sexual apelan al mismo tipo de comentarios. Al anunciar la próxima ley europea ya evocada sobre el acoso*, la comisaria Anna Diamantopoulou ha recordado que “del 40% al 50% de las mujeres en Europa han recibido avances sexuales no deseados” y que “en algunos Estados los han sufrido el 80%”. Sin hablar del “beso robado” tan caro a Trenet y a Truffaut. ¿Qué se computa entre los “avances sexuales no deseados? ¿Un gesto a destiempo? ¿Una palabra de más? ¿Una mirada muy insistente? Pero, como muy bien destaca Katie Roiphe, la dificultad con estas nuevas reglas, es que los avances sexuales no deseados forman parte de la naturaleza e incluso de la cultura: “Para recibir una atención sexual deseada, es necesario dar y recibir algunas no deseadas. En verdad, si no se permite a nadie asumir el riesgo de ofrecer una atención sexual no deseada, seríamos todos criaturas solitarias.”
La consecuencia de esta evolución es la generalización de victimización femenina y de la culpabilidad masculina. Sin llegar a los excesos de A. Dworkin o de C. MacKinnon, la mujer adopta poco a poco el estatuto de niño: débil e impotente. Del niño impotente, tal como se lo concebía con anterioridad a que Freud lo definiese como un “perverso polimorfo”. Del niño oprimido por los adultos contra los cuales no puede nada. Se vuelve a los estereotipos de antaño –a los tiempos del viejo patriarcado-, cuando las mujeres, eternas menores, apelaban a los hombres de la familia para que las protegieran. Y visto que hoy ya no hay hombres para protegerlas, el patriarcado es sustituido por el “viriarcado”. Todos los hombres son sospechosos, y su violencia es ejercida por todas partes. La mujer-niño debe remitirse a la justicia como el niño que solicita protección a sus padres.
Lo que molesta más de este enfoque no es evidentemente la denuncia de la violencia contra las mujeres, sino la causa a la que se asigna esta violencia. No se trata de condenar a los obsesos, los malvados y los perversos. El mal es mucho más profundo porque es general y afecta a la mitad de la humanidad. Es el principio mismo de la virilidad lo que es puesto en cuestión. MacKinnon y Dworkin pueden afirmar que la male dominance es el efecto de nuestra cultura, la acusación colectiva, “siempre y en todo lugar” hasta conferirle un aire natural, innato y universal que causa horror. Es necesario cambiar al hombre, se nos dice, es decir, su sexualidad, porque es en ella donde enraíza la opresión de las mujeres en el sistema social.
En Francia, se evita acusar explícitamente a la sexualidad masculina, pero poco a poco un consenso se ha fraguado entre las universitarias para designar las relaciones hombre/mujer como relaciones sociales de sexo y hacer de la “dominación masculina” la ultima ratio de la desgracia de las mujeres. Con ocasión del Día de la mujer, el 8 de marzo de 2002, Francine Bavay et Geneviève Fraisse publicaron en Le Monde un artículo titulado “La inseguridad de las mujeres” que oportunamente venía a recordar todo esto. “La violencia está sexuada, decían, porque tanto el robo como la violación pertenecen en primer lugar a los hombres (....) La violencia está sexuada, expresión de una sociedad que está, en el mundo entero, estructurada por la dominación masculina”. Para citar a continuación “que las brutalidades, de la violación a la lapidación, del acoso sexual a la prostitución, del insulto al desprecio, son los signos repetidos de un poder de dominación”.
Incluso si es defendible en la forma, se ha substituido la condena del abuso masculino por la denuncia incondicional del sexo masculino. Por un lado Ella, impotente y oprimida; por otro El, violento, dominador y explotador. Helos ahí, el uno y la otra como opuestos. ¿Cómo no salir ya de esta trampa?”
* Se refiere a una Ley europea de la que la vigente en nuestro país es una transposición.
25 noviembre, 2007
Custodia compartida,ya
El padre de nuestro ejemplo está autorizado a estar con su hijo cuatro noches al mes (es decir, papá el 13%, mamá el 87%), no tiene derecho a codecidir ni siquiera sobre el lugar de residencia del menor, aunque se lo lleven a 1.000 kilómetros y, lo que es mucho peor, en la mayoría de los casos está sometido a la tortura psicológica constante de ver cómo se le escapa la infancia de su hijo entre chantajes e intentos de manipulación sin poder llamar a ninguna puerta -absolutamente ninguna- del Estado.
