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18 mayo, 2010

Sociedad blindada

Cada día que pasa se hace necesario blindar un nuevo espacio, porque como si de una epidemia se tratase la violencia y el maltrato está en todas partes, se hace preciso blindar a los profesores declarándolos autoridad pública, pero también a los sanitarios, y ahora ya se habla de seguir esta pauta en  todos los ámbitos de la administración pública.  El procedimiento por lo demás sigue un esquema simple basta que en la prensa aparezcan una serie de números que elaboran los interesados en que tal cosa suceda y al poco tiempo eso se ve plasmado en una Ley. No se escapa que son los sectores más feminizados de la sociedad donde esa exigencia aparece antes y con más fuerza y donde acaba por imponerse tal procedimiento. Tampoco que encaja perfectamente con los postulados de género que sostienen una innata naturaleza agresiva del varón hacia la mujer.

Lo cierto es que nuestras sociedades, cada día que pasa, no sólo no progresan en civismo y educación, como por otro lado cabría esperar que estuviera sucediendo como consecuencia de la mayor presencia femenina en el ámbito público y el reforzamiento de su autoridad tanto en el público como en el privado, de la pérdida de autoridad de la figura del padre y de la práctica desaparición de la del maestro, sempiternos ejemplos de educadores en la violencia con sus prácticas autoritarias y represivas, del  endurecimiento del Código penal, de las intensas campañas a favor de la igualdad y contra la discriminación, y de  iniciativas como la educación para la ciudadanía y tantas otras que desde las distintas administraciones se llevan a cabo a favor de un mundo más humano y civilizado, y más bien lo conseguido parece todo lo contrario: multiplicación en número e intensidad de la violencia, también en el ámbito escolar, no digamos en el familiar donde las agresiones de hijos a padres se multiplican cada año que pasa…


P.D.Los adolescentes están pidiendo a gritos autoridad.

5 comentarios:

  1. Anónimo5:34 p. m.

    Sólo dos cosas que no sé hasta qué punto son significativas del mundo en que vivimos:

    - Ayer escuché en la tela que había una encuesta según la cual la afluencia a los bares aumentaría un 30% si se prohibiese completamente el fumar en los mismos.

    - Ahora ya se publica separada de la del conjunto y de la de los hombres la tasa de paro femenina
    http://www.lavanguardia.es/economia/noticias/20100518/53928620942/la-tasa-de-paro-femenino-en-espana-la-mayor-de-europa-con-un-184.html

    Alberto

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  2. la sociedad esta blindada, los colegios estan blindados, los adultos estan blindados, la infancia se blinda..los padres y las madres se blindan.. porque el corazón se blinda ante tanto dolor emocional.. para mi no es cuestion de género, es cuestion de vinculación de salud mental..

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  3. No estoy tan seguro de que nuestra sociedad no progrese en civismo y educación, creo que los tiempos pasados fueron peores en cuanto a violencia. Sin embargo, la paradoja que subrayas del blindaje me parece muy pertinente. Creo que la violencia escolar y familiar es menos intensa que antes, lo que pasa es que en los casos que se dan son mucho más fuertes y también mediáticamente muy visibles, cosa que alienta la política del miedo y la apelación al Estado para que proteja y ofrezca seguridad.
    Estos casos puntuales más intensos tienen que ver con lo que dices de la pérdida de la figura del padre. Una cosa es que -por suerte- se readapte su antiguo rol autoritario, y otra cosa que se elimine totalmente.
    Ciertamente es una paradoja que los mismos que vendian la utopía de la feminización de la sociedad y el arrinconamiento y erradicación de lo masculino -como símbolo de la violencia, olvidando que también es el referente para su canalización positiva- sean los que se dirijan lloriqueando al Estado implorándole un poder que no han sabido encontrar en si mismos

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  4. El hecho mismo de que haya dudas en si hubo progreso o no a mí ya me parece significativo, teniendo en cuenta la cantidad de recursos que hoy se destinan a ese objetivo sin éxito.

    En lo que sí parece estamos de acuerdo es en el claro perjuicio a que ha conducido la política de descrédito de la figura masculina, también de la del padre, perjuicio del que particularmente se resienten los varones.

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  5. Reflexionando un poco más sobre esta paradoja del blindaje, que cuanto más campañas de "igualdad" hace el Estado más blindaje se le pide, es decir, se produce el efecto contrario, creo que es una manifestación más de las "políticas de la identidad" de las que tanto ha abusado cierto feminismo. Bajo la apariencia de discursos igualitarios para compensar discriminaciones históricas se construyen discursos esencialistas ("sólo mi grupo") que alimenta el etnocentrismo, el victimismo y, sobre todo, la fragmentación social. De ahí la desconfianza al "otro" y la necesidad de blindaje que sólo el Estado puede proporcionar

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