Quizá los estrategas de campaña deberían pensar que, para un padre desesperado, más importante que los impuestos, los Estatutos, el talante e incluso la fidelidad ideológica, puede ser el gesto de negar el voto a quien no contemple claramente en su programa la custodia compartida, única forma igualitaria en estos casos. Cientos de miles de votos pueden depender de eso y sólo de eso. Piénsenlo.- Raúl García Martín. Granada.
Esta carta al director la he extraído de El País de hoy. Quiero al traerla aquí mostrar mi más decidido apoyo o todo lo que la misma contiene. Entiendo que esta es la forma de avanzar que nos queda a los hombres, exigir nuestros derechos y buscar el apoyo de otros que puedan estar en la misma situación. También, cómo no, constituir plataformas donde sea posible discutir nuestros problemas y compartir ideas. Los partidos políticos sólo nos tomarán en serio cuando realmente se den cuenta de que somos muchos los que no aprobamos la actual marcha de las cosas en relación con la igualdad, entre ellas la custodia compartida.
22 noviembre, 2007
Educación en Cataluña
con el expresivo título de: Catalunya, a la cola de España y la UE en la calidad del sistema educativo, nos situa de nuevo frente al doble drama que estamos viviendo en nuestro país, el fracaso estrepitoso de la escuela, al tiempo que las autoridades educativas actúan como si vivieramo en el mejor de los mundos posibles.
20 noviembre, 2007
Lecciones de feminismo de género
La clase de las mujeres está constituida, en esencia, por abnegadas madres que deben compaginar el trabajo fuera y dentro de casa, su condición más característica es la pobreza y la entrega a los demás, viviendo subyugadas a sus maridos, padres, hijos, ….. Eso de que existían y existen mujeres que no dan palo al agua es una mentira más de las muchas del patriarcado.
La clase de los hombres está constituida por unos seres de los que los rasgos más característicos son: la violencia, la competitividad, la prepotencia, viven como padres ausentes y de los que se desconoce su lado bueno. Las historias aquellas de emigrantes esforzados no esconden más que aventureros capaces de abandonar a sus familias, lo de los pluriempleados si algún día fue verdad, sería porque poco se debía trabajar en cada empleo. La de los padres amantes de sus hijos, pertenece al género de la ciencia ficción.
Las tareas del hogar hay que compartirlas, de las otras ya se encargará… ¿el mercado? ¿ellas? ¿ellos? ¿el feminismo de género? ….
Los hombres y mujeres debemos ser iguales en derechos y deberes, pero nada hay de malo en que la obligación de hacer la mili sea sólo de ellos, incluso la de ir a la guerra, ese invento es suyo, o viajar en cayuco, trabajar en la mina, la construcción o en alta mar… Para todo lo demás: ocupar cargos políticos o de representación, cátedras universitarias, participación en los consejos de administración, ahí sí sería una muestra más del machismo de la sociedad el que no se mantuviera la paridad. Incluso que las mujeres gocen de una administración paralela encargada de promover y proteger sus cosas. Nadie se debe soliviantar tampoco porque desde un medio público de comunicación se celebre que la inmensa mayoría de los que superaron las pruebas de fiscal sean mujeres, rácano, por no decir otra cosa, sería quien no quisiese reconocer su superioridad como estudiantas de Derecho….
También es fácilmente comprensible que, por el bien de los hijos, en caso de separación sea la madre quien mantenga la custodia de los mismos. La custodia compartida no es más que una trampa de los maltratadores, dividir a los hijos por la mitad no puede ser más perjudicial para ellos. Incluso es lógico que ella se quede en el domicilio familiar, sigue siendo lo mejor para los hijos. Que después de las pensiones respectivas, a él no le quede dinero, no ya para una vivienda del mismo nivel, sino para cualquier vivienda y tenga que irse a vivir a la calle, ¡ya se encargarán las estadísticas de demostrar que las pobres son ellas, aunque cada día todos veamos un mayor número de varones vagabundos y mendigos¡.
Si un adolescente varón colecciona revistas pornográficas, qué vergüenza, pero en fin, es lógico, los hombres son todos unos salidos, algunos incluso unos cerdos salidos. Las chicas que coleccionan juguetes eróticos demuestran no sólo que saben estar al día y gozar de su cuerpo también su independencia y su madurez.
Basta con mirar cámara café para ver la diferencia, cómo ellas saben lucir sus encantos, mientras ellos, sobretodo uno de ellos, sí el más graciosillo, no puede disimular su baboso comportamiento que solo esconde aviesas intenciones.
Antes se decía que los hombres eran más inteligentes porque triunfaban más, pero no era más que una falsedad de la sociedad machista. Ahora se dice que las mujeres son más inteligentes emocionalmente, pero que nadie, por dios, vaya a comparar una cosa con otra, porque una cosa es hablar de inteligencia y otra bien distinta hablar de inteligencia emocional, de la que según todos los estudios se desprende que las mujeres obtenemos mejores resultados y eso nos hace más capaces para la vida, lo cual nos da una cierta superioridad, superioridad que nadie debe entender como prepotencia como se entendía antes por los hombres con aquello de que eran más inteligentes, cosa que por otro lado está requetedemostrado que no es cierta, al contrario que lo de la inteligencia emocional…..
¡Que no quieren caldo, dos tazas¡ ¡Qué tanto hombre del tiempo¡ Ahora se van a enterar de lo que vale un peine y comprueben que en adelante no va a haber más que mujeres del tiempo, y comentaristas deportivas y no comentaristos como hasta el presente, incluso se enterarán de lo que cansa escuchar como sintonía de la vuelta ciclista una canción no instrumental, sino una con voz y letra, para que aprendan bien la lección….. ¡Qué tanto aguantar y tanta consideración¡ Que no se merecen nada, qué hay que ver cómo nos trataron y nos siguen tratando, envidiosos de nuestros éxitos.
Desde algunos medios de comunicación se sostiene que las universidades y los centros de investigación, los tribunales de justicia y de los otros, las reales academias y demás que no mantienen una representatividad paritaria no pueden catalogarse más que como instituciones machistas. Claro, que luego sorprende que esa misma regla no la apliquen para sí y si el director es hombre, lo es el 99% de los que escriben en su sección de opinión, o la totalidad de sus humoristas, o …….. En fin, la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. ¡Ojo¡ sólo pretendo señalar la incoherencia y el oportunismo. Para mi las instituciones deben estar ocupadas por aquellos o aquellas que hayan hecho mérito para estar. Desde luego para nada comparto que los premios se entreguen un año a ellos y al siguiente a ellas. Me parecería tan absurdo como exigir que en el quiosco hubiese el mismo número de revistas masculinas y femeninas, o que del presupuesto familiar hubiese que dedicar las mismas cantidades a cosméticos para él y para ella.
Leí recientemente en El País una carta al director firmada por mujeres en las que negaban cualquier autoridad moral a las mujeres occidentales para criticar el velo musulmán, pues según su argumento, también ellas (las occidentales), demostraban su sumisión al hombre con sus escotes apuntados, sus vestidos ceñidos y no sé cuantas cosas más. Lo cierto es que me entró una gran congoja porque de repente se me ocurrió pensar que, sin que yo me diera cuenta, quizá estaba siendo responsable de la fiebre que les entró a las concejalas del PP, las militares, y las concursantes del Gran Hermano de fotografiarse desnudas para Interviú. Luego se me pasó el susto y pensé que si eso fuera cierto los de Interviú me tendrían que estar debiendo algún dinerillo…
En nuestro país algunas cosas suceden a destiempo. Por ejemplo Educación para la Ciudadanía se implanta cuando el concepto mismo de ciudadanía ha perdido toda su virtualidad. A estas alturas todos y todas debiéramos saber que la sociedad no está compuesta por ciudadanos y ciudadanas iguales en deberes y derechos, sino por los géneros entre los que el reparto de derechos y obligaciones responde a otros criterios que no el de igualdad. (El concepto de ciudadanía nació con la Revolución Francesa con la intención de superar la situación de desigualdad en derechos y deberes de las personas según el estamento social al que perteneciesen y en la intención de que todos y todas fuéramos iguales ante la Ley. Alguien ha dictaminado que eso está caduco, de tal modo que, en nuestro país en la actualidad, la legislación y la jurisprudencia marcarán diferencias no en función de algo que no existe como son los estamentos, pero si en función de algo creado ad hoc los géneros)
Por cierto siempre he oído que el concepto de género se hacía necesario para diferenciar lo cultural de lo biológico y superar así el concepto de sexo; pero lo cierto es que hasta donde yo sé los tribunales a lo que se atienen es al sexo, utilizando lo del género como absolutamente sinónimo. No acabo de ver las ventajas de este concepto excepto para llenarlo de contenido ideológico y fundamentar con él una teoría seudomarxista de las clases sociales (las de verdad desaparecen para ser sustituidas por los géneros) que sirva de parapeto y coartada a las discriminatorias propuestas del feminismo que lo sustenta. Eso por no entrar en este momento en la cuestión de qué posibles efectos pueda tener el hecho de que mientras la Constitución a lo que hace referencia es a la no discriminación por razón de sexo, en algunas leyes lo que aparezca sea el género.
Por cierto los hombres somos unos machistas o, más bien deberíamos decir machistos.
(En esta entrega he procurado un tono más humorístico de lo habitual. Cuando terminé dudé mucho si colgarla o no. Al final me he decidido a hacerlo porque espero no molestar a nadie, ni dar la impresión de que me tomo a choteo aquello de lo que hablo. Sé que son cosas muy importantes, pero también sé que la ironía y el humor son armas de las que muchas veces debemos echar mano para llevar incluso los aspectos más duros y pesados de la existencia o para señalar las incoherencias e incongruencias de un discurso que se cae por todos los lados)
17 noviembre, 2007
100
Un poco por casualidad me he dado cuenta que esta es la entrada número 100 del blog y aunque no haya grandes cosas que celebrar, quiero aprovecharla para animaros a continuar en esta verdadera tarea de pioneros y, cómo no, a perderle el miedo a expresarse abiertamente. Bastante lamentable es que muchos hombres permanezcan mudos por miedo a represalias. La libertad como siempre hay que ganarla ejerciéndola. Lástima que no parezca formar parte del ideario feminista el debate abierto y democrático.
En mi caso, y como ya dije en algún otro sitio, el pasar de la cincuentena me da una perspectiva de las cosas muy difícil de arrebatarme (de otro modo lo tendría crudo) o de tergiversar, porque es mi propia biografía y, en relación con ella, de algunas cosas estoy seguro, como de que hubo muchos momentos en los que no he dudado en ponerme del lado de cuantas demandas de las mujeres me parecieron justas, como seria reescribir la historia negar que en el ideario de todos los que participamos en el combate contra el franquismo y por las libertades no sólo pensábamos en la libertad de expresión, o en la legalización de los sindicatos, también en la plena igualdad jurídica de hombres y mujeres, en leyes como la del divorcio y tantas otras que hicieran real esa igualdad, y en ese combate estábamos juntos hombres y mujeres y mujeres y hombres y no precisábamos para nada del género para saber ponernos en el lugar del otro, en mi caso de la otra.
Por eso descubrir 20 años más tarde que uno por ser un varón pertenece a un grupo dominador y abusador, un grupo cuya vocación es mantener sometidas a las mujeres, un ser que lo mejor que se puede hacer con él es cambiarle su naturaleza, me parece un sarcasmo inadmisible, que como no puede ser de otro modo estoy decidido a combatir, y al servicio de esa idea he puesto este blog.
En relación con la “igualdad” hay muchos tabúes y no es el menor la autocensura y el miedo con el que muchos hombres afrontan la idea de pronunciarse sobre las muchas injusticias que a diario se viven en relación con tantos asuntos con ella relacionados.
Es un tabú el hecho mismo de que nadie, y con ese nadie me refiero a alguien realmente relevante en el panorama político, social o cultural, se haya decidido a ponerle voz a tanto silencio, se haya decidido a ponerle voz y freno a tanto dislate. Es difícil entender, en un país en el que cualquier cosa puede ser motivo de controversia y de debate, el silencio espeso que sobre estos asuntos reina y donde de escucharse alguna voz, siempre es del mismo lado. Aquí si que parece vigente un pacto de silencio, como si las palabras pudieran desbaratar tanto tinglado.
Pero de lo que no me cabe duda es de que la pequeña brecha que estamos abriendo, el pequeño espacio de libertad que estamos creando no puede más que ensancharse y crecer, porque no es sólo ya que se estén cometiendo injusticias cada día contra el hombre y eso no deba permanecer callado es que, aunque así no fuera, en un momento como el presente en el que a la sociedad se le está dando una vuelta como de calcetín, no debe suceder que los hombres permanezcamos mudos y en silencio.
28 julio, 2007
Sobre la igualdad
Algún día habrá que escribir un libro con ese título, que podría llevar como subtitulo “O de cómo en nombre de la igualdad se consagran todo tipo de diferencias” incluso matizar esto último aclarando que “más que, de todo tipo de diferencias, habría que hablar de las diferencias que establece la perspectiva de género”.
Podría tratar quizá aquello de que las compañías de seguros no pueden establecer primas diferentes, según el sexo, en los seguros de atención médica, porque atentaría contra la igualdad (la maternidad las encarecería) pero si en los de vida (los hombres tienen una esperanza de vida muy inferior a la de las mujeres) donde por lo visto no atentaría. Claro está que en un caso a quien no se discrimina es a la mujer, pero en el otro a quien se discrimina es al hombre, hasta el punto de que su seguro de vida de un hombre puede ser el doble de costoso que el de una mujer y en muchos casos de más del doble.
Podría dedicar un extenso capítulo a aquello de la perfecta intercambiabilidad de los sexos a la hora de establecer la paridad en las listas electorales, los consejos de administración de las empresas, los tribunales de baremación para cubrir determinados puestos de trabajo, pero no a la hora del servicio militar obligatorio, la obligación de ir a la guerra o sencillamente trabajar en la construcción.
Extenderse sobre el hecho de que se puede exigir por ley el reparto del trabajo dentro de casa, pero no fuera, incluso olvidarse de que se podría establecer algún tipo de compensación entre uno y otro. Establecer, que las organizaciones feministas tienen derecho a formar parte de los consejos de redacción de los medios públicos de comunicación para vigilar que no ofrezcan una imagen estereotipada de los sexos, al tiempo que, en esos mismo medios, la publicidad promueve constantemente la imagen de que si alguien se duerme en el cumpleaños del niño es él, si alguien ronca con grave prejuicio para la salud de ella ya sabemos quien es, o si alguien comete la irresponsabilidad de no hacer caso de su hijo de escasos años y arroja el bosque una botella que terminará provocando un incendio devastador…… (dejo para vosotros que adivinéis de quién se trata). Ellas, sin embargo, lo valen.
Que en tiempo de paridad la custodia de los hijos se de a las madres y se niegue a los padres como si fuera ley de la naturaleza, o que, en caso de separación, quien deba abandonar el domicilio conyugal sea él. Que por sistema, en los juzgados la presunción de inocencia y credibilidad se le aplique a ella, sin embargo la de culpabilidad sea la que predomina para él.
En fin, podría tratar, como veis de una compleja y tupida red de desigualdades, en el reino de la igualdad, pero como son tantas y tan variadas dejaré algunas para otro día.
16 abril, 2007
Fracaso educativo
En el último número de Magisnet.com dos artículos nos recuerdan: el primero, http://www.magisnet.com/articulos.asp?idarticulo=2509 el altísimo fracaso escolar en nuestro país, y un segundo, que estudia la década 1991-99 http://www.magisnet.com/articulos.asp?idarticulo=2524, rebate de forma contundente el último argumento esgrimido por las autoridades educativas para disfrazar, cuando no negar, la grave crisis de nuestro sistema educativo, cual es el determinismo de que la educación de nuestros alumnos hoy depende del nivel educativo de sus padres.
El artículo demuestra bien a las claras que ese determinismo desde luego no funcionó en la década estudiada por lo que, sería bueno que se comenzase a modificar la doctrina oficial en relación con este asunto y se empezara a asumir de verdad que un país como el nuestro no se puede permitir un sistema educativo con un nivel de fracaso escolar del 28´5 % (20’7 % en chicas y 35´9 en chicos), sin nivel de excelencia, lo que nos sitúa en posiciones próximas a países como Méjico o Turquía y a años luz de países como Finlandia, Japón o Corea.
Desde luego no se debe a la casualidad que la política en relación con el I+D+i no sea capaz de despegar, o que nuestro nivel de productividad sea de los más bajos de Europa, ni tampoco que el desequilibrio de nuestra balanza comercial sea cada vez mayor, porque todas esas cosas están relacionadas y los únicos que parecen no querer verlas sin anteojeras son nuestras autoridades educativas.
En relación con el diferencial entre chicos y chicas sería bueno que se dejara de explicar en base a ocurrencias y se comenzasen a arbitrar medidas efectivas, pues si como media para toda España el nivel de fracaso de los chicos es del 35´9, en varias comunidades está en el entorno del 50% y ese sólo dato debería ser suficiente para encender todas las alarmas. Que algo así pueda ser considerado o no diferencia de género lo dejo para las expertas en la materia, pues para mi sería suficiente que se tomase nota del dato y se abordase como es debido.